La tripleta brasilera llegó a Junior para la temporada de 1972.
Por: Francisco Figueroa Turcios

Chiquinho y Caldeira. Abajo: Othon Dacunha y Victor Ephanor, cuota brasilera en Junior
Epanor Vítor da Costa Filho (Victor Ephanor), Leonardo Augusto Caldeira y Francisco Valle de Figueiredo (Chiquinho), conformaron una trilogía que están en el imaginario de los aficionados junioristas como protagonistas de tardes inolvidables. Victor Epahanor y Chiquinho, en el año 1972, cuando llegaron a jugar al Junior tenía 22 años y Caldeira 23 años.
Para Victor Ephanor, evocar los recuerdos de los momentos que tuvo la oportunidad de jugar al lado de Caldeira y Chiquinho, lo llena de felicidad. «Los tres Vivimos momentos felices en Junior porque la afición disfrutaba nuestro fútbol. Nos ganamos el cariño de todos en Barranquilla.
Recuerdo que debuté contra el América en el estadio Romelio Martínez, el 16 de marzo de 1972. Ese día anoté un golazo. recibí un centro desde la derecha de Othon Alberto Dacunha, la bajé con el pecho y le pegué de zurda para anotar un golazo» recuerda Victor Ephanor sobre sobre su actuación con Junior al lado de Caldeira y Chiquinho.
Para Alfredo Gómez, que despuntaba en el fútbol profesional, fue una experiencia inolvidable jugar al lado de esta trilogía de brasileros, complementada por Othon Alberto Dacunha. «Yo jugaba de puntero derecho o centro delantero. El técnico Marinho Rodríguez, colocaba a Othon Alberto Dacuhna en el medio campo y a mi puso de puntero derecho.
Recuerdo que la primera vez que jugaron juntos Victor Ephanor, Caldeira y Chiquinho fue en clásico de la Costa, Junior y Unión Magdalena. Ganamos 2-1. Goles de Calderira y Víctor Ephanor. Para mi fue una experiencia inolvidable jugar al lado de esa estrellas cuando yo tenía apenas 18 años. De los tres, hice una gran amistad con Victor Ephanor, una persona muy sencilla y me daba muchos consejos» relata Alfredo Gómez, sobre la experiencia de jugar al lado de Victor Ephanor, Caldeira y Chiquinho.

Junior 1972: Eduardo Carrillo, Manuel “Maracaná” Manjarrés, Manuel Manjarrés Jiménez, Pedro Vásquez, Heriberto Solís y José “Boricua” Zárate. Hincados: Othon Alberto Da Cunha, Alfredo Gómez, Chiquinho, Víctor Ephanor y Leonardo “El Diablo” Caldeira.
Ameth Aguirre, abre el espectro de la memoria para recordar a la trigolía Victor Ephanor, Leonardo Caldeira y Chiquinho.»Recuerdos imborrables. La presencia de ese trío conmociono tanto como cuando en el año 1966 llegaron Dida, Othon Alberto Dacunha y Airton.
Con Victor Ephanor, Caldeira y Chiqunho, se conjugaron las pinturas artísticas con el balón llenando de belleza y éxtasis la grama del estadio ´ Romelio Martinez´. Victor, uno de los mas grandes 10 de Junior en la historia del club de la Capital del Atlántico. Caldeira, un verdadero puntero izquierdo con endiablada carrera. Chiquinho, uno de los mejores medios mixtos en el equipo rojiblanco. Tiempos irrepetibles por la magia brasilera. Seria interminable describir todo lo que abarcaron para Junior y la afición juniorista la presencia de esos ases del balón».
De esta trilogía, sin duda que Víctor Ephanor está en los corazones de la afición juniorista por el dominio de pelota, la habilidad, el dribling y su olfato de gol. Víctor Ephanor, según el concepto de Javier Castell, no sabía si jugaba como diez o nueve, o media punta, o qué se yo, es en mi opinión el mejor jugador que vi, hasta ahora, con la camiseta de Junior. Electrizante zurdo de pegada incontenible y gambeta fantasiosa, de frenos y aceleraciones embaucadoras de impotentes defensas, saltaba para cabecear, pero no; inflaba su pecho y la pelota se rendía y se acurrucaba en esa especie de colchón. La síntesis maravillosa de espectáculo y goles. Estilo único. Y goles, muchos goles. Y espectáculo»

Chiquinho, Victor Epahnor y Caldeira
Leonardo Augusto Caldeira. El “diablo” lo apodaron. Y, en realidad, era un diablo encarando, amenazando a sus marcadores de punta con partir hacia dentro y salir largo y en velocidad por fuera. Explosivo, de tranco largo, conducción con el balón a distancia. Y centrador. Sin egoísmo, Caldeira, como Othon Alberto Dacunha, jugaba para sus compañeros. Clásica aquella escena en el estadio Romelio Martínez de Caldeira con el balón enfrentando al rival y los hinchas de ese costado de pie, esperando la “diablura” de Caldeira.
Chiquinho, fue un crack que sólo estuvo seis meses en Colombia, el torneo Apertura de 1972. Junior no logró que Flamengo prorrogara el préstamo. Mario Lobo Zagalo, técnico de Flamengo, cedió prestarlo por seis meses a Junior para que tuviera mayor numero de partidos y obviamente mayor experiencia. En su lugar, la directiva barranquillera trajo a Ney para el torneo Finalización.
Gabriel Peláez, conformaba la junta directiva de Junior y tiene gratos recuerdos de esa trilogía. «Estaba en la junta directiva, cuando los tres jugaron en Junior ! Tuve mucha interacción con ellos y posiblemente, son los mejores jugadores, en sus puestos, que ha tenido Junior » .
Jaime Marenco , exfutbolista e investigador tuvo el privilegio de ver actuar esta trilogía. » Chiquinho, gran Pulmón en el medio campo, incansable y buen jugador. Victor Ephanor, el mejor jugador que he visto desde el año 1966 y junto a las diabluras de Caldeira, con desborde por la izquierda imparable».
Para Jairo De la Rosa, ex futbolista y también investigador considera que la trilogía Victor Ephanor, Caldeira y Chiquinho, fue algo espectacular los tres rompieron todos los parámetros del buen fútbol. Dejaron una gran historia en Barranquilla. Victor Ephanor, Caldeira y Chiquinho ,están en el imaginario de los aficionados junioristas.











