Opinión

Jóvenes de Malambo ¡Arriba!

Por: José SerranoPeriodismo con altura. No son solamente los jóvenes de Malambo, son los de Bogotá, Medellín, Chile, Ecuador, Francia, España, en fin son los jóvenes del mundo los que están tomando conciencia y se están interesando todos los días más por los problemas que aquejan a su población, su país, al mundo. Es que en pie de lucha y con las banderas en alto está una generación de gente joven altamente política, que no es tenida en cuenta, que exige más respeto a sus ideas, a sus sueños, a sus esperanzas, que son conscientes de sus derechos; una población de jóvenes que vive muy informada a través de las redes sociales que manejan a la perfección y que esperan cambios en una sociedad egoísta que los margina, los aparta y los convierte en rebeldes. Los jóvenes de Malambo no han sido la excepción; el pasado 21 de noviembre me fui temprano al parque de la cultura donde debían reunirse para tomar el transporte que los llevaría a la Universidad Autónoma, punto de partida de una de las exitosas, pacíficas y multitudinarias marchas, pero fui temprano para conversar con ellos, para escucharlos, para analizar sus puntos de vistas, para entender qué los movilizaba y créanme me llevé una agradable impresión. Los jóvenes de Malambo están ampliamente enterados y politizados de los problemas del municipio y el país. Conversé con varios rostros, pocos nombres, algunos conocidos, pero me di cuenta que todos estos jóvenes, la gran mayoría, como algunos de mis hijos nacidos aquí en Malambo la tienen clara y sus justos reclamos son válidos ante un sector de la sociedad que los viene pisoteando desde siempre. Etiquetar a estos jóvenes universitarios de delincuentes o vándalos cuando lo que exigen es una mejor educación, una educación con calidad, que su futuro sea más promisorio que ser mototaxista y por eso gritan que estas protestas no son de Petro, ni de Uribe; estas protestas son del debate, de las ideas, de las soluciones. Una sociedad que no cuida y defiende a su juventud está pérdida, la historia así lo ha demostrado y en la medida que no le paren bolas a sus reclamos, la respuesta será cada día más feroz, porque los jóvenes saben que la plata de su educación, los sueños de los más pobres se los está robando la corrupción y no es justo. Avelino únete a las marchas, te lo recomienda el padre Antonio… Acuérdate que Antonio sin saber cayó porque al justo no respetan, lo dice la Palabra.]]>

Sobre el autor

Colectivo de comunicaciones con catorce (14) años de experiencia y 1730 jóvenes impactados. Somos un puente para la participación juvenil y funcionamos como una incubadora de talentos que promueve la colaboración, creatividad, co-creación, inclusión y compromiso social. Usamos la comunicación como una herramienta transversal para conectar a los jóvenes con oportunidades de educación y empleo y empoderarlos como agentes de cambio en sus comunidades. Nuestra misión es transformar ideas en acciones que generen impacto social, construyendo una red de jóvenes líderes comprometidos con un futuro más inclusivo y sostenible.
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