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En Atlántico lo que se necesita es honestidad: Diana Macías

“Si todos los asuntos públicos de la ciudad, el departamento, la región y el país se manejaran sin una pizca de corrupción, Colombia fuera una Nación modelo en el mundo”,dice la aspirante a la gobernación del Atlántico.

 

Por Rafael Sarmiento Coley

Diana Macías Reslen, a sus 41 años, casada, dos hijos, y una admirable y casi que insuperable experiencia en la liquidación de empresas saqueadas por esa pandilla siniestra de corruptos que se roban hasta los tapetes de la Casa de Nariño, quiere ser Gobernador del Atlántico, con el aval de la Alianza Social Independiente (ASI). Se inscribe este viernes a las tres de la tarde.

Durante más de la mitad de su vida profesional como abogada especialista en derecho administrativo y lista para recibir el magister en Gobierno y Políticas Públicas. Por ello asegura que cuenta “con la habilidad y competencias para asumir de manera ética y responsable el desempeño de mi profesión”.

En Barranquilla y el Atlántico le correspondió liderar el tortuoso proceso de liquidar y darles cristiana sepultura a una veintena de entidades e instituciones carcomidas por la corrupción, entre ellos ocho hospitales, 12 puestos de salud, la tristemente célebre ‘Barranquilla Sana’, un muñeco que montaron la mayoría de los concejales de la época, en contubernio con sus jefes políticos, para robarse miles de millones de pesos.

En consonancia con su discurso, Diana Macías enfoca su trabajo proselitista con los campesinos atlanticenses.

Cuando terminó esa labor, Diana Macías pensaba que ya estaba curada de espantos. Fue todo lo contrario. Por su impecable labor como sepulturera de tanto cadáver insepulto en Barranquilla y el Atlántico, fue llamada por los máximos organismos de control del área de las IPS y EPS, en lo que ella había demostrado, habilidad, mesura, sapiencia y la más absoluta rectitud para llevar esas liquidaciones a felices términos, para que se trasladara a Bogotá a cooperar con el tremendo ‘chicharrón’, de Salucoop.

El ‘mago’ de las EPS

Las reuniones permanentes con los labriegos han reafirmado que su corazonada era cierta: «A esta pobre gente nadie les da la mano».

Ella ahora recuerda que, cuando empezó a escudriñar los expedientes, sufrió de náuseas y tembladeras en las piernas. Una empresa del sector de la economía social (la cooperativa es una de las principales), liderada por un empresario hasta entonces conocido como “todo un emprendedor, un gran señor”, Carlos Gustavo Palacino, empezó de cero, y al cabo de pocos años ya había superado a las dos principales competencias de los regímenes subsidiados y el contributivo, que atendían el difunto Instituto Colombiano de los Seguros Sociales (ISS), oficial, y la privada Colsanitas.

Lo mucho que había logrado sumar Colsanitas eran 14 mil afiliados. La astucia de Palacino llevó a Salucoop a sumar siete millones de colombianos afiliados a dicha EPS, que al final, como tenía que suceder, colapsó. Porque Carlos Gustavo Palacino se volvió loco con tanta plata amasada de malas maneras.

Fue ahí en donde Diana Macías hizo “el doctorado” de cómo se roban en Colombia la plata de la salud de los pobres. Porque los ricos no son tan pendejos para dejarse tumbar de cualquier vecino como Palacino, por muy mago que sea.

«Lo más lindo es que ellos acuden a las reuniones de manera espontánea, sin necesidad de transporte, comida, mucho menos licor», dice la aspirante a la Gobernación atlanticense.

¿Sintió miedo? ¿Alguna vez, al frente de ese caso, la amenazaron?

–Sí había, alrededor del caso, amenazas. Pero a mí, directamente, no.

¿A cuánto cree usted que asciende el robo en Saludcoop?

–En aquellos años se hablaba de unos $400 mil millones.

Con esa envidiable experiencia destapando ollas podridas, ¿cuáles son sus principales inquietudes, en caso de llegar a la Gobernación del Atlántico?

–Mi gran sueño es convertir al Departamento en el gran productor agropecuario que es. Nuestro principal porcentaje de tierras es totalmente apta para la producción agropecuaria, concepto muy respetable de la organización de las Nacions Unidas (ONU) para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés). Contamos con bastantes bosques. Pienso que la globalización nos lleva a una vida más natural. Los seres humanos ya queremos consumir productos que sean orgánicos. Los turistas prefieren cada vez más el disfrute de lo ecológico. Y el Atlántico tiene un potencial muy grande en estos temas. Lo que necesitamos es impulsar a nuestros campesinos, con tierras, insumos, semillas, facilidades de acceso a los mercados, y procurar incentivar al máximo la variedad de cultivos. Porque se limitan a la yuca, melón, maíz. Hay que diversificar y tecnificar esa producción. Todo ello en manos de los verdaderos campesinos. No en manos de los terratenientes.

 

Sobre el autor

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey
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