Los reporteros lo entienden como un estímulo para seguir adelante en su profesión. En ningún caso como una chequera en blanco para publicar o dejar de hacer cuando favorece o cuestiona a la entidad que otorga los reconocimientos.
Por Chachareros
Desde hace 22 años la Gobernación de Sucre, con el apoyo de la Asamblea Departamental, han venido respaldando la organización del Premio Nacional de Periodismo ‘Mariscal Sucre’.

Este año el Premio Mariscal Sucre se hizo en homenaje al veterano periodista Luis Miguel Salazar De la Hoz.
Es un certamen que se hace, precisamente, para conmemorar el día en que Sucre, por Ley de la República, fue convertido en Departamento, hace ya 49 años.
Y en concordancia con el respeto a esa memoria histórica, el concurso periodístico ha enaltecido anualmente a la crema y nata del periodismo local,
Sincelejo, a diferencia de otras ciudades capitales costeñas, disfruta de una variedad de medios. Tiene los periódicos populares que se dan chumbimba diariamente por el muerto más ensangrentando o la noticia más impactante en el insondable mundo de la crónica roja.
Entre los periodistas sucreños hay en la actualidad muchos jóvenes recién graduados y gente con admirable experiencia y madurez. Se nota que se practica un periodismo duro, puro y útil para su comunidad.
El caso de Naranjal

Diferentes ganadores entre otros los veteranos Jaime Vides y Alfonso Hamburger, y los miembros del jurado, Alberto Martínez, Iván Serranoy Rafael Sarmiento Coley.
Ganador del primer puesto en este concurso. Es un documento televiso que narra la historia de Naranjal, un pequeño corregimiento de Los Palmitos, con sus viejas raíces hincadas en los Montes de María, y unos habitantes con un valor envidiable. Primero llegaron los guerrilleros a exigirles aporte económico de las ganancias de la cosecha de pancoger (yuca, aguacate, ñame, tabaco, maíz). Naranjal les dijo: “¡No!, porque de eso vivimos nosotros y si se los damos a ustedes nos morimos de hambre”. Entonces los muy miserables guerrilleros los encerraron en la placita del pueblo y amenazaron con llevarse a las jóvenes y los jóvenes mayores de 16 años. El infame reclutamiento forzado que toda la vida han aplicado las Farc. Entonces el anciano jefe de los habitantes de Naranjal salió al frente y les dijo: “mírenme mi rostro, mi vejez. Así como la mía, el 60 por ciento de nuestra población languidece y la única esperanza de que nuestras mujeres y nietos no mueran de hambre es que esos muchachos y muchachas nos reemplacen. Somos un pueblo pequeño y pacífico. Ninguno de estos jóvenes que ustedes se quieren llevar han tenido jamás en sus manos un arma mortal, mucho menos una pistola o fusil. Y aunque ustedes los enseñaran en tiempo record, ellos se harían matar en un combate, antes que dispararle a un ser humano. Porque esa es la cultura que nosotros les hemos enseñado como legado histórico”.

Edgar Martínez Romero, por segunda vez Gobernador de Sucre, ha sido uno de los mejores mandatarios de ese departamento. Con entusiasmo apoya estos estímulos para que haya un mayor esfuerzo del periodismo local y se haga sentir a nivel nacional.
Cuenta la historia que los farchos, a pesar de muchos de ellos ya están locarios de tanto consumir droga, mariguana y licor, entendieron el mensaje y se fueron con el rabo entre las piernas.
Luego llegaron los matones de las Autodefensa. Los acusaron, vea usted las contradicciones de la vida, de ser “colaboradores e informante las Farc”.
Y no solo eso, el matarife jefe de las AUC en la zona –quien en realidad se dedicó desde niño a ser matarife de ganado para vender carne en la plaza– (por eso esa forma tan despiadada para descuartizar a un pobre campesino por cualquier mínima sospecha), aseguró a pie juntilla que en aquel pueblo escondido en los Montes de María se refugiaba a descansar Francisco Caraballo, el más sanguinario jefe de las Farc en esa zona.
“A eso señor no lo conocemos. Jamás lo hemos visto por aquí. Y le estoy diciendo la verdad, porque a mis ochenta años de edad y mis canas hasta en los pelos del pecho me dan la autoridad de hablar con la verdad por delante, sin temor a nada, porque siempre he sido un hombre de buenas costumbres y el que anda con Dios no le pasa nada”.
¡Valiente Naranjal! Resistieron las amenazas de las extremistas de izquierda, las Farc y de las extremas derecha de las Autodefensas.
Esa es la historia bien documentada del trabajo que ocupó el primer puesto en televisión. Trabajo periodístico del joven David Márquez López, Comunicador Social y Periodista de la Universidad de Antioquia. La cámara fue de Dagoberto González, quien realizó un brillante trabajo y como editor master Gustavo Manuel Buelvas.
La increíble historia del imperio Zenú

