


Que el talento no se quede sin instrumentos: $2.000 millones para la música que nace en los barrios
Una guitarra que llega a las manos de un niño puede ser el comienzo de una historia. Un tambor puede despertar una vocación. Un violín puede convertirse en el primer paso hacia un escenario.
En los barrios de Barranquilla, donde muchos niños y jóvenes descubren la música y el arte en las Casas Distritales de Cultura, ahora habrá mejores herramientas para aprender, ensayar y crear.
La ciudad destinará cerca de $2.000 millones para dotar estos espacios, además de escuelas de formación y grupos locales, con instrumentos musicales y equipos tecnológicos de nivel profesional.
No se trata solamente de llenar salones con instrumentos. Se trata de que quien tenga talento encuentre con qué desarrollarlo.
Una guitarra, un tambor, una oportunidad
La nueva dotación incluye guitarras clásicas y eléctricas, baterías, bongós, congas, timbaletas, maracas, guacharacas, trompetas, flautas de millo, violines, violas, violonchelos, ukeleles, teclados y pianos, entre otros.
También habrá micrófonos, consolas, amplificadores y equipos de audio.
Es decir, herramientas para quienes están comenzando y también para quienes ya llevan tiempo haciendo música y necesitan mejores condiciones para crecer.
Porque muchas veces el talento aparece primero y los recursos después. Un niño puede tener oído, ritmo, disciplina y ganas, pero necesita un instrumento para descubrir hasta dónde puede llegar.
El barrio como primera escuela
Las Casas de Cultura cumplen allí un papel fundamental. Son lugares donde el arte llega hasta donde está la gente y donde un niño puede encontrar, además de una clase, un espacio para compartir, aprender y sentirse parte de algo.
Detrás de cada instrumento puede haber una historia distinta.
La de un niño que descubre que quiere ser músico. La de una joven que encuentra en el canto una manera de expresarse. La de un grupo de amigos que comienza tocando en el barrio y termina soñando con un escenario más grande.
Y también la de familias que encuentran en estos espacios una alternativa para que sus hijos ocupen su tiempo aprendiendo y creando.
Que el talento tenga dónde crecer
La inversión hace parte de los programas y espacios de formación artística que ya existen en Barranquilla, como la Fábrica de Cultura, la Escuela Distrital de Arte y Tradiciones Populares (EDA), Talento de Barrio y las Casas Distritales de Cultura, además de los estímulos para artistas y creadores.
Pero más allá de nombres y programas, la apuesta puede resumirse en algo mucho más sencillo:
que ningún talento se quede esperando una oportunidad por falta de un instrumento.
Barranquilla tiene música en sus calles, en sus barrios, en sus patios y en sus escuelas. Tiene jóvenes que quieren aprender y artistas que quieren seguir creciendo.
Ahora tendrán más herramientas para hacerlo.
“Porque quizá dentro de esa guitarra, ese violín, esa trompeta o ese tambor que hoy llega a una Casa de Cultura esté escondida la próxima gran historia musical de Barranquilla”, afirmó Alejandro Char alcalde de Barranquilla
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