Históricamente el seleccionado de México se ha destacado en los mundiales de fútbol por tener excelentes porteros de baja estatura: Guillermo «Memo» Ochoa no podía ser la excepción.
Por Francisco Figueroa Turcios, Editor Deportivo
Cuatro atajadas monumentales de «Memo» Ochoa le dieron un punto de oro a México ante Brasil y justificaron la decisión del técnico Miguel Herrera de encomendar la misión de ser el portero en el Mundial, pese a las críticas de la prensa mexicana, que reclamaban la presencia de Jesús Corona, uno de los artífices de la conquista del título olímpico de 2012, tras derrotar precisamente a los brasileros en la final.
Guillermo Ochoa con 1 metro y 80 centímetros de estatura, tapó en forma espectacular un cabezazo a media altura de Neymar que se colaba junto al poste derecho a los 25 minutos, y sobre el final del primer tiempo le puso el pecho a un remate a quemarropa de David Luiz. En el período complementario volvió a mostrar reflejos felinos y una ubicación impresionantes al bloquear con el cuerpo otro remate desde muy cerca de Neymar y cerró su brillante actuación rechazando un cabezazo de Thiago Silva desde muy cerca cuando estaba el partido por culminar.
«El cabezazo de Neymar fue el más complicado, un remate seco y pegado al palo. Es el partido de mi vida. Hacerlo en una Copa del Mundo, frente a toda la afición, es increíble y enfrentado a Brasil tiene más merito», señalo «Memo» Ochoa, catalogado como el héroe del partido.
Ochoa, de 28 años de edad, viene esperando una oportunidad como esta desde hace tiempo ya que fue suplente en los mundiales de 2006 y 2010. Actualmente milita en el club Ajaccio, un modesto equipo de la liga francesa que acaba de descender a la segunda división. El gran desempeño de Ochoa no podía llegar en un momento más oportuno ya que su contrato con Ajaccio venció y quedó sin club donde actuar. Ahora le lloverán ofertas.
Historial de porteros
La hazaña de Guillermo ´Memo´ Ochoa ante Brasil ratifica que la Selección de México siempre ha tenido grandes porteros, pese a su baja estatura. Demos un vistazo a la historia de porteros mundialistas aztecas.
Es importante señalar que las medidas oficiales de una portería de fútbol son: 7.32 de ancho y 2.44 de alto (es decir, siete y medio metros de ancho por casi dos y medio de alto), por lo que habitualmente los técnicos eligen porteros de buena estatura para entregarles la responsabilidad de evitar los goles, pero en México históricamente los guardametas han sido de baja estatura.
Oscar «Conejo» Pérez, con 1 metro y 72 centímetros de estatura estuvo en el Mundial de Francia 1998, y acudió como tercer portero, mientras que en Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010 fue titular. Parecía que para el 2010 tendría que jugar con clubes, pero fue llamado por Javier Aguirre para algunos juegos de Eliminatoria y luego incluido en la lista definitiva para el Mundial donde en todos los juegos fue titular y referente de la Selección Mexicana, opacando y mandando a la banca a Guillermo «Memo» Ochoa. El «Conejo» Pérez siempre se caracterizó por su increíble resorte –del que proviene su apodo-, con el que puede incluso tocar el travesaño saltando con un pie, además de su velocidad en el área y su tranquilidad en momentos difíciles.
Jorge «Chapulín» Ocampo, con 1 metro y 69 centímetros de estatura, hace parte de la historia de los grandes porteros de la selección de México en los mundiales de fútbol. Fue un incondicional de la selección mexicana a partir de su debut el 20 de noviembre de 1991, siendo César Luis Menotti el entrenador nacional. En los mundiales de fútbol de Estados Unidos 1994 y Francia 1998 fue el portero titular para México, además de ser suplente como tercer arquero en el mundial de Corea y Japón 2002.
Jorge Campos anotó 46 goles en su carrera, siendo el más vistoso un gol de chilena que anotó siendo parte del Atalante. Se volvió muy popular por su ritual de cambiarse de uniforme para dejar la posición de portero y continuar en el juego participando como delantero.
Ignacio «Nacho» Calderón fue el pionero de porteros de baja estatura en la selección de México, con 1 metro y 80 centímetros estuvo luciendo los colores aztecas en los mundiales de Inglaterra 1966 y México 70. Entre algunas estadísticas personales tiene el récord de 310 minutos sin gol admitido en un campeonato mundial, dicho récord lo lograría en 1970.
Sin duda que México es tierra de excelente porteros, pese a que su biotipo es de baja estatura, con natural con la fisonomía del prototipo humano azteca. Esto no incide en su calidad, como los buenos perfumes están envasados en frascos pequeños. Y, desde luego, en algunos de esos famosos arqueros «chiquitos» la diferencia del promedio (entre 1.87 y 1,95) de un buen guardametas no es mucha. Lo importante es que los pocos centímetros que les falta en estatura les sobran en garra, mística y amor por la patria azteca.













