El consagrado periodista,locutor, actor de cine, radio y televisión y brillante compositor barranquillero dejó más de 150 composiciones.
Por Rafael Sarmiento Coley
Se lo encontraba uno por la calle, en una esquina o en un estadero disfrutando de un tinto y jamás se imaginaba que ese señor delgado, sencillo, con esa modestia que delata a los vendedores de lotería que son más los días malos que los buenos que tienen al mes porque nunca aciertan al número ganador para venderle a su frustrada clientela.
La diferencia es que este hombre de bisoñé, o a veces con un coqueto sombrero que cubría con exactitud su molestosa calvicie que, por esas adversidades de la vida, le había comenzado en el momento cumbre de su carrera talentosa como actor de las más afamadas telenovelas de Radio Caracas Televisión (RCTV).
Allí se codeaba de tú a tú con la crema y nata de actores, actrices, libretistas, directores de una televisión venezolana que se había disparado en América Latina como un cohete. Allí llegó Pedro Juan Meléndez Comas. Nacido en Barranquilla (barrio Rebolo, 23 octubre 1933, y allí ese legendario barrio murió 85 años después).
Su emblemática canción
Hoy este barranquillero sencillo y amiguero es el personaje insigne en toda América Hispana, porque gracias a su talento la orquesta venezolana Billo’s Caracas Boy, inmortalizó el tema de fin de años, de la autoría de Pedro Juan Meléndez, ‘Vida nueva, año nuevo’.

Es el tema con el cual casi media humanidad despide el año viejo y recibe el nuevo a la media noche del 31 de diciembre cuando suenan todos los pitos.
Este año no será lo mismo. Porque la pandemia del Coronavirus irrumpió como una desgracia desde marzo, y ha tendido sobre la humanidad un manto negro de tristeza y dolor. Aún así, la humanidad tiene esperanza. En especial, la gente del Caribe y, en general, América Latina, que tiene una virtud genética de enfrentar sus tragedias con optimismo y alegría, convencida de que no hay mal que por bien no venga.
Hijo de Santander Meléndez González-Rubio y de Máxima Cómas, tuvo una niñez feliz en aquella Barranquilla floreciente por la fundación de la primera empresa aérea comercial de Américalatina y la segunda en el mundo, detrás de la holandesa Panamerican Air Line; se creaba el primer barrio residencial de estilo moderno (barrio El Prado), se estrenaba el mejor acueducto de Colombia (Empresas Públicas Municipales de Barranquilla -EPM-) y sonaba la primera emisora comercial que fundó el barranquillero Elías Pellet Buitrago.
En un ambiente así, con radioteatros al aire libre y luego con diversas emisoras que dieron rienda suelta a la moda de sus propios radioteatros cubiertos, con escenarios, pistas de bailes y silletería de lujo. Fue en ese ambiente en el cual Pedro Juan Meléndez, a muy temprana edad, comprendió que ese era su mundo, y no el de mecánico de aviación, que era el camino señalado en la casa paterna.

Con numerosos temas que fueron éxitos, como ‘Morena consentida (sexteto Los Blancos de Maracaibo), ‘Sublime inspiración’, grabado por el Trío Los Isleños de Santander Díaz y Gastón Vega, ‘El Coquero’, en la voz de Joe Arroyo, y centenares de temas, algunos inéditos, y otros que se pierden en el mar de las canciones nacidas de este talentoso locutor, actor, cantante y compositor barranquillero, Pedro Juan Meléndez Comas, quien cada fin de año revive como el Ave Fénix para despedir el que se va, y darle la bienvenida al que viene.













