Por: Darwin Silva – @Darwinsilva_g El sentido humanístico, el amor al prójimo, el querer ayudar a los demás, son virtudes que deberían volverse un modo de vida en cualquier ser humano. Lastimosamente hay ciertas personas que esos sentimientos solo les brotan cada 4 años, cuando aspiran a un cargo de elección popular en el municipio, la ciudad, el departamento y el país. En este caso, el tan deseado puesto de alcalde, que ya hace varios años se encuentra dominada por uno de los partidos políticos con mayores investigaciones y miembros judicializados por casos de corrupción en el país, y sus representantes en Malambo no son la excepción a esa sucia forma de hacer política. Los hoy precandidatos a la alcaldía se les ha notado muy activos, especialmente estos últimos meses, tanto es así que muchos se han vuelto oposición de la administración actual, luego de haber comido de ella durante varios años. Como diría el Ilustre y quemado Vargas Lleras: «La política es muy dinámica». De manera particular, llama la atención ciertos comportamientos, el regalar juguetes en diciembre, el donar mercados a los hogares más necesitados e incluso hacer participar a los jóvenes en política, pero de una forma interesada, «tú me das y yo te doy.» Mis preguntas para ellos son: ¿Dónde estuvieron durante este tiempo? ¿Dónde estuvieron cuando el señor de la esquina no tenía para comer? ¿Dónde estuvieron cuando yo, como joven, pedía una política pública para participar y me ignoraban? ¿Dónde estuvieron cuando a aquella familia lo perdió todo y tuvo que pedir donaciones a través de las redes sociales? ¿Dónde estaba su sentido «humano» y «bondadoso»? ¿Por qué muestran su cara más amable solo en estas épocas del año? Todas estas preguntas me surgen al ver las variaciones en su comportamiento, tanto es así que se han convertido en motivadores de masas diciendo: «Yo creo en ti», «Por ti lo hacemos», «Juntos somos más que vencedores», «Transformación con sentido social», «Somos Victoriosos», «Con alma y corazón», «Entre todos es posible», «Construyendo ciudad», «Jóvenes que construimos ciudad«, «Soy de aquí, vivo aquí» e incluso hasta quieren elevar nuestro sentido de pertenencia diciendo: «Malamberos de corazón», «Todos somos Malambo», «Malambo para todos», «Dignidad Malambo», «Malambo con alma y corazón», «Malambo victorioso» entre otros, que usted y yo conocemos. Antes de terminar este escrito, haré una última pregunta, que posiblemente sea el tema a tratar en la próxima columna. ¿Se desapareció la izquierda en Malambo? ]]>











