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La religión y la política en Esther Molinares, Alejandro Char y Alfredo Varela

Análisis de la periodista Melissa Ochoa, presente en uno de los eventos más sonados por estos días en Barranquilla, por el cóctel política y religión.

Por Melissa Ochoa

Una nueva metodología de fe impulsa al sistema electoral de candidatos políticos para cargos como la alcaldía, el concejo distrital y la gobernación del atlántico. Reconociendo el ancestral renombre de la sabiduría de salomónica que coloca a Dios por delante, los candidatos también hacen uso de su fe y la del pueblo para llegar al puesto en donde puedan conceder milagros.

Alex Char y Alfredo Varela encuadran la foto, con la concejal y líder espiritual, Esther Molinares, en el centro.

Alex Char y Alfredo Varela encuadran la foto, con la concejal y líder espiritual, Esther Molinares, en el centro.

No es nada nuevo eso de que lo político se mezcle con las enredaderas de lo eclesial, o, todo lo contrario, que la iglesia caiga seducida por el poder encantador de lo político, algunas veces sin siquiera darse cuenta, independientemente de las doctrinas religiosas que se profese.

Y ni siquiera es un tema local o regional, la relación entre política y espíritu bajo la que prácticamente están fundados los sistemas de gobierno del mundo y de los que Colombia no está exento, tienen en sus haberes clanes de masones y sus logias, rosacrucismo fraternal, casi forzoso para quien quiera pertenecer a la selecta élite política. Hasta las iglesias se ven muchas veces regidas por pequeños sistemas de gobierno, y reciben en sí mismas las consecuencias a su extravío, los despojos de la corrupción, porque la corrupción no tiene nacionalidad, ni distinción social, es politeísta y en su totalidad incluyente. Se ve hasta en la Fifa, la organización global del fútbol.

No deja de ser un tema delicado tanto para los fieles de la iglesia cristiana, como para el que desea incursionar en lo político. De todo hay en la viña del Señor y lo bueno también ha de contemplarse y es precisamente la oportunidad que buscan aprovechar para el bien algunos candidatos a cargos políticos en el Departamento del Atlántico, haciendo uso también de su fe y la buena voluntad, como hasta ahora predican.

Con firmeza habla Esther Molinares de lo humano y lo divino.

Con firmeza habla Esther Molinares de lo humano y lo divino.

Entre ellos y a la cabeza se encuentra la actual concejal distrital Ester Molinares Delgado, abiertamente cristiana evangélica, perteneciente a una congregación de renombre en el norte de Barranquilla, y que ya ha gozado del cargo en dos ocasiones. Ella promueve su buena voluntad de hacer de políticas más incluyentes para los fieles de la iglesia evangélica de la mano de su fórmula política que fue presentada en la noche del 17 de septiembre en el Hotel Atrium Plaza, compuesta por Alfredo Varela, aspirante a la Gobernación del Atlántico; Alex Char, candidato a la Alcaldía de Barranquilla; Juan Manotas, candidato a la Asamblea departamental; y los candidatos a Ediles, María José López Durán (Norte Centro-Histórico), Augusto Wong Collazos (Sur occidente); Husseim Pimienta Redondo y Richard Martínez Medina (Riomar); Miguel Hernández Rash (Metropolitana) y José David Cortes Peña (Sur Oriente).

Conociendo y confesando de su misma boca, candidatos como Alfredo Varela reconocieron que ha habido una segregación de los recursos económicos entregados por el Estado teniendo preferencia por la religión católica, por lo que hoy promueve propuestas como la “Cristianatón” igual que la “Catedratón” para dar mayor visibilidad a la iglesia evangélica, destacando que «no hay mejor manera de transformar a la sociedad que acercándolos a Dios».

Muy espiritual se mostró el candidato a la alcaldía de Barranquilla, Alex Char.

Muy espiritual se mostró el candidato a la alcaldía de Barranquilla, Alex Char.

Junto a Varela, se suman las propuestas de Alejandro Char, quien, pese a sus buenas obras e intenciones, sigue en la memoria de los que esperan de él una señal de arrepentimiento por la tragedia causada a los habitantes de Campo Alegre y los derrumbes de sus casas. Ahora Char propone derrumbar la cárcel de El Bosque para crear una nueva sede de la Universidad del Atlántico, si llega a ser elegido nuevamente alcalde de la ciudad. Como vemos, el tema de la construcción siempre está en su agenda, ya que es ingeniero civil.

La concejal Esther Molinares sigue promoviendo la importancia de su lugar en el Concejo. «Quiero ser siempre esa hermana que se encargará de hacer escuchar la voz de sus pueblo, la de los niños, la de los ancianos, la de la mujer cabeza de hogar, y la de la iglesia. Citando las palabras de Martin Luther King: No le tengo tanto temor a la maldad de la gente, sino a la indiferencia de la gente buena».

En las reuniones políticas de los cristianos, no hay jingles paganos. Pura música instrumental.

En las reuniones políticas de los cristianos, no hay jingles paganos. Pura música instrumental.

No obstante existen muchos cristianos, tanto católicos como protestantes, quienes se muestra descontentos con el uso de la iglesia para proselitismo político, para muchos lo uno no debe mezclarse con lo otro. Como bien dijo Cristo: “Al cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, no obstante otros brindan su apoyo y hasta su voto y aún sus oraciones en lo que igual resultará un acto de fe a ciegas, ya que en la política de todo se habla y de todo se espera, pero como siempre los actos en los resultados son los que hablarán más que sus palabras.

Por eso, al final de la reunión, Esther Molinares ofreció una oración y muchas manos se vieron levantadas, y ella misma exclamó que sus promesas al igual que las de Varela y Char «están grabadas y atestiguadas».

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