Acta del fallo del jurado, firmado por los tres miembros; Rafael Sarmiento Coley, Iván Serrano Almeida y Alberto Martínez Monterroza
El segundo puesto fue para el veterano escritor, cronista y hombre de radio y televisión Jaime Vides. Se titula ‘El Universo Zenu’, un documental de 25 minutos, muy bien logrado porque abarca la presencia de un imperio indígena en la era precolombina de este nuevo mundo.
Ese imperio iba desde el nordeste antioqueño, hasta los Montes de María, pasando por San Jacinto, todo lo que eran las sabanas de lo que es hoy Córdoba y Sucre. Su predominio estaba en el corazón de lo que es hoy el departamento de Córdoba. Se les conoce por su increíble conocimiento y dominio de la hidrografía, para convivir con ella, en vez de embestirla, como lo hace el hombre al actual.
El tercer puesto fue para el veterano periodista, escritor y poeta Alfonso Manuel Hamburger. Su trabajo, “San Miguel, un Santo acosado por la modernidad”. Dirección y narración de Hamburger, y productor Toño Suárez.
La numerosa producción televisa que se está haciendo en Sucre amerita que el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Mintic), haga un mayor aporte, por lo menos una presencia más directa con el fin de estimular ese talento natural sucreño para la televisión.
Faltaría hacer un impulso con vigor al periodismo digital, que tanta falta hace en Sucre. Porque es un medio más independiente. Sin ataduras y a costos razonables para que un grupo se una y monte la plataforma para una página web, en donde pueden tener radio, televisión, prensa y la furia de las redes sociales.

Alberto Martínez monterroza, Iván Serrano Almedida y Rafael Sarmiento Coley, los tres miembros del jurado.
Fue una de las recomendaciones del cuerpo del jurado del 22 Premio Nacional de Periodismo Mariscal Sucre. Jurado integrado por: Iván Serrano, Alberto Martínez Monterroza y Rafael Sarmiento Coley.
La ceremonia de premiación de los mejores trabajos de los comunicadores sucreños resultó un encuentro grato, en donde se notó la franca camaradería del gremio sucreño. El escenario no podía ser mejor: el salón de eventos del nuevo y modernísimo hotel Malibú, al lado del viejo Hotel Boston.
Vale la pena destacar el apoyo desinteresado del actual gobernador de Sucre, Edgar Martínez Romero, un hombre culto, preparado, conciliador y muy eficiente. Lo mismo que el respaldo del joven presidente de la Asamblea sucreña, Héctor Pérez Pernett.

El joven presidente de la Asamblea de Súcre Héctgor Pérez Pernett, entrega el reconocimiento al reportero gráfico Manuel Santiago Pérez, ganador con la sequía de la Ciénaga de San Benito Abad.
En la parte logística, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas seccional Sucre, Manuel Morón, y la directora de comunicaciones de la Gobernación de Sucre, la dinámica Diana Flórez Fuentes, fueron el pilar fundamental del concurso. Ambos, unos verdaderos líderes para manejar este tipo de eventos, sin estrés, sin presiones de ninguna índole.
El jurado trabajó con absoluta libertad y sus decisiones fueron democráticas, buscando en todo momento el consenso, lo cual se logró en todas las siete modalidades del concurso.
Un justísimo homenaje
El Premio de Periodismo Mariscal Sucre se hizo este año en homenaje al veterano periodista Lelis Enrique Movilla Bello, el hombre a quien le tocó escribir, derramado en llanto, la tragedia de las corralejas de Sincelejo. Fue su prueba de fuego en el periodismo, como corresponsal de El Espectador de Bogotá. En ese momento Lelis Enrique fungió como corresponsal de una guerra sangrienta. La cantidad de heridos y muertos a causa del derrumbamiento de los palcos que rodeaban la plaza.

