Por Jorge Guebely
El de Guillermo Gordillo en su novela “El barquero de todas las aguas”. Transita sobre barca de cristal sobre espacios geográficos o míticos de nuestras culturas originales.
Bella barca de lenguaje poblado de imaginería indígena al estilo del Popul-Vuh; de inteligencia emocional y de surrealismo vital. “Navegando los vientos de las aguas cristalinas y rápidas del Parque Natural Nacional Serranía Los Churumbelos, -llega al- “Auka – Wasi, La Casa del Guerrero”, quien le comparte un relato mítico del bien contra el mal.
Viaje: “… un poco triste con lo que pasa al gran río Guaca-Hayo, al Magdalena nadie lo quiere mirar, mucho menos sentirlo; solo pienso: ¿Qué pasará si al gran río se le secan sus aguas?
Desde las alturas divisa: “… las aguas del Parque Natural Regional Corredor Biológico Cueva de los Guácharos – Puracé: esos ríos como el Quinchana, Ovejera, Majuas, Granates, Guarapas y Guachico, y quebradas Criollo y Regueros”.
Igualmente, el reino vegetal: “…al trepar el Páramo de las Papas en mi barca de cristal, vi las plantas constituirse en líquenes, pajonales, chuscales, frailejones, mortiños y otras especies muy diversas que se quedaron pequeñas por razones del clima, como el encenillo y la tagua”.
Y el reino animal: “…el águila solitaria, el águila crestada y la hermosa águila arpía o real, que parecían malhumoradas, serias. Vi la belleza de la guacamaya verde y la cotorra montañera.
Los petroglifos: “… encontré grabada en una peña milenaria del Macizo una frase que me llevó a pensar en los elementos de la vida en la tierra que dice: “Mi cuerpo es tierra, mi sangre es agua, mi aliento es aire, mi espíritu es fuego”.
El parque de san Agustín: “Sigo navegando… Quiero llevarlos en mi barca de cristal a sentir los espíritus del sur, a conocer su cultura, el misterioso arte de las esculturas enterrado con los muertos allá en San Agustín”.
Viaje mágico para decantar el ser: “Ahí sentí una energía indescriptible atiborrada de magia que alivianaba mi ser”.
Para desarrolla la percepción cósmica: “El universo me concedió la lectura y el significado de los astros;”
Para superar el tiempo: “…pude ver el futuro que era el ayer, de cada planta entendí los frutos de la vida y de la muerte;”
Un viaje a la vida: “Quiero llevarlos a la otra orilla, la de la vida, suban a mi barca de cristal”.
“Se trata de un viaje al fondo de nosotros mismos -comentó el escritor Rodrigo Parra Sandoval al compartirle mi lectura–, porque a nuestros mayores les proscribieron su lenguaje y su esencia”.











