Opinión

Carta indignada

Por Jorge Guebely

Hace poco recibí en mi correo electrónico la siguiente carta, de la cual transcribo algunos apartes:

[caption id="attachment_34509" align="alignleft" width="398"]Madame de Pompadour. Madame de Pompadour.[/caption]

«Mi profesión milenaria posee virtudes que los políticos desconocen. Con ejemplos. Resulta imposible comparar un político con Madame Pompadour, bella prostituta de Versalles, quien promovió la cultura de la Ilustración. Mucho menos con la hermosa Teodora de Bizancio quien se casó con el emperador Justiniano e hizo aprobar y cumplir leyes en favor de su pueblo. Ni siquiera con La Güera Rodríguez quien compartió cama múltiples veces con Humboldt, Bolívar e Iturbide, por contribuir con la independencia americana.

Ningún político es comparable con la prostituta Julia Bulette, de espíritu estético, quien construyó un burdel rococó y luego lo convirtió en hospital para salvar vidas de mineros pobres. Incomparable, la más bella de todas las prostitutas, María Magdalena, quien poseía aspiraciones sagradas para tocar las puertas del cielo al lado de Jesucristo.

Todas ellas ejercieron su oficio con responsabilidad y ética profesional, dos virtudes muy desconocidas por los políticos de hoy.

Ellos ni son responsables ni tienen ética. Tampoco poseen la cultura de Madame Pompadour, ni se sacrifican por la patria como la Güera Rodríguez, ni hacen leyes en favor del pueblo como Teodora de Bizancio, ni sacrifican sus bienes para salvar vidas como Julia Bulette, ni tienen aspiraciones sagradas como María Magdalena. Son inmensamente básicos y burdamente ególatras.

[caption id="attachment_33045" align="alignright" width="466"]Jorge 40. Jorge 40.[/caption]

Por el contrario, poseen una astuta tendencia a la podredumbre. Mire tantos candidatos entroncados con parapolítica. El temible Jorge 40 impone los suyos en diferentes regiones del país. Muchos representan las temibles bandas criminales. Sé de uno que intermedia entre Los Rastrojos y  altos miembros de la política nacional.

También hay los investigados por sus fechorías administrativas mientras ejercían cargos del Estado. Tampoco faltan las fichas de los contratistas, legales redes mafiosas semejantes a las ilegales bandas criminales.

Comparar políticos con prostitutas rebaja nuestro gremio. ¡Por favor, no nos latigueen tanto!

Por los altos costos de una campaña, ningún candidato puede hacer una sin venderse al mejor postor para beneficio propio. Poco importa que el comprador sea legal o ilegal, banquero o narcotraficante, de todos modos representa un mercado puerco. Eso tiene más de putería y menos de prostitución, el verdadero sistema capitalista. Por eso, doctor Guebely, yo digo que la política colombiana, en buen castellano, se puteó. Jamás diría que se prostituyó. Sería un error semántico.

Atentamente, Tina, La Betina”.

Complacida, Señorita. Totalmente de acuerdo con usted.

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