Foto ganadora en la modalidad de reportero gráfico. El ganador fue Manuel Santiago Pérez, de El Universal.
El impacto de la tragedia fue tal, que los toros que en ese momento se encontraban en el redondel, quedaron paralizados, con una mirada de espanto y la piel erizada. El olor a sangre y a carne despedazada lo invadía todo. Mientras seguía cayendo una llovizna algo fuerte, que fue, según los expertos, la causa de que la mampostería se hundiera y las vigas no resistieran.
Esa noche Lelis fue ovacionado largamete, y elogiado con cariño por todos colegas, para orgullo de su hermosa familia, que lo rodeaban para tomarle foto. Todas las mujeres del clan Movilla Bello hacían fotos de los mínimos movimientos del jfe de la tribu. Y no era para menos. ¡Era SU fiesta!
Los demás ganadores

El premio a la Vida y Obra este año fue para el consagrado periodista Felipe Bertel. Aquí el Gobernador Martínez Romero le entre el preciado galardón.
En el reconocimiento a la vida y obra de un periodista, el homenajeado fue el veterano colega Felipe Bertel Muñoz. Un justo reconocimiento a una larga y fructífera vida periodística.
En Radio el ganador único fue Jesús Paternina Oliva, con magnífico trabajo “Una puerta sin retorno”.
En prensa, los ganadores fueron: Laura Toscano, María Bustamante y José Carlos Iriarte, del equipo periodístico de El Heraldo y el periódico Aldía. Este equipo, liderado por la ‘tramakua’ Laurita Toscano que mide 1.90 de estatura y pesa 80 kilos, se ha acostumbrado a ganar desde Sucre numerosos premios nacionales e internacionales. El jefe del equipo en Barranquilla, el editor general de los periódicos Aldía de toda la Costa, Roberto Llanos Rodado, el popular “Bobby”, la misma noche del premio los llamó para anunciarles que el periódico les dará un estímulo de una semana de descanso en uno de los mejores hoteles de isla Múcura. Con todo pago.
Su trabajo fue bien documentado e investigado sobre la triste historia de Chengue convertido en víctima dos veces.

La intrépida María Bustamante, el hipertenso José Carlos Iriarte y la ‘tramakúa’ Laura Toscano fueron los justos merecedores del premio en la modalidad de periodismo. Excelente trabajo en profundidad, en equipo solidario. Así es como se logran las buenas cosas, muchahos. Felicitaciones. Y cójanle la caña a Roberto Llanos para la semana en Isla Múcura.
Primero por la masacre cometida salvaje y cruelmente por las derechistas AUC, cuyo jefe en ese operativo, por esas extrañas paradojas de la vida, nació, creció y se amancebó en Chengue, en donde, cosa rara, su oficio desde niño fue descuartizar terneros, cerdos y vaca para vender carne en la plaza, por eso tal vez no tenía ningún remordimiento al descuartizar a un ser un mano y lanzarles las presas a sus mascotas: doce caimanes y un tigre. Y después, los propios organismos del Estado (Ejército, CTI de la Fiscalía, Procuraduría, Contraloría y algunos jueces proclives a los grupos de extrema derecha, montaron una tal ‘Operación Mariscal’ que no fue más que la justificación para ‘empapelar a 200 líderes que defendían que en los Montes de María la tierra debía ser para los campesinos, no para los terratenientes, ni mucho menos para las multinacionales que querían apoderarse de ese rico territorio. Resultado: todos los capturados tuvieron que ser liberados por falta de pruebas, pero a muchos les tocó pagar hasta dos y tres años de cárcel de manera injusta y vergonzante por parte de quienes causaron semejante abuso con unos indefensos campesinos. Claro, abuso de autoridad sin el debido castigo para los responsables por parte del Estado. Y después se preguntan Por qué hay violencia en Colombia. Por qué mucha gente pretende tomar justicia por su propia mano.
En fotografía el ganador fue Manuel Santiago Pérez Ortiz, de El Universal de Cartagenera. Es una foto dramática muy bien lograda en el momento en que un pescador viene de la faena con una cara de frustración. Camina encima de unos terrenos cuarteados en donde antes hubo flora y fauna en abundancia. Es la ciénaga de San Benito Abad, la tierra de Mañe Cadrásco y Perla Mogolló, su esposa.
La foto de Manuel Santiago es el fiel reflejo de los crueles efectos en la naturaleza del cambio climático en la subregión del San Jorge, en Sucre.
Manuel Morón Arrieta, presidente del CNP, solicitó a sus colegas no meterle zancadillas al premio de la Gobernación. Sostuvo, además, Morón Arrieta, que Sucre es el único departamento del país que cuenta con dos galardones apoyados por la Gobernación y la Alcaldía.











