Stereocuco, un colectivo musical del Caribe, le pone la ‘banda sonora’ a esta jornada electoral con un tema crítico – picaresco.
Por Rainiero Patiño M.
En Colombia, especialmente en la región Caribe, cada fiesta, aunque sea democrática como en esta ocasión, no está completa si no llega con su propia música. Muchos de los grandes episodios de nuestro universo caribeño no son tan recordados por lo que ocurrió en ese momento como por su ‘banda sonora’. Por eso, las elecciones regionales de este 25 de octubre ya tienen su propia canción: La del político, una creación del grupo Stereocuco.
En la voz del talentoso cantante, músico y compositor, Marlon Peroza, La del político hace un recorrido por las ‘camionadas’ de promesas jamás cumplidas, por la compra de votos, la poca inversión social, los problemas del sistema de salud y otras tristes historias más que se repiten “por no votar a conciencia”.
En menos de 24 horas de haber sida publicada en las redes sociales una jam session, La del político ya supera las 43 mil reproducciones y ha sido compartida más de 1700 veces.
Stereocuco es un colectivo musical que desde 2009 crea y mezcla sonoridades de las músicas tradicionales del Caribe junto a géneros urbanos y electrónicos (beats); letras frescas y originales basadas en el día a día del hombre latino e idiosincrasia del ser caribeño, con ritmos que incitan al baile, la rumba y la “bacanería”.
Candidatos que son paseados como verdaderos próceres de la patria por sus ‘secuaces’ por las calles de los pueblos, las agonías del “pobre que le toca hacer el ahorro pa’l ataúd porque el alcalde no invierte en el puesto de salud” y gasta la plata de la gente “en putas finas en las Europas”, son varios de los realistas ‘cuadros’ que pinta Stereocuco en esta acuarela musical.
El mensaje, le dijo Peroza a lachachara.co “es a que la gente vote a conciencia para que pueda vivir tranquilo”. Y remata haciendo un llamado para que todos se den cuenta de lo que le cuesta su vida con el trabajo diario “camellando como burros”. Para no tener que seguir diciendo como el mototaxista de la canción: “Aquí no valemos ver… daderamente este es un lío”.











