En un exclusivo y acogedor centro de oficinas de Miami, la nueva clase empresarial barranquillera define la suerte de los aspirantes.
Por Rafael Sarmiento Coley
En un acogedor centro ejecutivo de oficinas para los más importantes dirigentes empresariales, dos industriales barranquilleros tienen sus dominios en Miami y allí se han reunido largas horas por estos días una decena de dirigentes que definen candidaturas a Gobernación del Atlántico y a la Alcaldía del Distrito.
Lo de la Alcaldía está más que ‘cocinado’. Eso es para el exalcalde Alex Char. Sin desconocer los méritos de sus contrincantes, Rafael Sánchez Anillo y Antonio Bohórquez. Son dos excelentes profesionales. Políticos sin tacha. Lo único malo es que no tienen los votos ni la plata para aguantarle el perrenque a un candidato con la popularidad y la fuerza de Char.
En el norte, en el centro o en el sur. No hay espacio en donde el nombre de Char en Barranquilla no sea conocido y, por lo general, bien acogido. No sucede así con Sánchez Anillo, a pesar de su brillante trabajo como Secretario de Educación durante la administración del Cura Hoyos, y su destacado papel en los dos periodos como Concejal.
De Bohórquez es bueno recordar su trayectoria de consagrado académico y pulcro funcionario público cuando ha ejercido cargos en el Distrito.
Los privilegiados que se dan cita por estos días en una acogedora oficina en Miami y en un balneario exclusivo y exquisito saben de sobra que, en materia de Alcaldía de Barranquilla, no hay nada más que hablar. Simplemente hacer una ponina para que Alex tenga suficiente plata para su campaña. La cuantía nadie la conoce. Es un misterio. Solo se sabe que es bastante voluminosa y pesada. Por ahí dicen que puede llegar a un milloncito de dólares. Otros aseguran que se pasa al millón y medio.
Esa plata no la alcanzan a reunir jamás Sánchez Anillo ni Bohórquez. Esa es la cuestión.
La Gobernación, la puja

Eduardo Verano De la Rosa está muy optimista con el respaldo de importantes dirigentes del Partido Liberal.
Allá está Jaime Pumarejo Heins tratando de que no lo entaruyen antes de tiempo. Porque los caballeros de la mesa redonda de Miami creen que no ha ‘cuajado’ en las encuestas. Pero, ¿cuáles encuestas? Estas no son más que parapetos de un radioperiodista que tiene un encuestador de bolsillo y pone a figurar en los primeros lugares con altos puntajes de aceptación a quienes les indiquen sus verdaderos patrones en la sombra.
Hasta ahí lo de las encuestas. Que pueden resultar ciertas. Pero la verdad es esa. Y, además, la verdadera encuesta llegará el 25 de octubre, cuando el pueblo en las urnas se expresará soberanamente.
Entre tanto Eduardo Verano De la Rosa y Jaime Pumarejo siguen a la espera de que en forma pública el Partido Liberal diga a quién le da el aval para la Gobernación del Atlántico.
Problema que no tiene Alfredo Varela De la Rosa, a quien ya la Alianza Verde en pleno vino a entregarle su aval.
Tampoco es el problema de Manuel Díaz, el hijo de Ventura Díaz, que tiene el visto bueno de Álvaro Uribe para que el Centro Democrático lo avale.
Jaime Berdugo, David Peláez y Juan García apelan a los grupos representativos de ciudadanos que los apoyan con su firma. También están en la pelea, aunque sea con un solo guante.
Y la pelea dura empezará este 25 de julio cuando se abre el permiso para la publicidad política pagada. Ahí es cuando hay que acudir a cuanto centavo tengan los candidatos para aguantar el tren publicitario de sus rivales.
Juan García y sus manzanas
Dentro de la propuesta «Lucha frontal contra el hambre» uno de los compromisos bandera del candidato a la gobernación Juan García, se plantea la necesidad de incluir un programa de educación alimentaria y nutricional para las familias del Atlántico, el cual permitirá que todos los niños, no sólo consuman alimentos, sino que conozcan cuáles son los nutrientes que cada uno de estos aporta a su desarrollo. Este programa busca que comer sea una motivación para aprender y no una obligación.
«Nuestros niños necesitan estar bien alimentados, necesitan tener los nutrientes suficientes para un crecimiento sano, para el desarrollo de su cerebro y de sus habilidades motrices, es por eso, que bajo esta línea de gobierno buscamos transformar la cultura alimentaria en cada uno de los municipios y mejorar la calidad de vida de nuestra gente», así lo afirmó Juan García quien ha venido entregando manzanas a los niños en cada uno de sus recorridos como compromiso y símbolo de la lucha contra el hambre.
De esta manera el candidato independiente apunta a eliminar los altos índices de desnutrición en el Departamento, así como cambiar hábitos alimenticios en las familias, esto se logrará una vez se empiece a ejecutar el compromiso bandera del candidato desde cada uno de los municipios y corregimientos del Atlántico donde se llevará a cabo. «Estoy convencido de que esta propuesta transformará vidas en el departamento» afirma con gran expectativa Juan García.













