Por: Francisco Figueroa Turcios
Clara Elena Cabello no necesita cerrar los ojos para volver a ese instante: la noche del jueves 11 de junio de 1992.
Cuando comienza el conteo regresivo para celebrarse la 59° edición del Festival Vallenato que se celebrará al 2 de mayo del 29 de abril del año 2026 , rendirá homenaje al Binomio de Oro: Rafael Orozco e Israel Romero, para Clara Elena Cabello son sentimientos encontrados: alegría por el reconocimiento a su esposo y tristeza por la ausencia de Rafael.
«Sentí una emoción inmensa cuando recibí la noticia del homenaje al Binomio de Oro , pero también mucha nostalgia, porque son momentos en los que uno quisiera que Rafa estuviera disfrutando todo este reconocimiento que le hace la Fundación del Festival Vallenato» destaca Clara Elena Cabello sobre el reconocimiento a Rafael Orozco e Israel Romero.
Clara Elena recuerda la noche del jueves 11 de junio de 1992 con la precisión dolorosa de quien no ha podido olvidar. Esa noche , se convirtió para Clara en una pesadilla: asesinaron a Rafael Orozco Maestre.
El dolor que sintió esa noche cuando descubrió que las nueve detonaciones que se produjeron marcaba el final de la vida de su esposo, sigue latente como el primer día. Las detonaciones siguen ahí, intactas, como si el tiempo no hubiera tenido el valor de borrarlas. Son un latido oscuro que irrumpe en la memoria, una herida que no cicatriza.
Clara Elena, no oculta el dolor de la muerte de su esposo Rafael Orozco. » El tiempo pasa y continuamos con el mismo dolor como el primer día. La falta que nos hace Rafa, como esposo, como padre y como ser humano» enfatiza Clara Elena Cabello sobre la ausencia de Rafael Orozco.

El tiempo ha pasado, pero hay dolores que no envejecen. Permanecen intactos, como esa noche que se niega a irse. Porque cuando el amor es profundo, la memoria no olvida: resiste. Y en esa resistencia, Rafael Orozco sigue vivo… no en el instante de su muerte, sino en cada acorde que todavía logra vencer al silencio.
«A Rafa, nunca lo olvidaré. Lo recuerdo tal como era. un ser maravilloso, feliz, lleno de vida, con muchos planes, tanto en lo familiar, como en lo musical. A Rafa, cada día lo extrañamos más. Nos sigue haciendo falta, no solamente a nosotros sino a toda la familia y al folclor. Cada día que pasa lo extrañamos más y más. El amor es lo que mantiene vivo mis recuerdos de Rafa confiesa Clara Elena sobre las características de Rafael Orozco.

Mientras el tiempo insiste en avanzar con su paso indiferente, hay noches que se niegan a morir. La del 11 de junio de 1992 sigue ardiendo en la memoria de Clara Elena Cabello como una herida abierta que aprendió a latir en silencio. Porque a Rafael Orozco no lo vencieron las balas: lo sembraron en la eternidad de su canto. Y cada vez que un acordeón respira su nombre, cada vez que una canción suya vuelve a abrazar a un pueblo, la muerte retrocede un instante… y la vida, terca y luminosa, vuelve a pronunciarlo.











