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Verano largo por el fenómeno de El Niño asusta a campesinos

Todos los municipios costeros y algunos del centro del Atlántico siguen sin pastos para sus animales y las cosechas arruinadas. 

Por Rafael Sarmiento Coley/fotos Jairo Buitrago

El panorama es desolador y triste. Todos los árboles están secos. No tienen ni una hoja verde. Y el pasto para el ganado vacuno y caballar está reseco. Dan ganas de llorar.

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Como lo canta Leandro, el cardón es el único que mantiene su verdor aún en el peor verano.

Y eso es lo que se observa en el rostro saturado de arrugas y quemado por el sol de Agustín Contreras. Se fuma el último cigarrillo de una cajetilla arrugada que ha lanzado contra el piso. “Mire, yo antes colocaba veinte cantimploras de leche todos los días para Coolechera. Ahora a duras penas ordeño una vaca para el café con leche de la casa”, dice Agustín. No se niega a hablar “de lo que usted quiera”, más no quiere nada de fotos. “Es que uno está ya muy viejo para ponerse en esas maricadas”, dice.

Cuenta que muchos campesinos se han tenido que llevar “sus vaquitas y hasta sus caballos y mulos hacia otros terrenos menos golpeados por el tal fenómeno de El Niño que yo no sé hasta cuando diantres va a durar. Muchos de mis amigos han tenido que comprar melaza y pasto picado para medio alimentar a sus pocas vacas. Eso es muy duro. En verdad eso dan ganas de llorar. Porque uno no sabe hasta cuándo va a durar esta sequía”.

Juan de Acosta es uno de los más afectados, lo mismo que la parte costera de Tubará, algún sector del centro del Departamento y parte de la zona seca de Hibácharo y algunos sectores de Piojó, aunque es la cabecera municipios de las zonas palmeras y maiceras.

Hay vastas zonas en donde no se ve ni una vaca. Se las han llevado a donde haya algún poquito de pasto.

Lo único que sobrevive luciendo erguido todo su verdor es el cactus, que es el rey de la sequía en el Caribe colombiano. Es tan famoso, que Leandro Díaz le dedicó su prodigioso talento en la siguiente canción, que él tituló ‘El cardón guajiro’, para acomodarlo a su tierra natal, pero en realidad el cardón es de toda la Costa Caribe colombiana:

 ‘El cardón guajiro’

5 Leandro Díaz

Leandro Díaz el desaparecido poeta del vallenato.

Ayer tuve una reunión/ con la pena y el olvido/ después de una discusión/ la pena perdió conmigo/ yo soy el cardón guajiro/ que no lo marchita el sol (Bis)/ Quisieron acorralarme/ pa’ ver si tenía un desvío/ pero ese talento mío/ tiene un sentimiento grande/ y el que quiera derrotarme/ tiene su tiempo perdido (Bis)/ El cardón en tierra mala/ ningún tiempo lo derriba/ en cambio en tierra mojada/nace de muy poca vida/ por eso es que en La Guajira/ el cardón nunca se acaba (Bis)/ es que la naturaleza/ a todos nos da poder/ al cardón le dio la fuerza/ pa’ no dejarse vencer/ yo me comparo con él/ tengo la misma firmeza (Bis)/ Yo peleé con mi destino/ cuando empezaba a cantar/ él me quiso derrotar/ y al final perdió conmigo/ resolvió dejarme vivo/ por mi bien o por mi mal (Bis)/ Yo soy la planta guajira/ que en verano no se ve/ y apena’ empieza a llover/ se ve la tierra tupida/ de plantas reverdecidas/ a punto de florecer (Bis)/ Yo soy el cardón guajiro/ que no lo marchita el sol/ y entre penas y dolor/ yo vivo con alegría/ yo me llamo Leandro Díaz/ amigo de sus amigos/ yo soy el cardón guajiro/ propio de la tierra mía/ por eso es que Leandro Díaz/ es parecido al cardón/ porque tiene el mismo don/ de ser un hombre muy fuerte/.

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1 Slide El Niño

 

 

 

 

 

 

Canción El Cardón Guajiro, interpretada por Diomedes Díaz

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