Crónicas

Luis Alfonso Marroquín revela secretos de su vida como técnico

 Fue el primer director técnico que clasificó a una selección Colombia a un campeonato mundial juvenil de fútbol.
 
Por Francisco Figueroa Turcios
 
Luis Alfonso Marroquín fue el técnico que inició en Colombia la revolución futbolística que generó éxito en los años 90, a través de la Selección nacional que fue la revelación en el Torneo Sudamericano Juvenil, efectuado en Asunción, Paraguay en el año 1985. 
Selección Colombia 1985

Selección Colombia 1985

 

Luis Alfonso Marroquin demostró que una selección de fútbol de Colombia podía ganar partidos, tener futbolistas estrellas y mostrar  una identidad propia de buen fútbol. El técnico antioqueño, nacido en Bello, logró la identidad, el nuevo estilo, la nueva mentalidad y el cambio de la historia; allí comenzó el antes y el después de nuestro fútbol, con una camada de jugadores llenos de condiciones, ávidos de triunfo y decididos a transformar el rumbo del balompié nacional..
Se decidió por la dirección técnica porque prematuramente dejó el fútbol activo por una lesión de rodilla. Desde muy niño participó en el Baby Fútbol del año 1959; jugó en la Liga Antioqueña en Segunda Juvenil, pasó por equipos como la Selección Bello, Pantex, la Universidad de Antioquia y Fabricato; estaba a punto de ir a Millonarios, que dirigía el “Cobo” Zuluaga, pero la lesión de rodilla cortó el sueño de ser jugador profesional.
 
Luis Alfonso Marroquín

Luis Alfonso Marroquín

Y precisamente, 30 años después, Luis Alfonso Marroquín accede a revelar los secretos del éxito de la Selección Colombia, que dirigió con gran éxito tanto en el Torneo Sudamericano como en el Campeonato Mundial celebrado en Rusia, y además despejó el interrogante del porqué su  paso fugaz como director técnico.

Paso fugaz

Luis Alfonso Marroquín junto al mítico arquero José René Higuita.

Luis Alfonso Marroquín junto al mítico arquero José René Higuita.

En el Torneo Sudamericano Juvenil de fútbol de 1985, Colombia fue tercera y clasificó por primera vez a un Campeonato Mundial de la categoría con jugadores inolvidables como José René Higuita, John Jairo Tréllez, John Edison Castaño, Wilson James Rodríguez, Romeiro Hurtado, Carlos Álvarez, Alvaro Nuñez, y Felipe Pérez. En el Mundial de la Unión Soviética, Colombia pasó a la segunda fase, ganó por primera vez en un certamen orbital a Túnez 2-1.

Luego de tan rotundo éxito, lo más lógico era la continuidad de este proceso, pero no fue así.
De inmediato surge el interrogante: ¿porqué Marroquín tuvo un paso fugaz como técnico en los seleccionados nacionales, pese a su éxito?
Treinta años después, ni el propio Luis Alfonso Marroquín le encuentra respuesta al interrogante. La Federación Colombiana de Fútbol no le renovó contrato. «En los años 😯 la Federación de Fútbol era «pobre», la bonanza estaba en los clubes profesionales; ese pudo ser el factor que determinó no continuar con mis servicios profesionales», reflexiona Marroquín.
Lo irónico es que sí hubo dinero para contratar al técnico Jaime Silva, para que lo remplazara.
Dentro de la euforia con el éxito de la Selección Colombia en el Suramericano Juvenil de fútbol en Paraguay y en el Mundial de Rusia, al enterarse que la Federación Colombiana no le renovó el contrato al técnico Luis Alfonso Marroquin, el Presidente del Club Millonarios, Élmer Tamayo, y dos socios del equipo (Gonzalo Rodríguez Gacha y Guillermo Gómez Melgarejo), lo contrató para que fuera el coordinador general del cuadro «Embajador», con un ambicioso proyecto a nivel nacional.
De inmediato Élmer Tamayo envió a Europa a  Luis Alfonso Marroquín, para capacitarse y observar el modelo que se podría implementar en Millonarios para contar con sedes en todo el país.
«Élmer Tamayo tenía un ambicioso proyecto y era convertir a Millonarios en un verdadero club deportivo al estilo europeo, con una sede que tuviera hotel y canchas deportivas, fútbol, tenis, baloncesto y tener filiales en todo el país. Lamentablemente falleció Élmer por una embolia el 17 de febrero de 1986. Este hecho para mí fue un duro golpe emocional, y caí en una fuerte depresión. No quería saber nada del mundo. Estaba desmotivado, desilusionado. Era un robot, hacía las cosas por inercia. Sin duda que la muerte de Élmar Tamayo me marcó, porque yo tenía mi cuerpo de colaboradores para iniciar el proyecto de mi vida», dice sin tapujos el técnico Marroquín.
Recibió ofertas de varios clubes nacionales e internacionales, pero se sentía mal, por eso fue honesto en no aceptarlas. Los años fueron pasando y, como todo en la vida, las oportunidades llegan y si se aprovechan, es difícil de detener el tiempo, y cuando Luis Alfonso Marroquín superó el duelo por la muerte de Élmer Tamayo, la euforia por su éxito había pasado y de allí que su paso fue fugaz como director técnico de los combinados nacionales.

El secreto del éxito

Luis Alfonso Marroquín considera que la clave para lograr el éxito con la Selección Colombia Juvenil en el Suramericano en Paraguay y en el Mundial de Rusia 1985 fue «el amor para trabajar con pasión, con sentido de pertenencia, disciplina fuera y dentro del campo, pensar lo imposible y hacerlo realidad, a través del liderazgo, y lo más importante quitarle el miedo a los jugadores para ganarle a potencias como Brasil, Argentina y Uruguay.
Tuve una base de futbolistas de la selección Antioquia, que yo dirigía, como el caso de José Higuita, James Rodríguez (padre), Carlos Alvares, Felipe Pérez y Jhon Jairo Trellez, pero la supe complementar muy bien con jugadores talentosos de las otras regiones del país, como Jhon Edison Castaño, Alvaro Núñez, Jairo Ampudia, José Romeiro Hurtado y John Cordoba. Hice del grupo de la selección una familia colombiana, donde lo más importante era el país, no una región o los intereses individuales».
El propio Luis Alfonso Marroquín resalta que» gracias a la excelente idea de Julio Nieto Bernal, Director de Coldeportes, de lograr que el canal de televisión del Estado transmitiera los partidos, esta selección Colombia se constituyó en un referente para que los colombianos aún recuerden a ese grupo de jugadores que hicieron historia».
Treinta años después, los colombianos añoran en la selección juvenil que participa en el Suramericano en Uruguay, a los Castaños, los Trellez, a los Higuita o Romeiro Hurtado. Sobre el nivel del actual Torneo Sudamericano, Luis Alfonso Marroquín reconoce que «hoy los técnicos le dan más importancia a buscar jugadores por su biotipo, donde sobresale la fuerza por encima del futbolista talentoso. Por eso el bajo nivel futbolístico del certamen. Yo le daba más importancia al talento».
Luego de treinta años de su éxito con la selección Colombia Juvenil en el Torneo Suramericano en Paraguay, no tiene ningún subsidio económico del Estado. Él termina con una frase filosófica que la tomó de su experiencia de vida: «uno no puede seguir siendo humilde, porque es mal interpretado».
Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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