Poeta y no poetisa, pues no concibe el hecho de que también la poesía llegue a verse empañada por el sexismo y las diferencias de género. Para ella, tanto sí misma como sus colegas hombres, son todos poetas.
Por Melissa Ochoa
A primera vista, con esa desfachatez que suele caracterizar a la prejuiciosa “primera impresión”, Raíza Mar Jiménez podría encajar perfectamente en ese perfil de la dulce e inocente damisela que fácilmente caería cautivada por las pretenciosas palabras de los poetas, pero la gran verdad es que ella misma es una literata que bien sabe de lo que le hablan.
Poeta y no poetisa, pues no concibe el hecho de que también la poesía, el arte de exaltar los sentimientos y la belleza, llegue a verse empañada por el sexismo y las diferencias de género. Para ella, tanto sí misma como sus colegas hombres, son todos poetas.
Comenzó a escribir desde muy niña cuando se afianzó en el éxito que obtenían sus cartas para enamorados entre los empleados del servicio doméstico. Podría decirse que un séquito de “muchachas del servicio”, celadores y tenderos vivían enamorados víctimas de las travesuras de la pequeña cupido. Poco a poco los poemas se fueron convirtiendo en el foco de atención de la familia, primeramente de sus padres que desde siempre reconocieron en su hija un talento particular al versar sonetos y en cuyo apoyo encontró valentía y motivación para dejar fluir su talento.
Más adelante, al entrar a la universidad del Norte en donde se graduó como Comunicadora social y periodista, entraría a formar parte del grupo de prensa estudiantil. Ya para ese entonces contaba con algunas publicaciones de sus escritos en la revista interna del Colegio Biffi La Salle, luego realizaría como estudiante universitaria un intercambio a la Universidad Nacional de Quilmes en Argentina, en donde conocería el poder inspirador y nostálgico que tiene la distancia y el insomnio, e igualmente contaría con la oportunidad de ver sus textos publicados en la revista cultural de la editorial de esa universidad.
Actualmente ha forjado una carrera de éxito en revistas de moda como la Revista Actual en donde se encarga de noticias de celebridades locales y extranjeras, entrevistas y ediciones, luego de haber trabajado en la ya cuna de algunos de los grandes periodistas nacionales como Gabriel García Márquez y Ernesto McCausland, el periódico El Heraldo.
En cuanto a la poesía, sus letras logran hacernos fantasear con el sentimiento de una mujer enamorada o cargada del más profundo odio, o sentir las palpitaciones del éxtasis sexual en el que algunas veces le gusta explorar al “Hablante lírico” un personaje fantasioso del que se disfraza su alter ego para inspirar con un toque de irreverencia esas palabras que solo él y no ella desean pronunciar, su trabajo es el de cazar y plasmar las palabras de su inspirado personaje en el papel antes de que la musa desaparezca.
Raíza comenta que muchas veces se sintió cohibida por el pudor al momento de tocar ciertos temas, como la poesía erótica, que en ella particularmente sigue siendo delicada, bien versada, como las palabras de una mujer con clase, pero que son precisamente esos temas los que más les gusta exponer y evocar por medio del género literario de la poesía. No es algo que precisamente vaya con su estilo de vida o que tilde en otras personas, solo es una manifestación de ese hablante lírico que incluso podría divagar de cuando en vez hasta en un charco sangriento, en temas polémicos y oscuros, más allá del tono rosa del amor y que ya le ha proporcionado una que otra propuesta indecente salida de contexto, pero que en ella solo genera risas.
Por ahora continúa aprovechando cada espacio que se abre en Barranquilla y que apoya a este tipo de talentos junto a otro grupo de poetas y escritores locales que empiezan a ser reconocidos por distintas entidades literarias en la ciudad, como Amanía Poesía (Stephanie Quiroz), Jorge Sarmiento, con quienes comparte en escenarios de noches bohemias; Billie Jean Madera, creador de la Fundación Nuevas Letras, con quién compartió participación en el libro “colectivo Poético María Mulata” y que entre todos podrían constituir un grupo de nuevos escritores de la nueva ola al mejor estilo de un movimiento literario.
Su carrera como poeta también ha sido apoyada por el amante de la literatura y director de la Biblioteca Piloto del Caribe, Miguel Iriarte, quien fuera su profesor de Semiótica en la Universidad del Norte. Raiza ha participado en diferentes eventos de poesía internacionales como PoemaRío 2013 y ha sido apadrinada por otro impulsor del periodismo local, Roberto Esper Rebaje. Sus poemas fueron publicados en el suplemento literario del Diario la Libertad.
Vive constantemente inspirada en el mar, dueño de sus sueños y de su apellido, al igual que una poeta que siempre ha admirado a Meira del Mar (el que fuera su seudónimo) una mujer que pactó su amor eterno cual “loca en el viejo muelle de san blas”, aunque más por decisión propia que por loca ya que es una gran personaje nacional. Raiza hoy cuenta con las oportunidades que cobijan a una mujer que conoce sus derechos y el poder de las letras, como toda una Malala, toda una Ema Watson.
Continúa hilarante con la gallardía que acompaña a su espíritu algo irreverente pero necesario para poder pronunciar libremente y sin seudónimos las palabras que a ella le de la gana pronunciar con las tildes, comas y punto finales donde ella decida y no tras el disfraz que solían usar las escritoras para no ser mal vista en la sociedad, con el poder de ser ella misma, toda una poeta.
3 poemas de Raiza Mar
ÉL MUERE EN EL MAR
Aquella vez te vi morir, ese día que te volviste ceniza en Sodoma, o arena de mar, tal vez.
Ahora mueres una vez más, mientras eyaculas mercurio sobre el origami de las estrellas.
Sucumbes, cuando una anguila merodea mi flor angiosperma.
Falleces, se apaga tu iris de canica
La arena de la playa se bebe tu orgasmo
El sol se sumerge poco a poco en el mar
Se hunde, se hunde…
ELLA MUERE EN EL MAR
Beso sus labios frágiles, y la sanguijuela de su entrepierna
Toco el amor en su cadera y el hipocampo que nada entre sus tobillos
Pruebo las cerezas que palpitan en su mano izquierda, y acaricio la gata que maúlla en la luna
Luna de su pelvis, luna borrosa
Es hora de morir, de volver a besar la nube
El humo psicodélico es una gitana sensual que baila.
Ella llora su seda lila, devorada por el mar
Ella es una loba, pero también un huargo
Ay, ¿por qué hay verdades de dos caras?
Ella es ella, pero también es él
Ella es así cuando está conmigo
OJO DE PIRATA
Las olas siguen estáticas
Como pirámides cinceladas
En la pupila de la ola se refleja una esfinge
Que llora abatida dentro del océano adormecido
Las manta rayas y las anguilas
Mueren congeladas en el agua diáfana
Y el pirata, con su rostro rasgado
Su rostro de mercenario
Esconde la noche sobre la borda













