El grupo insurgente se comprometió a liberar al ex parlamentario Odín Sánchez antes del 2 de febrero. Esta fue la piedra de tranca que impidió que esta fase se iniciara a finales de 2016.
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
El presidente Juan Manuel Santos, desde la ciudad suiza de Davos, manifestó su confianza en que los colombianos vean pronto «una paz completa», al iniciarse el 8 de febrero la fase oficial de las negociaciones con la segunda guerrilla de Colombia, el ELN, para que se instale la mesa pública en Ecuador.
El mandatario, quien se encuentra en esa ciudad donde recibió el premio Estadista Global, en reconocimiento a sus esfuerzos para lograr la paz en Colombia, subrayó que lograr un acuerdo con el ELN permitirá conseguir un cese al conflicto completo.
Pero para que las partes en conflicto se sienten en la mesa de negociaciones tendrá que haber una condición especial que tendrá que cumplir el grupo insurgente, y es el de liberar al ex congresistas Odín Sánchez, quien tiene más de ocho meses en poder de los guerrilleros.
Sobre esto, Santos se mostró optimista. Dijo que hay un acuerdo para liberar a Sánchez, pero aclaró que, si no se produjera su liberación en las fechas pactadas antes del inicio de la fase pública del diálogo, entonces «simplemente no hay negociación».
No sería la primera vez que ocurre. De hecho la fase pública de las negociaciones debieron comenzar desde el pasado 27 de octubre, pero la mesa quedó servida en Quito, al no producirse la liberación del ex parlamentario.
Lo de Sánchez fue confirmado también por las delegaciones del Gobierno nacional y el ELN que anunciaron desde Quito, el inicio de la fase pública de las negociaciones. «Estas acciones estarán acompañadas por comisiones humanitarias conformadas por los países garantes, por la Iglesia Católica, el Gobierno Nacional y el Eln. Los protocolos de liberación ya fueron acordados y para su desarrollo se solicitará la participación al Comité internacional de la Cruz Roja», señalaron.
Desde Ecuador, ambas delegaciones emitieron un comunicado de cinco puntos en el que además agradecieron la “hospitalidad” del gobierno de Rafael Correa durante toda la fase previa de negociaciones.













