Por: Francisco Figueroa Turcios
Han pasado 21 años desde aquella mañana en que el vallenato despertó con una noticia que parecía imposible de creer.
Kaleth Morales, el joven que había conquistado a una generación con su manera fresca de cantar y componer, había muerto. Tenía apenas 21 años de edad: ( Nació en Valledupar el 9 de junio de 1984- y falleció en Cartagena el 24 de agosto de 2005).
Hoy, 21 años después de su partida, su nombre continúa apareciendo en las conversaciones sobre la nueva ola del vallenato. Su voz sigue sonando en las emisoras, en las fiestas, en las reuniones familiares y, especialmente, en la memoria de quienes encontraron en sus canciones una nueva manera de sentir el género. El tiempo ha pasado, pero hay ausencias que no envejecen.
Kaleth sigue teniendo 21 años…

Y esa es quizás una de las paradojas más dolorosas de su historia: mientras quienes lo conocieron continuaron viviendo, creciendo y envejeciendo, él quedó detenido para siempre en aquella edad en la que la vida apenas comenzaba a abrir sus puertas..
Kaleth Morales, quería cambiar la música vallenata… nació en el seno de una familia profundamente ligada al vallenato. Era hijo del cantante Miguel Morales y creció rodeado de acordeones, composiciones, parrandas y escenarios.
La música no fue para él una elección casual. Era parte de su paisaje familiar. Pero Kaleth quería algo más. No pretendía limitarse a repetir la historia musical de su familia. Quería construir su propio camino y encontró en la composición y en una forma diferente de interpretar el vallenato las herramientas para hacerlo.
Su estilo era juvenil, espontáneo y cercano. Sus letras hablaban del amor, del desamor, de las situaciones cotidianas y de las emociones de una generación que comenzaba a vivir el vallenato de otra manera.
Entonces apareció la llamada Nueva Ola...

Y Kaleth se convirtió en uno de sus principales rostros. Su ascenso fue vertiginoso. En poco tiempo dejó de ser solamente el hijo de Miguel Morales para convertirse en Kaleth Morales, un nombre propio dentro de la música vallenata.
Su canción Vivo en el Limbo terminó de convertirlo en fenómeno. Después llegaron otras canciones que se instalaron rápidamente en la memoria popular. Kaleth cantaba como hablaba una nueva generación.Y esa generación lo hizo suyo.
La carrera musical apenas comenzaba…Lo que ocurrió después parecía el comienzo de una historia larga.Kaleth tenía juventud, talento, carisma y canciones. Tenía también algo que no se aprende en ninguna escuela: la capacidad de conectar con la gente.
Mientras otros artistas necesitaban años para construir un nombre, él parecía haber encontrado un atajo hacia la popularidad.Pero el destino tenía preparada otra historia.Una historia demasiado corta.
El 23 de agosto de 2005, Kaleth viajaba en una Toyota junto a su hermano Keyner por la carretera que comunica a Cartagena con Valledupar. Era una tarde como tantas otras. Hasta que apareció el imprevisto.
En un sector de la vía, entre los municipios de Plato y Nueva Granada, en el departamento del Magdalena, el vehículo sufrió un accidente. De acuerdo con la versión que trascendió posteriormente, Kaleth intentó esquivar un hueco, perdió el control del automotor y terminó volcado.
En segundos, el camino que parecía ser simplemente otro tramo de su recorrido se convirtió en el escenario de una tragedia que cambiaría para siempre la historia de la familia Morales y del vallenato.
Kaleth y Keyner fueron trasladados inicialmente a un centro asistencial de Plato.Pero las heridas eran graves. La situación obligó a trasladarlos posteriormente a Cartagena. Kaleth llegó en estado de coma.A partir de entonces comenzó una carrera diferente. Ya no era contra el tiempo para llegar a un concierto, grabar una canción o presentarse ante miles de personas. Era una carrera por la vida.
La espera de los Morales..

En los hospitales no había acordeones ni aplausos. Había silencio.La familia Morales esperaba noticias mientras Kaleth permanecía inconsciente.
Afuera, el país comenzaba a conocer la dimensión de la tragedia. El cantante que había conquistado las emisoras y que parecía destinado a convertirse en una de las grandes figuras del vallenato estaba luchando por sobrevivir. Keyner también estaba gravemente herido.Durante días permaneció en coma, aferrado a la vida.
Pero la historia de Kaleth tendría otro desenlace.En la mañana del 24 de agosto de 2005, apenas unas horas después del accidente, la noticia que nadie quería escuchar se hizo realidad.
Kaleth Morales había muerto. Tenía 21 años. La música vallenata perdió a uno de sus artistas más prometedores. Una generación perdió a uno de sus ídolos. Y una familia perdió a uno de sus hijos.
Una vida detenida a los 21…

Quizás el mayor drama de la muerte de Kaleth está precisamente en todo lo que quedó pendiente.A los 21 años todavía se está empezando a vivir.
Todavía quedan canciones por escribir, escenarios por conquistar, lugares por conocer, amores por vivir y sueños por cumplir.Kaleth tenía apenas 21 años y parecía tener el futuro por delante.
Pero la muerte convirtió aquel futuro en una pregunta sin respuesta.¿Qué habría sido de Kaleth?¿Cuántos discos habría grabado?¿Cuántas canciones habría compuesto? ¿Hasta dónde habría llevado aquella Nueva Ola que ayudó a consolidar?
Nadie puede responderlo.La muerte no solamente puso punto final a su vida. También dejó inconclusa una carrera que apenas comenzaba a alcanzar su plenitud.
El vallenato no lo olvidó…

Han pasado 21 años. Y, sin embargo, Kaleth no desapareció.
Hay artistas que necesitan estar vivos para permanecer vigentes.Kaleth encontró otra manera.Sus canciones hicieron el trabajo que el tiempo no pudo hacer.Vivo en el Limbo, Todo de Cabeza y las demás composiciones que dejó continúan circulando entre generaciones.
Los jóvenes que no pudieron verlo cantar conocen su voz.Quienes crecieron con sus canciones las siguen escuchando.Y quienes estuvieron allí, cuando Kaleth se convirtió en fenómeno, todavía recuerdan la sensación de haber presenciado el nacimiento de una estrella.
Esa es la paradoja de Kaleth Morales.Murió joven, pero su música siguió creciendo. Su vida terminó, pero su historia continuó.Kaleth fue más que un cantante exitoso.
Representó una transformación dentro del vallenato.Su propuesta ayudó a acercar el género a una audiencia joven que quería seguir escuchando acordeones, pero también buscaba canciones con un lenguaje diferente.
Kaleth entendió ese momento.Y lo convirtió en música.Por eso su figura permanece vinculada a la Nueva Ola. No solamente por haber formado parte de ella, sino porque se convirtió en uno de sus símbolos.Su muerte terminó convirtiéndolo, además, en una figura detenida en el tiempo.











