El presentador y cronista deportivo falleció en la ciudad de Houston, Texas, EEUU.
Por: Francisco Figueroa Turcios

Mike Schmulson,murió a los 86 años de edad.
Mike Schmulson falleció en la ciudad de Houston, Texas, EEUU, producto de un letal cáncer. Nació el 16 de marzo de 1930 en Lituania, pero sus padres lo trajeron a Colombia cuando apenas tenía dos años de edad para trabajar con la United Fruit Company en el municipio de Ciénaga, departamento del Magdalena, y años después fijaron su residencia en Barranquilla.
Su actividad empresarial la combinó con la de comentarista deportivo, especialmente caracterizada con el cubrimiento de los partidos de béisbol de Grandes Ligas.
Mike inspiró a Andrés Salcedo el amor por la radio

Mike Schmulson, versátil comentarista y presentador de televisión.
Mike Schumlson, el 2 de octubre 2016, luego de leer la crónica publicada en www.Lachachara títulada «Andrés Salcedo evoca recuerdos de su amor por la radio», no dudó un segundo en contactarnos para conocer más detalles de la revelación del periodista Salcedo González donde lo señalaba a él, al lado de Marcos Pérez Caicedo, como la fuente de inspiración para amar la actividad de la radio.
Aproveché la llamada de Mike para informarle que lo tenía en la agenda para realizarle un gran reportaje. «Francisco, con gusto ahora que culmine la Serie Mundial de Béisbol», me expresó Mike.
Fui prudente para volverlo a contactar, por lo que lo hice una semana después que terminó la Serie Mundial, esperando que pasara el estrés de narrar un evento de tanta importancia. Fue muy amable, pero esta vez cortante en el diálogo. «Francisco, tenemos que aplazar la cita para enero, no estoy bien de salud. Me preparo para ir a Estados Unidos a realizarme unos exámenes», puntualizó Mike.
Dos narradores fueron importantes en la búsqueda de Andrés Salcedo de un modo de hacer las cosas en la radio: Marcos Pérez Caicedo y Mike Schmulson.
“Marcos Pérez aportó a la narración la malicia y la picardía que le son propias al béisbol y una voz que no tenía la pastosa cadencia de los narradores internacionales (Buck Canel, Cuco Conde y Pepe Crocquer) sino que era recia y sonora, como si estuviera hecha de tubeyes y tribeyes conectados en el mismo playón en que aprendieron su arte los peloteros Cosme Pájaro y Andrés el ‘Fantasma’ Cavadía.
En mi época de interno en la Escuela Normal de Corozal, Marcos Pérez fue mi único nexo con mi pasado y el único consuelo en el largo ostracismo que duró 3 años. Los domingos, mientras mis compañeros desparramaban por todos los confines del pueblo, animosos y relamidos, yo me iba a la casa de Lorenzito Badel, que le apodaban ‘El Rojo’ a escuchar los partidos de Marcos Pérez en aquel gigantesco radio Punto azul. Cuando el aire era puro y el cielo alto, podía captar hasta su respiración y los embates del viento contra el micrófono», relata Andrés Salcedo.

El béisbol, la pasión de Mike Schmulson.
Corozal también fue testigo mudo del encuentro de Andrés Salcedo y Mike Schmulson a través de las ondas hertzianas.
“Un domingo llegué tarde a la casa de Lorencito Badel y éste ya tenía sintonizado otro partido. Pero no era otro partido. ¿De dónde había sacado lorencito aquella emisora, aquel partido, con aquella voz estudiantil reclutada en alguna universidad gringa? Estuve a punto de cambiar inmediatamente de emisora. Afortunadamente no lo hice. A medida que mis oídos se iban acostumbrando lo que primero me pareció una entonación importada se me iba abriendo un inesperado mundo de nuevas imágenes.
El tal Mike Schmulson – que no era otro el que hablaba- comenzó por enseñarme que había, si se quiere, una forma más analítica de narrar un partido, colocando además el sujeto y el predicado donde debían estar interpolando comentarios sobre lo que estaba ocurriendo, por aquellos mismos días, en las grandes ligas, de cuyas estrellas hablaba como si estuviera hablando de condiscípulos. Y pronunciando impecablemente los nombres en inglés”, recuerda Andrés de su experiencia al escuchar a Mike Schmulson en la casa de Lorencito Badel, en el barrio San Miguel de Corozal.
Nuestro interés era seguir escuchando la voz de Mike Schumlson y sus relatos llenos de anécdotas y datos que él iba entretejiendo con tanto sabor y magia como lo hacía cuando narraba los partidos de la Major League Baseball. Su donaire y su costeñidad lo hacían ser un respetable hombre del universo que sabía pintar muy bien su propia isla. Por eso los dirigentes del sector público y privado de Colombia, así como los personajes de talla nacional e internacional, se sentaban felices para ser entrevistados por este hombre que no solo sabía de béisbol sino de cualquier tema. La entrevista con nosotros no fue posible, de recuerdo nos queda esa llamada que le hizo a La Cháchara, feliz de haber dejado huella en un chacharero que es también de serie mundial: Andrés Salcedo González.