ActualidadAnálisisCrónicasDeportes

Junior y la piel de zapa: del bicampeonato al abismo

Por: Francisco Figueroa Turcios

Hay temporadas en el fútbol que parecen escritas con tinta de gloria. Y hay otras que, de repente, comienzan a escribirse con tinta de incertidumbre como la de Junior, el actual bicampeón del fútbol profesional colombiano.

Hace apenas unos meses Junior levantaba la copa dos veces consecutivas y caminaba con la arrogancia legítima de un campeón. Hoy, en cambio, mira hacia abajo y encuentra el vacío. El equipo que aprendió a celebrar títulos ahora parece haber olvidado el camino de la victoria.

Último puesto…

La tabla de posiciones de la Liga BetPlay II es el espejo más cruel: Junior ocupa el último lugar, con apenas tres puntos, después de siete jornadas sin conocer el triunfo. Cuatro derrotas y tres empates explican una crisis que ya dejó de ser solamente matemática para convertirse en futbolística, anímica y hasta psicológica.

El panorama se hizo todavía más oscuro con el triunfo del Deportivo Pasto sobre América de Cali, 1-0. Para los nariñenses fue mucho más que tres puntos: significó abandonar el frío sótano, recuperar el oxígeno y romper una interminable racha de 25 fechas sin ganar. Pasto encontró una puerta de salida cuando parecía condenado a permanecer en el último lugar. Y mientras Pasto respira, Junior se queda solo en el sótano.

Faltan 12 partidos….

El contraste resulta estremecedor. El mismo equipo que recientemente celebraba títulos consecutivos hoy necesita hacer cuentas para sobrevivir. Le quedan 12 partidos, de los cuales siete serán como visitante y apenas cinco en casa. Con tres puntos en el bolsillo, necesita conseguir otros 27 para alcanzar la cifra mágica de 30, ese número que en el fútbol colombiano suele convertirse en frontera entre la tranquilidad y la angustia de quedarse por fuera de la fiesta de los ocho. Pero hacer cuentas no gana partidos.

Junior necesita recuperar algo que parece haberse extraviado en algún lugar del camino: la victoria. Y la próxima estación será Bogotá, donde el domingo enfrentará a Fortaleza. Allí no solamente estarán en juego tres puntos. Estará en juego la posibilidad de comenzar a romper una cadena que amenaza con estrangular las aspiraciones del bicampeón.

Ganar el primer partido…

El domingo a partir de las 2 de la tarde en Bogotá Fortaleza será, entonces, mucho más que un rival para Junior . Será una prueba de carácter. Sebastián Viera tiene clara su hoja de ruta. `Ojalá la victoria llegue rápido, no me puedo preocupar por ganar 10 partidos, tengo que ganar el primero…» puntualiza Sebastián Viera, director técnico de Junior.

Porque Junior necesita demostrar que todavía conserva la memoria de aquel equipo que levantó las dos copas. Necesita reencontrarse con el fútbol, con la confianza, con el gol, con la personalidad y, sobre todo, con la convicción de que todavía puede cambiar el destino de esta historia.

El problema es que el campeonato no espera. Cada fecha que pasa es una oportunidad menos. Cada empate es una victoria que se escapa. Cada derrota hace más pequeño el margen de maniobra. Cada jornada convierte los 27 puntos que necesita en una montaña más difícil de escalar.

Historia parecida a la piel de Zapa…

Y allí aparece la literatura para explicar lo que las estadísticas no alcanzan a contar.

En La piel de zapa, la fascinante novela de Honoré de Balzac, una piel mágica concede los deseos de su dueño, pero con cada deseo cumplido se reduce su tamaño y, al mismo tiempo, se acorta la vida. Junior parece tener también su propia piel de zapa: cada fecha que consume reduce su margen de error.

En la época en que Hugo Gallego fue técnico de Junior vivió la misma experiencia que la padece Sebastián Viera.. en es época la historia no fue comparada con la Piel de Zapa, sino que fue denominada las tablas de Gallego…. Ya no hay espacio para seguir esperando. La piel se encoge. El calendario se achica. Los partidos desaparecen. Y los 27 puntos que Junior necesita parecen crecer frente a un equipo que todavía no encuentra la fórmula para ganar.

Hace poco, Junior tenía la copa entre las manos. Hoy tiene el campeonato contra las cuerdas. La historia todavía no está terminada, pero el reloj comenzó a correr. Y el domingo, en Bogotá, ante Fortaleza, Junior deberá empezar a recuperar lo que perdió: la victoria, la confianza y la dignidad futbolística de un bicampeón.

Porque en esta historia no hay piel mágica que pueda devolverle las fechas perdidas.Solo quedan doce. Y la piel de zapa, como en la novela de Balzac, continúa encogiéndose.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
Noticias relacionadas
ActualidadArte y CulturaCrónicas

“Caprichos tuyos”: una canción de Fernando Garcìa que tiene los ingredientes entre Sincé, Betulia y Corozal

Acción socialActualidadCrónicas

Manda es manda: cuando la fe pone los pies en el camino hacia San Benito Abad

ActualidadCrónicasDeportes

Junior y la piel de zapa: cuando la victoria se convierte en espejismo

ActualidadCrónicasDeportes

Santiago Buitrago, el escarabajo que volvió a conquistar las montañas de España

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *