CrónicasLocales

"Pachito" Gámez,es un hombre de hierro

Francisco «Pachito» Gámez,  es un hombreque recorre a Barranquilla de polo a polo para no quedarse en la olla.(Serie  «Hombres de hierro») Por: Francisco Figueroa Turcios Pachito Gámez, un hombre de hierro Entre el barrio Mequejo y La Floresta en la Capital…
AgendaCrónicas

Poesía entre cárceles

Sentada en la escalera, esperaba a las tres mujeres que muy amablemente me habían invitado a realizar una actividad poética adentro del presidio. La Fundación Casa de Hierro, con la ‘F’ a la cabeza: Fabiola, Faleimy y Fadir, llegaron minutos después con el…
Crónicas

'El Piragüero' no tiene todavía su carro e' raspao

En la tercera crónica de los «hombres de hierro», un vendedor sueña con conseguir su propio carro de raspao. Por: Francisco Figueroa Turcios «Me está ocurriendo como cuando uno hace un crédito bancario para comprar una vivienda: la termina pagando tres…
Crónicas

Fabio Poveda Ruiz, siguiendo la huella del padre

Hace 15 años se fue, fulminado por una falla cardiovascular, Fabio Poveda Márquez, una lumbrera del periodismo deportivo en Colombia. Estaba todavía en la mitad de su vida. Aún tenía tiempo suficiente para escribir mil crónicas y varios libros más. Y también…
CrónicasLocales

Personajes olvidados del Junior (1)

Magali Hernandez, apóstol de la Fe.[/caption] Con la historia de Sor Magaly Hernández iniciamos esta serie que busca hacer visibles a los personajes que le han dado su amor y pasión al Junior de Barranquilla, sin nada a cambio. Por: Francisco Figueroa…
Crónicas

Mario Miranda, golpe a golpe

Con el maletín lleno de ilusiones, Mario Miranda busca un mentor para enseñar boxeo a los jóvenes de barrios marginales de Barranquilla. Por Francisco Figueroa Hizo el lanzamiento de la Fundación «Boxeando con Mario Miranda» y no estaba equivocado. Porque la…
CrónicasNacionales

Manantiales de vida

 Apenas conocía cuál era el recorrido, mucho menos el destino ni, por supuesto, lo que el viaje me depararía. En el corazón de los Montes de María. Escrito por Paula Romero González Eran las cinco de la mañana cuando me dispuse a salir de Barranquilla con las…