El profesor, nacido en Turquía, sembró una huella en la educación y la cultura que Barranquilla valora en grande.
Por Jorge Sarmiento Figueroa
Cuando Miguel Iriarte habla de las cualidades del profesor Alberto Assa, él hace brillar más sus propias luces. Sucedió así el martes 31 de enero en La Aduana, en la presentación de una nueva edición de la revista ‘víacuarenta’.
Miguel Iriarte es director de la Biblioteca Piloto del Caribe, una institución que funciona con total entrega a la cultura, el arte y el conocimiento de la gente en Barranquilla. La Biblioteca se ubica en el edificio La Aduana, cuya gerencia está a cargo de la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta. A nombre de estas instituciones, Miguel Iriarte dirige la revista ‘víacuarenta’.
Iriarte compiló textos de autores como Tita Cepeda, Diego Marín Contreras (fallecido), Gustavo Bell Lemus y F.M. Peter, a quienes pidió expresamente que con sus recuerdos le ayudaran a preservar y proyectar la memoria y personalidad de aquel hombre cuyo nombre resuena en la educación y la cultura de Barranquilla.
Sobre quién es Alberto Assa, cuál es su relevancia para Barranquilla y porqué Iriarte y tantas personas luminosas de esta ciudad lo aman, hay mil ejemplares de este número de ‘víacuarenta’ para responder a esas preguntas. De hecho, se puede leer la versión digital haciendo clic aquí: víacuarenta.
Esa noche del martes pasado, dos de los autores que participaron en esta edición conmemorativa leyeron sus textos para el público presente. El primero de ellos fue el poeta y cuentista José Luis Hereyra Collante, con su texto ‘Memoria no inicial de Alberto Assa’. En su lectura, Hereyra se esmeró por transmitir al auditorio el sentir profundo de la huella de Alberto Assa en su vida, desde los días en que hacía de celador del Instituto Experimental para pagarse una beca en el Instituto de Lenguas Modernas. Hereyra leyó las cuatro páginas de recuerdos sin tomar una sola pausa, la boca se le resecó a tal punto que terminó con las comisuras de los labios enyesadas, lo suficiente para entender que en él se produce también la mencionada admiración por las cualidades del profesor Assa.
Paulina Delgado Pachón no sabía que esa noche iba a leer en público. Iriarte la sorprendió al anunciarla. Ella acudió al llamado y confirmó con su texto y lectura, también con su resuelta aura de profesora consagrada, que Alberto Assa fue en cada frase, cada gesto, cada intención y obra, una enseñanza perdurable. «Entre los que siguiendo su ejemplo decidimos dedicarnos a la docencia, recreamos todos los días lo aprendido allí para que sus enseñanzas nunca mueran pues vive dentro de nosotros, sus discípulos», leyó Delgado Pachón, culminando con esta sentencia: «Es en resumen, después de mis padres, la persona más decisiva de mi vida».
Yo mismo empezaré ahora a disfrutar de la buena estrella que ilumina su nombre, leyendo las páginas de esta revista. Porque no me permito quedar solo con la importante pero escasa referencia que de él aparece en Wikipedia, porque no basta con saber que el profesor fundó el Instituto Experimental del Atlántico, una de las más brillantes instituciones educativas que ha habido en Colombia en los últimos cincuenta años, entre muchas otras obras que ponen en alto la educación y la cultura de Barranquilla y del país. Quiero comprender más a fondo la dimensión del amor que por él sienten las personas que lo vieron caminar, que lo escucharon hablar en los tantos idiomas que dominaba, que lo leyeron en sus columnas periodísticas, que compartieron su selecto gusto por la música en los conciertos mensuales gratuitos que él mismo organizaba, quiero aprovechar más de quienes se beneficiaron por haber estudiado en algunas de las instituciones que él fundó; en fin, quiero saber de qué está hecha la memoria con la que esta ciudad, propensa como muchas a endiosar a los de apariencia importante, recuerda en cambio entre los primeros a un hombre singular, capaz de decir con paradójica grandeza que la vida es «no ser líder, sino útil».
Versión digital de víacuarenta:













Que interesante hubiera sido, si viacuarenta hubiese buscado y entrevistado a muchos de los que fueron sus alumnos en el experimental y que en estos momentos son Magíster, Doctores y muchos títulos más , los cuales han conseguido en diferentes universidades del mundo..Ellos sí que conocieron al profesor Assa…
He estado buscando en la prensa escrita, sobre todo en El Heraldo, una referenia al emotivo homenaje que la Biblioteca Experimental Piloto hizo al Profesor Alberto Assa a través de la publicacion de la revista Via cuarenta en días pasados. Parece que el CARNAVAL se tragó la referencia a un hecho tan importante en la ciudad. Si la obra visible de Assa ( instituto de Lenguas Modernas, instituto Experimental del Atlántico y otras) parece desaparecer visiblemente, somos muchos los que sabemos que su espíritu sigue vivo en sus seguidores dedicados a la docencia.
Hola Helga
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