«Sin crisis no hay desafíos y sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía…» Albert Einstein
Por: José Serrano – Periodismo con altura
A través de la historia la humanidad siempre ha tenido crisis producto de las pandemias, desde la peste bubónica pasando por el cólera, el ébola y aterrizando en la actual coronavirus.
El problema del Covid-19 es que se trata de una epidemia en tiempos modernos nunca antes vista y con unas características totalmente desconocidas para la ciencia.
Es mucho lo que se ha dicho y se ha escrito sobre el coronavirus, algunas voces basadas en estudios, pero la gran mayoría charlatanes sin ningún piso científico. De todo lo que se ha dicho y escrito no he visto ni leído acerca de qué experiencia en lo personal y en lo colectivo podamos extraer de esta crisis.
Albert Einstein, este físico alemán de origen judío, quien fue considerado el científico más importante y popular del siglo XX, en su libro mis últimos años decía con relación a las crisis “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo”. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos, la creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo, sin quedar superado.
Muchas de estas palabras las estamos viendo en estos momentos, no solamente en el país o el departamento sino también aquí en Malambo, por las redes veo jóvenes opinando, sugiriendo, buscando soluciones atinando en algunos comentarios, descabelladamente imposibles otros, pero siempre planteando estrategias para superar el confinamiento y la cuarentena.
Continúa diciendo Einstein en su libro publicado en 1954, que quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Fijémonos que esta crisis ha planteado por primera vez que líderes totalmente opuestos y de ideologías contrarias como Álvaro Uribe y Gustavo Petro coincidan en el punto de anticipar la cuarentena obligatoria y así disminuir los contagios del coronavirus antes de llegar a la semana más crítica de la epidemia que es esta que se avecina, para algo sirvió la crisis.
Señala el científico, que sin crisis no hay desafíos y sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía; sin crisis no hay méritos, es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro y unidos.
Acabemos de una con la única crisis que nos amenaza que es la tragedia de no querer luchar. Por eso felicito a todos esos jóvenes que aquí en Malambo se han dado cuenta que sin crisis todo viento es tan solo una caricia.











