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En tu amor encontré mi hogar, testimonio de una madre adoptiva

Una lectura íntima y pedagógica sobre la adopción en Colombia, contada desde la experiencia de Marisa Lacouture y su camino para construir una familia desde el amor.

Por Ricardo Bustamante

Atrapado en la lectura

El libro que tengo en mis manos, En tu amor encontré mi hogar, testimonio de una madre adoptiva, de la autoría de Marisa Lacouture, editado y publicado por Penguin Random House en 2022, lo devoré en cuatro sentadas. Me atrapó. Son 226 páginas con contenido de hermosos mensajes de amor y, sobre todo, tiene, para mí, una característica principal: ser un texto educativo.

El texto me fue obsequiado por mi amigo y condiscípulo del colegio San José, Fernando Cepeda Sarabia, esposo de Marisa.

La autora, con una narración sencilla, honesta, sincera, transparente y cohesionada, va llevando de la mano al lector. No hay forma ni manera de no quedar encantado con el desarrollo de cada capítulo.

Diplomado en adopción

A ratos, tuve la sensación, en la medida en que iba progresando en la lectura, de que estaba en un curso avanzado de adopción en Colombia. Aprendí, y mucho, sobre el largo y pausado proceso que conlleva adoptar en el país. Paciencia y persistencia se requieren para llevar a feliz término el proceso. El adoptante potencial que carezca de esas dos capacidades puede desfallecer en el intento.

Nace la idea de adoptar

Del deseo irrefrenable por constituir y construir una familia convencional (papá, mamá e hijos) y, ante el hecho comprobado de no poder concebir biológicamente, nació en el hogar de Fernando Cepeda y Marisa Lacouture la firme convicción de adoptar; claro, después de pasar por todos los tratamientos (inseminación artificial, fecundación in vitro en una clínica en Argentina) y, lo importante: pensarlo mucho.

Acto de amor

A pesar de que no siempre es fácil decidirse por la adopción, una vez lo hicieron, Marisa y Fernando se convencieron de que fue la mejor decisión que han tomado en sus vidas.

Si bien es un acto sublime de amor, la determinación trae consigo retos para los padres adoptivos y, como es natural, llegan las dudas, la indecisión y, por consiguiente, las preguntas por responder, teniendo en cuenta que es un gran paso que cambiará, para siempre, la vida de las personas involucradas.

La adopción, como definición, es el acto jurídico mediante el cual se crea un vínculo de parentesco entre personas, estableciendo una relación de paternidad o maternidad.

Inoportunas preguntas

Ante una sociedad conservadora y apegada a las estructuras establecidas, adoptar un bebé puede parecer, inicialmente, una decisión de seres disruptivos.

Inevitables son las inoportunas e incómodas preguntas que deslizan a los adoptantes algunos amigos o conocidos, así sea que al formularlas bajen el tono de voz y utilicen eufemismos; o también las frases que se sueltan al aire sin medir los impactos que pueden ocasionar en los padres que hayan tomado el camino de la adopción.

La honestidad en Marisa

Marisa se da a la tarea, con naturalidad, transparencia y, sobre todo, con honestidad, de explicar todo un proceso de adopción, y por partida doble: María Isabel y Fernando Andrés son sus hijos adoptivos.

Por otra parte, trata de que personas interesadas en el tema logren asimilar, de la mejor manera, que los vínculos de sangre no son necesarios para amar a un bebé y crear y edificar una familia.

Como vivo ejemplo, Marisa trae de manera contundente el siguiente mensaje:

“Así como con la pareja no existe vínculo genético y se llega a amarla, de esa misma forma, es posible crear una hermosa familia, educándolos con principios y valores, sin que exista ningún lazo de sangre”.

Madres biológicas

Marisa dice, sobre el tema de las madres biológicas, que estas son las verdaderas heroínas detrás de la adopción.

Para este redactor, es un tema profundo y muy delicado. Doloroso, por más que se soslaye.

Tal vez la médica Desha Wood, naturópata, consultora global e instructora con experiencia en el área de Seattle, ciudad del estado de Washington, integra de mejor manera el tema de las madres biológicas:

“Él es mío de una manera que nunca será suyo; sin embargo, él es suyo de una manera que nunca será mío y así, juntas, somos la maternidad”.

Un regalazo

Considero, aquí entre nos, que Marisa y Fernando me regalaron, sin proponérselo, un diplomado sobre la adopción en Colombia.

La mejor retribución que se le puede hacer a un libro obsequiado es leerlo y, si es asimilado por el afortunado lector (yo), es un regalazo.

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