Rodolfo Blanco fue el décimo cuarto Campeón Mundial de boxeo que tuvo Colombia. Serie: ex-campeones mundiales noqueados por el boxeo.
Por Francisco Figueroa Turcios
Rodolfo Blanco venció por decisión unánime al norirlandés Dave Mc Auley, adjudicándose el título mosca de la Federación Internacional de Boxeo(FIB), tras 12 electrizantes rounds, combate celebrado el 11 de junio de 1992 en el Palacio de los Deportes de Bilbao, España.

Sangrienta pelea de Rodolfo Blanco con Dave McAuley.
El pugilista sucreño, nacido en San Onofre, obtuvo el título mundial a los 25 años de edad y tomó revancha de Dave McAuley, a quien los jueces favorecieron el 15 de septiembre de 1990 con un veredicto en Belfast, Irlánda del Norte, pese a ir en cuatro oportunidades a la lona.
Rodolfo Blanco había intentado en dos oportunidades acceder al título mundial: en la primera oportunidad fue el 20 de septiembre de 1987 ante Myong Woo Yuh de Corea, quien lo supera por KO en el 8 asalto en la categoría minimosca, en la ciudad de Teajon, y la segunda vez que aspiró a la faja mundialista fue ante Dave Mc Auley, el 15 de septiembre de 1990, por el título Mosca.

Rodolfo Blanco, Campeón Mundial. Tocó el pináculo de la gloria y empezaron sus desgracias con las drogas.
Fue un reinado efímero: Rodolfo Blanco perdió por nocaut en el tercer asalto en su primera defensa ante Pichit Sitbangprachan, en Samut Prakarn, Tailandia, el 29 de noviembre del mismo año.
Más tarde, el pugilista sucreño realiza combates en México, Guatemala, Venezuela, Estados Unidos y Francia perdiendo 11 de los 13 combates, incluida la del título mundial de la OMB, en la categoría supermosca, ante Jhony Tapias, en Alburquerque, Estados Unidos, el 13 de febrero de 1998.
Nocaut de la droga
Rodolfo Blanco hizo parte de una legión de boxeadores de la empresa «Cuadrilatero» que hicieron historia en el boxeo colombiano, entre ellos los campeones mundiales Fidel Bassa, Tomás Molinares, Rafael ‘Derby’ Pineda y Luis ‘Chicanero’ Mendoza.
Al consagrarse campeón mundial, la fama comenzó acariciar a Rodolfo Blanco, y por consiguiente llegaron las rumbas, las mujeres y la droga.
El ex-campeón mundial Rodolfo Blanco admite que fue noqueado por el boxeo y hace revelaciones al portal www.lachachara.co

El vicio acabó su matrimonio con Olga Lucía Agámez
«En Miami, Estados Unidos, fue la primera vez que consumí droga en una rumba. Los amigos me involucraron en esa vida mundana. De allí en adelante fueron diez años en el mundo de la droga, que solamente Jesucristo me salvó de ese infierno. Yo despilfarré el dinero que me gané cuando obtuve y defendí el título mundial: me dejé tentar por Satanás», revela Rodolfo Blanco, sentado en la terraza de la puerta de la casa.
Pero Rodolfo estuvo a punto de pasar de consumidor al trafico de droga. Él recuerda ese pasaje de su vida con una tristeza pasmosa.
«Un amigo que estaba en el mundo del consumo de la droga me contactó para que trabajara con un socio para llevar cocaína a los Estados Unidos. Mi situación económica era difícil y no dudé en aceptar la propuesta. Fuimos a la cita con el jefe de la banda de tráfico de drogas. Me adelantó 3 millones de pesos. Tomé el dinero me fui a la Olímpica, hice una buena compra para que mi familia tuviera hasta cuando yo regresara. Todo estaba planeado, debía llevar en el estómago 20 capsulas llenas de cocaína. A las doce de la noche del día anterior de mi viaje me despertó una fuerza sobrenatural. Fui al cuarto donde estaban dormidos mis cinco hijos y reflexioné: ‘si me detienen con la droga, ¿quién va a responder por ellos?’. Tomé la decisión de no traficar droga. Pero, al mismo tiempo, se me vino a la mente una pregunta: ¿cómo responder con el dinero que había recibido como anticipo al negocio? Fui temprano a dar la cara al jefe de la banda. Le dije con toda seguridad: «no voy a hacer el viaje. Estoy muy nervioso, presiento que me voy a caer con la droga». Él no se enfadó, se levantó de la silla y me echó el brazo al hombro y me respaldó: «Tranquilo Champión». Y le pregunté ¿ y el dinero que me avanzó? lacónicamente me respondió: «el día que puedas me lo pagas», recuerda Rodolfo Blanco.

En un delirante combate, Rodolfo se hizo campeón mundial.
Si hubiera aceptado ser «mula» a lo mejor hubiera hecho parte de la lista de pugilistas colombianos detenidos por el tráfico de droga, como el caso de Rubén Dario ‘Huracan’ Palacio, Manuel ‘Mañongo’ Valdez y Aníbal ‘Suzuki’ Miranda.
Del hogar a la soledad
En su juventud, el periodista Alberto Agámes, oriundo de San Onofre, al percatarse de las condiciones boxísticas de Rodolfo Blanco, no dudó en proponerle que se trasladara a Barranquilla. Lo hospedó en su residencia para poder seguir su carrera boxística, pero tuvo que tener el permiso de su abuela Catalina Abello, ya él vivía con ella, por cuanto sus padres se habían radicado en Venezuela.
Rodolfo poco a poco se fue enamorando de Olga Lucía Agámez, hermana de Alberto y al final deciden casase. De esa unión hay cinco hijos: Carlos Eduardo, Rodolfo Junior, Bruno, David y Carlos Josué.
Ellos se radican en Puerto Colombia. Cuando Olga Lucia descubre que Rodolfo Blanco está en el mundo de la rumba, mujeres y drogas, poco a poco le va perdiendo el afecto y ella recurre a los caminos del cristianismo.
Hoy están separados y su residencia es fiel reflejo de ese difícil trance, se ha ido deteriorando lentamente y se nota la falta de la mano de una mujer.
«Estoy viviendo un momento difícil, mi esposa Olga Lucia no vive conmigo. Estamos en proceso del divorcio». Lentamente se le escapa una lagrima. Se la seca y confiesa: «Yo amo a mi esposa. Reconozco que cometí un error en ser débil al caer en el mundo de la rumba, las mujeres y la droga». Hoy el combate que libra este ex-campeón mundial es lograr que Olga Lucia reflexione y abandone la idea del divorcio y vuelva a su hogar.
En los caminos de Dios
Rodolfo Blanco hace 10 años está en los caminos de Jesucristo, porque conoció de su grandeza cuando lo sacó del mundo de la droga y lo liberó de ser un traficante de droga.
«Luego del pasaje que me liberé de convertirme en traficante de droga, el señor Jesucristo me dio la fortaleza par vencer a Satanás y encontré en el Pastor Germán Villero un gran guía espiritual. Mi vida ha cambiado desde que conocí la palabra de nuestro señor Jesucristo», relata Rodolfo.
Él está en los caminos de Dios: dedica el tiempo a leer la palabra de Dios ya sea en su residencia o en la iglesia, que está ubicada diagonal a su residencia.