Proliferan para hacer daño, triturar enemigos, conseguir favores, engañar incautos y, sobre todo, inventar realidades.
Por Jorge Guebely
Como virus cultural, las “fake news” se multiplican en los medios masivos de comunicación. Proliferan informaciones falsas con apariencia de verdad.
Surgen de astutos cerebros. La utilizan políticos para pulverizar contrincantes y potentados para aumentar caudales. Tan “fakes news” es una publicidad política como una comercial. Falsas informaciones que nos borran el mundo, ahora lo vemos a través de mentiras.
Surgen con sentido bíblico: si cada día trae su afán, cada mañana hay que tuitear noticias falsas.
Con sentido filosófico: si ninguna mentira llega a vieja, según Sófocles, hay que renovarlas diariamente. Enfermedad mental que se democratiza en tiempos de la modernidad líquida, según Bauman.
Arma antigua y apetecida por el poder brutal e inhumano de los más fuertes sobre los más débiles. Bastaba una conseja oficial, una acusación peregrina, para destruir una persona, una familia, un pueblo.
La usó Nerón para quemar cristianos, la Santa Inquisición para torturar herejes, Hitler para asesinar judíos y Pinochet para desaparecer comunistas. La utilizaron los banqueros para promover dos guerras mundiales, y Bush para apoderarse del petróleo iraquí. La usaron los conservadores colombianos para destazar liberales del pueblo y la usan hoy las extremas derechas para exterminar a líderes sociales.
Arma predilecta de todos los espíritus dictatoriales en tiempos del coronavirus: Xi Jinping, quien informó un número menor de muertos; Putin, quien difunde la pandemia como una estrategia conspirativa; Trump y Bolsonaro, que la minimizan. “Contra el coronavirus -dice Netanyahu-, hay que utilizar todas las armas, incluyendo las tecnológicas”.
Desde la política proliferan noticias falsas porque “la verdad y la política nunca se llevan bien”, afirmaba Hannah Arendt.
Abundan las “fakes news” en políticos locales. “Soy un ambientalista radical”, informó en campaña Duque, quien hoy promueve el fracking.
“Nunca he pedido permiso ni patrocinios de grupos delincuenciales para hacer política”, afirmaba Uribe, mientras ‘La Gata’ patrocinaba su campaña. “Es muy difícil encontrar un político que no sea mentiroso”, afirmó Santos. Y ‘fakes news’ es la historia que coteja Darío Acevedo, director del Centro Nacional de Memoria Histórica. La teje según el godismo nacional. Sabe que historia y realidad son invenciones del poder político y económico.
“Este mundo nos es ilusorio y falso…”, afirma el hinduismo. Precio que pagamos por habernos separados del mundo original, por ser expulsados del Paraíso Terrenal según el cristianismo. Como castigo, nos toca vivir una realidad esperpéntica e ilusoria creada a base de mezquindad, voracidad y ‘fakes news’.











