Científicos sostienen que con el ataque frontal a bacterias y virus el sistema inmunológico queda debilitado hasta para el aleteo de una mariposa.
Por Chachareros/elpais.es/BBC
El mundo empieza a despertar del golpe contundente que asestó China en su aspiración de ser el nuevo Imperio Absoluto Mundial, luego de haber dado un primer paso al imponerse el líder Xi Jinping como el amo y señor de las riendas del gigante asiático, y hacerse elegir Presidente Vitalicio del país más poblado del universo.
Ya Alemania presentó la primera demanda mundial por daños y perjuicio contra el dictador chino. En la misma vía va el Reino Unido de Gran Bretaña, mientras que el buscapleito y mandacallar presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mete el rabo entre las piernas y, de vez en cuando sale con alguna babosada con la cual trata de ponerle humor a su mal momento, diciendo que, como se recomienda acudir a todo detergente y antivirales más potentes, pues que la gente tome detergente a la lata.
Ya Nueva Zelanda le dio su tapabocas a Xi Jinping
Nueva Zelanda da el primer grito de victoria. Una mujer de apariencia diminuta y frágil, Jacinda Ardem, anuncia con firmeza que, en su país, gracias a Dios, han logrado torcerle el pescuezo al bicho chino.
“Nos están dejando sin defensas”
Lo que en realidad empieza a despertar es una agenda en contra de todo lo que hay detrás del desgraciado Coronavirus. Según uno de los virólogos que ha estudiado a fondo el panorama mundial, “estas cosas afectarán a la gente durante toda su vida, no una temporada”. Lo cual es una maldad siniestra, sea quien fuere la mano que la regó por el mundo.
Agrega el virólogo que “el sistema inmunitario se construye mediante exposición a antígenos, virus y bacterias. Cuando le dices a los seres humanos: ‘Métete en casa, limpia todas tus encimeras, desinféctalas’, matarás el 99% de virus y bacterias. “Ponte mascarillas. No salgas”. ¿Qué le pasa a nuestro sistema inmunitario? Se debilita. Queda indefenso”.
Porque el sistema inmunitario del ser humano nació con el equilibrio perfecto de dominar virus y bacterias y mantenerlas equilibradas dentro de su organismo.











