Para la mayoría de los jóvenes de hoy, la Iglesia y la religión tienen poca importancia en la vida diaria. Por: Jeisson Soto Caro – Cátedra Manuela Muñoz Hoy en día los jóvenes somos introducidos desde temprana edad a las diferentes religiones por nuestros padres, ya que desde pequeños nos llevan a la iglesia, templo o parroquia. A medida que vamos creciendo, algunos siguen ese camino que fue el que le enseñaron sus padres; en cambio, otros eligen no seguirla porque ya están en la mayoría de edad y pueden ser autónomos. También hay jóvenes que se dejan llevar por las cosas del mundo y se consideran ateos. Según el ministerio de apologética e investigación cristiana, el ateísmo básicamente es la falta de creencia en un dios, y/o la creencia de que no hay dios. Quizás usted se ha preguntado alguna vez ¿por qué los jóvenes de hoy tienden a esta práctica?
- La educación es uno de los puntos que influye en este tema ya que en áreas como filosofía, biología y religión nos enseñan varias hipótesis sobre la creación del mundo y nosotros nos enredamos y no sabemos en qué creer, mediante el crecimiento mental vamos adquiriendo información y desde ahí según nuestra información nos quedamos en X religión.
- Los amigos son unos de los puntos que influyen, porque en ocasiones son ellos los que nos hacen entrar en controversia con uno mismo, ya que nos hacen preguntas como: ¿si Dios existe, por qué mi madre se murió? y nos comienzan a “endulzar el oído” hasta que nosotros le creemos y nos asociamos a sus pensamientos.
- Las experiencias también son influyentes que si a un niño se le muere un familiar muy cercano no encuentran otro culpable sino a Dios por la muerte de el familiar y así le cogen odio a Dios y en su crecimiento investigan sobre la existencia de un ser supremo y su escepticismo u odio se alimenta aún más ya que muchos de los ateos son grandes lectores y investigadores.
- Uno de cada cuatro identifica su religión como «ateísmo», «agnosticismo» o «nada en particular».
- Uno de cada cinco dice que creció en una religión, pero que ahora no está afiliado a ninguna fe en particular.
- Solo el 64 por ciento dicen estar seguros de la existencia de Dios.
- Menos de la mitad, el 45 por ciento. Dicen que la religión es muy importante en su vida.
- Menos de la mitad, el 48 por ciento, dicen que oran todos los días.
- De los afiliados a una iglesia, casi tres de cada cuatro, el 74 por ciento, dicen que hay más de una manera correcta de interpretar las enseñanzas de su fe.
- Menos de uno en cada cinco, el 18 por ciento, dicen que asisten a los servicios religiosos semanalmente











