Se siente inseguro. Cree que tiene derecho a golpear a una mujer a quien él ama y ella le corresponde. Se llena de celos y casi mata a Karen Molinares.
Chachareros/Sergio García
Un primer video que se volvió viral, en el cual el locutor de una emisora rural confiesa que él sí agredió a su esposa, porque él la ama y ella lo ama
De la misma forma, sin que se le mueva un poro de su rostro, ni mucho menos de su cabeza como resbaladero de caimán, sostiene que así lo ha hecho siempre con cerca de otras «cien mujeres que he tenido».
El caso tiene alarmada a la ciudadanía barranquillera, y, en particular, al gremio encargado de la salud mental. Aseguran que este problema es más grave de lo que se ve por encima, al divulgarse sucesos salvajes como el de Rubén Villa, quien al decir de uno de los psiquiatras consultados -con el compromiso de la reserva de su nombre por protocolo y sigilo profesional- «este tipo está loco de ramete…es m´pas yo hubiera ordenado de inmediato ponerle camisa de fuerza e internarlo en un sanatorio custodiado, por su propia seguridad y bienestar. Porque él es un paciente. Un enfermo mental grave».











