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Del Puente Pumarejo a Pivijay: apuntes de una correduría por el Magdalena

La palabra correduría no es sinónimo de correría, pero al utilizarla como atrevido sinónimo en el presente texto, le queremos hacer un sencillo homenaje a nuestro legendario músico Alejo Durán, quien la usó de manera cantada en el tema Sielva María.

Por Ricardo Bustamante

Vía Palermo-Salamina

Teníamos la inquietud de iniciar el periplo desde Palermo, que comienza una vez se cruza el nuevo Puente Pumarejo. Lo hicimos, pero no repetiremos la experiencia. Vía en mal estado, sufrimos y el carro también. Así sea el automóvil mejor capacitado, el desajuste se sentirá en los días siguientes.

En Sitio Nuevo se ve abandono y desidia. Igual que en los pueblos que le siguen hasta llegar a Salamina. No deja de ser un mal chiste que un exfuncionario del departamento del Magdalena tenga instaladas, a lo largo de esa vía, tres grandes vallas promocionando su candidatura a la Presidencia.

Salamina: sensación favorable

En Salamina cambia la sensación de desfavorable a favorable. Instantes antes de entrar al municipio vimos paneles solares y trabajos de obra en la carretera. El pueblo en sí, en silencio y quietud. En el parque principal y la iglesia dan ganas de apearse, caminar y sentarse en una banca a contemplar el acogedor panorama.

Pivijay

A Pivijay la sentimos en progreso. Bonitas casas antiguas y modernas. Se nota que la gente se preocupa por el municipio. Nos percatamos de que sus habitantes tienen más influencias de Barranquilla que de la capital de su departamento. Si es por ellos, gustosamente pertenecerían al Atlántico. A la entrada del municipio, a lado y lado de la carretera, cultivos de palma africana y bonitas fincas. La tierra y el ambiente por ese sector mejoran considerablemente.

El ferry

Nos regresamos vía Salamina-Puerto Giraldo (Atlántico). El ferry presta un buen servicio. Para sus trabajadores debe ser, por una parte, una labor monótona la actividad diaria que requiere ese medio de transporte (acomodar vehículos, guiar a los conductores y demás) y, divertida, por otra, en consideración a que siempre están interactuando con mucha gente.

Ese transporte tiene dos razones de ser: la falta de un puente que una al Atlántico con el Magdalena a la altura media entre Sitio Nuevo y Salamina y/o la no pavimentación de la vía Palermo-Salamina.

El valor del transporte del ferry —ida y regreso— encarece el viaje. Bueno, se da por descontado que, si arreglan o pavimentan la vía Palermo-Salamina, un peaje no demorará en llegar. En Colombia las cosas funcionan así.

La gente: lo mejor

Lo mejor de la región es su gente: sencilla, colaboradora y positiva, a pesar del olvido y la desidia estatal.

Gracias

El almuerzo en Pivijay, en un buen restaurante recomendado por Leonor Bornacelli: delicioso.

Los mangos que nos regaló el inspector de Policía de Salamina, Rafael Mutto, y recogidos en el suelo de la Alcaldía de dicho municipio: sabrosos. Los que compramos en el camino: apetitosos. Tenemos mangos para el resto del año.

La visita en Pivijay a la enfermera Zoraida Esther Pérez Pertuz, madre de nuestros amigos David y Jesús Morales Pérez: baño espiritual y, además, reconfortante y necesaria.

Sobre el autor

Autor periodístico y literario nacido en Barranquilla. Bachiller del Colegio San José S.J., abogado con especialización en Derecho Laboral y Penal. Ejerció como catedrático Universitario y Operador Judicial. Desde 2020 disfruta su pensión.
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