Icono del sitio La Cháchara

Junior y la piel de zapa: del bicampeonato al abismo

Por: Francisco Figueroa Turcios

Hay temporadas en el fútbol que parecen escritas con tinta de gloria. Y hay otras que, de repente, comienzan a escribirse con tinta de incertidumbre como la de Junior, el actual bicampeón del fútbol profesional colombiano.

Hace apenas unos meses Junior levantaba la copa dos veces consecutivas y caminaba con la arrogancia legítima de un campeón. Hoy, en cambio, mira hacia abajo y encuentra el vacío. El equipo que aprendió a celebrar títulos ahora parece haber olvidado el camino de la victoria.

Último puesto…

La tabla de posiciones de la Liga BetPlay II es el espejo más cruel: Junior ocupa el último lugar, con apenas tres puntos, después de siete jornadas sin conocer el triunfo. Cuatro derrotas y tres empates explican una crisis que ya dejó de ser solamente matemática para convertirse en futbolística, anímica y hasta psicológica.

El panorama se hizo todavía más oscuro con el triunfo del Deportivo Pasto sobre América de Cali, 1-0. Para los nariñenses fue mucho más que tres puntos: significó abandonar el frío sótano, recuperar el oxígeno y romper una interminable racha de 25 fechas sin ganar. Pasto encontró una puerta de salida cuando parecía condenado a permanecer en el último lugar. Y mientras Pasto respira, Junior se queda solo en el sótano.

El fantasma del año 2023 vuelve a acompañar al Junior… La última vez que Junior ocupó el último lugar de la Liga colombiana fue el 12 de marzo de 2023, después de aquella dolorosa derrota 2-1 ante Envigado en el estadio Metropolitano. El equipo rojiblanco dirigido por Arturo Rweyes apenas había conseguido 6 puntos de 21 posibles, un pobre rendimiento que encendió entonces todas las alarmas en Barranquilla.

Tres años después, la historia parece empeñada en repetir sus páginas más oscuras. El Junior que hace apenas unos meses levantaba orgulloso dos títulos consecutivos hoy vuelve a mirar desde el fondo de la tabla. Cambiaron los nombres, los entrenadores y las ilusiones, pero permanece esa sensación incómoda de un equipo que perdió el rumbo y que ahora necesita algo más que fútbol para salir del sótano: necesita recuperar la confianza, la memoria ganadora y, sobre todo, la dignidad competitiva de un campeón.

Faltan 12 partidos….

El contraste resulta estremecedor. El mismo equipo que recientemente celebraba títulos consecutivos hoy necesita hacer cuentas para sobrevivir. Le quedan 12 partidos, de los cuales siete serán como visitante y apenas cinco en casa. Con tres puntos en el bolsillo, necesita conseguir otros 27 para alcanzar la cifra mágica de 30, ese número que en el fútbol colombiano suele convertirse en frontera entre la tranquilidad y la angustia de quedarse por fuera de la fiesta de los ocho. Pero hacer cuentas no gana partidos.

Junior necesita recuperar algo que parece haberse extraviado en algún lugar del camino: la victoria. Y la próxima estación será Bogotá, donde el domingo enfrentará a Fortaleza. Allí no solamente estarán en juego tres puntos. Estará en juego la posibilidad de comenzar a romper una cadena que amenaza con estrangular las aspiraciones del bicampeón.

Ganar el primer partido…

El domingo a partir de las 2 de la tarde en Bogotá Fortaleza será, entonces, mucho más que un rival para Junior . Será una prueba de carácter. Sebastián Viera tiene clara su hoja de ruta. `Ojalá la victoria llegue rápido, no me puedo preocupar por ganar 10 partidos, tengo que ganar el primero…» puntualiza Sebastián Viera, director técnico de Junior.

Porque Junior necesita demostrar que todavía conserva la memoria de aquel equipo que levantó las dos copas. Necesita reencontrarse con el fútbol, con la confianza, con el gol, con la personalidad y, sobre todo, con la convicción de que todavía puede cambiar el destino de esta historia.

El problema es que el campeonato no espera. Cada fecha que pasa es una oportunidad menos. Cada empate es una victoria que se escapa. Cada derrota hace más pequeño el margen de maniobra. Cada jornada convierte los 27 puntos que necesita en una montaña más difícil de escalar.

Historia parecida a la piel de Zapa…

Y allí aparece la literatura para explicar lo que las estadísticas no alcanzan a contar.

En La piel de zapa, la fascinante novela de Honoré de Balzac, una piel mágica concede los deseos de su dueño, pero con cada deseo cumplido se reduce su tamaño y, al mismo tiempo, se acorta la vida. Junior parece tener también su propia piel de zapa: cada fecha que consume reduce su margen de error.

En la época en que Hugo Gallego fue técnico de Junior vivió la misma experiencia que la padece Sebastián Viera.. en es época la historia no fue comparada con la Piel de Zapa, sino que fue denominada las tablas de Gallego…. Ya no hay espacio para seguir esperando. La piel se encoge. El calendario se achica. Los partidos desaparecen. Y los 27 puntos que Junior necesita parecen crecer frente a un equipo que todavía no encuentra la fórmula para ganar.

Hace poco, Junior tenía la copa entre las manos. Hoy tiene el campeonato contra las cuerdas. La historia todavía no está terminada, pero el reloj comenzó a correr. Y el domingo, en Bogotá, ante Fortaleza, Junior deberá empezar a recuperar lo que perdió: la victoria, la confianza y la dignidad futbolística de un bicampeón.

Porque en esta historia no hay piel mágica que pueda devolverle las fechas perdidas.Solo quedan doce. Y la piel de zapa, como en la novela de Balzac, continúa encogiéndose.

Salir de la versión móvil