Durante años, todos los gobiernos han sido permisivos con locutores que inducen a esos actos irracionales. Análisis
Por Efraín Peñate Rodríguez*, Chacharero
La ‘guantera’ tenaz que como engendro de violencia promueve desde sus curules de oposición en el Senado el «combo» que dirige Uribe Vélez contra el Presidente Santos, es nada comparada con la violencia que genera el ejercicio del fútbol profesional dentro de nuestro territorio.
A partir de la elasticidad con que nuestro Gobierno (por donde pasaron muchos Presidentes), permitió la instigación a la violencia que emanaba desde los micrófonos que usó el negro Perea (año 1966 en adelante), todos los medios imitaron esa conducta. Y ahora, un partido de fútbol…. un simple partido de fútbol… como el que acaba de jugarse en Medellín entre Atlético Nacional y Junior, ocasiona un ´revolú’… como el que por todos los medios nos informaron que aconteció en Medellín, Barranquilla y Bogotá el domingo 20 por la noche.

Actos brutales de una violencia irracional y peligrosa como los que se vivieron en el estadio Atanasio Girardot de Medellín el 16 de diciembre de 2001, no deben repetirse jamás en Colombia. Fotocortesía de Luis Urrego.
Muertos, muchos heridos, destrozos en locales y residencias… mejor dicho, una especie de «9 de Abril de 1948» cuando fue asesinado el líder izquierdista Jorge Eliecer Gaitán en la capital colombiana.
Curiosamente, por lo que me contó en su momento el fallecido dirigente de Millonarios y más tarde presidente de la Asociación Colombiana de Fútbol (Adefutbol), Alfonso Senior, el entonces Presidente de la República, Mariano Ospina Pérez, representante del Partido Conservador, en medio del temblor de miedo, estuvo a punto de renunciar. Mejor dicho, varios historiadores aseguran que renunció temblando de miedo y le ofreció la Presidencia al dirigente liberal Darío Echandía. Fue entonces cuando a Darío Echandía se le salió una de esas frases por las cuales se hizo célebre: “el poder ¿para qué?
Doña Berta Hernández de Ospina, mujer de armas tomar, (esposa de Ospina Pérez) agarró a su marido de las colgaderas, lo estremeció y le dijo “más vale un valiente presidente muerto, que un cobarde presidente vivo” y lo instó a que agilizara con los dirigentes de la Adefutbol el inicio del Campeonato de Futbol Profesional, como paliativo para esa violencia encendida.
Senior recibió la llamada desde Palacio. A Gaitán lo asesinan el 9 de Abril y 4 meses más 6 días después, concretamente el 15 de agosto, se inició el Campeonato del Fútbol Profesional Colombiano. El primer Campeón fue Santa Fe y el subcampeón Atlético Junior de Barranquilla.
Hoy es al revés. El Presidente Santos afinando talento para lograr la paz y el fútbol, gracias a la permisividad igual a la que disfrutó Perea desde hace 49 años, convertido en foco de violencia. El engendro del negro esta multiplicado hoy cuando Comunicadores ignorantones tienen libertad para utilizar a su modo, radio, prensa, televisión y demás medios.
Sobre todo, la tele, recurso de la comunicación inmediatista, es un «Veneno» vivo que promueve violencia por el mal uso que le permite El Estado a sus Concesionarios.
A más de haberse convertido en un ejercicio altamente rentable para los inversionistas, productores y funcionarios que manejan la televisión, este «truco» del fútbol por la pantalla chica ha servido a los dirigentes de Fifa y sus Asociaciones vinculadas para disfrazar un enriquecimiento ilícito desmedido, tal y como lo premonizó el Ex-Presidente de la Fifa Joao Avelange, quien detalló en su discurso de despedida, que el monto de ingresos de la Fifa en los 10 años venideros, estaría por encima de los Cuatro Billones de Dólares.
Entonces: Fifa recauda a manos llenas y a manos llenas enriquece ilícitamente a sus funcionarios, tal como acaban de demostrarlo organismos de inteligencia de Estados Unidos.
La televisión engendra violencia, detrás del truco de recaudar ilimitadamente dividendos para sus mentores, con el fenómeno de la imitación de periódicos y radio.
El Estado (Colombiano) solo se «lleva la mano al dril» para costear los procedimientos encaminados a neutralizar la violencia con la que es retribuido por quienes carecen de control y de escrúpulos, motivando con ello que en todo el país, cada fecha es un suceso de muerte, desordenes, destrozos, anarquía… estimulados desde los medios que carecen de control oficial.












