Sin encontrarse, ambos vivieron día y noche los momentos más violentos que sacudieron a Colombia a raíz del magnicidio del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.
Por Rafael Sarmiento Coley
El intenso periplo vital de Fidel Castro Ruz se entrelaza con Colombia en más de la mitad del siglo pasado. Del convulsionado siglo XX del Mundo Biporal.

Dato histórico curioso: Los entonces estudiantes l venezolano Rómulo Betancourt y el cubano Fidel Castro tenían cita apartada para la una de la tarde con el caudillo liberal Jorge Eliércer Gaitán. No los pudo atender. Un sicario lo mató media hora antes.
En momentos en que sobre Estados Unidos de Norteamérica se cernía el inminente peligro de tener a un enemigo peliagudo en las barbas ‘del imperialismo yanqui’, cuando ya desde la Sierra Maestra se escuchaban los cañonazos que llegaban por Batista los líderes que seguían a pie juntillas las consignas del gobierno estadounidense les ocurre poder a rodar a marchas forzadas la idea de organizar la Asamblea de Estados Panamericanos para crear un organismo fuerte y sólido que se defendiera de “los peligros de la dictadura del proletariado con enclave de la Unión Soviética en el corazón de América”.
Para darle legitimidad democrática se establece que cada uno de los países demócratas firmantes del acta de compromiso tenía derecho a voz y voto, más delegaciones de delegaciones de estudiantes panamericanos, con voz pero sin votos.
De esa manera se cuela el líder estudiantil cubano de origen gallego, ya desde aquellas calendas el más intrépido, beligerante e incontinencia verbal.
Lo evidente es que el momento más estelar lo vive Fidel en abril de 1948, cuando concurren en Bogotá dos sucesos simultáneos y paralelos que marcan, para siempre, un hito en la que en adelante sería una historia indivisible. Siempre Fidel atravesado en la vida de Colombia. O al revés.
Extrañas coincidencias
La extrema derecha narra los sucesos a su manera. Las plumas más autorizadas de la ultraderecha colombiana aseguran que Fidel y medio centenar de otros ‘camaradas’ se camuflaron como revolucionarios por un mundo libre sin explotados ni explotadores.
Esas versiones atestiguan que el plan urdido por los estudiantes revoltosos era producir sucesos de enorme impacto mundial para hacer fracasar la cumbre de donde nacería la OEA, que sería el organismo vocero natural y contestatario legítimo de las intenciones de la entonces enardecida Unión de Repúblicas Social socialistas Soviéticas que buscaban a todo trance expandirse en América a sangre y fuego.
Para ello ya había creado la Escuela de Guerrera de Guerrillas de América Latina. Un testigo presencial de aquellas primeras reuniones realizadas en La Habana era el estudiante de derecho de la Universidad del Atlántico, Amilkar Aguido, oriundo de Candelaria, y otro estudiante inquieto, Benny Osorio De Fex, padre de un juez colombo-norteamericano que por estos días fue secuestrado en Cartagena por unas prostitutas turísticas y un trío de cabrones de puticas pobres que no sabían en el tremendo lío en que estaban metiendo.
Tanto Benny Osorio De Fex o Amilkar Guigo simpatizaban con las ideas revolucionarias. ¡Y a esas edad- 18 años! ¿Quién no? Si lo que estaba de moda era eso.
Además había en ese entonces estudiantes cuya principal tarea era permanecer en los claustros estudiantiles como estudiantes. Hasta el punto de que en una ocasión le correspondió viajar al entonces rector de la Universidad del Atlántico a a una Cumbre Académica a Ciudad de México, “¡eh! Y cuál no sería mi sorpresa cuando, delante de mi, iba de saco y corbata y bufanda el Benny. El agente de emigración le pregunta: “¿Profesión?” y con la mayor seriedad del mundo le responde: “¡Estudiante! Esa es mi profesión!”.
Relata el exrector que, de la pena dejó que avanzara el Benny, hasta cuando lo alcanzó y le espetó: “¡Oye, Benny, y a ti no te da pena decir que te pasas la vida en la universidad sin graduarte y que tu profesión es estudiante?”. “¡No! Por qué…si para eso nos paga el glorioso Partido Marxistaleninista”.
Lo que narra Fidel
Se sabe de sobra que Fidel era un irremediable mitómano y fabulista incansable. Pero la forma en que narra los sucesos que él dice que vio y sufrió al medio día del 9 de abril de 1948 fue algo dantesco.
El caudillo liberal de izquierda y casi seguro presidente electo de Colombia bajó de sus oficinas privadas en un segundo piso en el vejo centro de Bogotá. Lo blanqueaban Plinio Mendoza Neira y su hijo Plinio Apuleyo Mendoza. Al parecer se dirigían a almorzar en uno de los cafés cercanos. Cuando de repente surge la mano siniestra de Roa Bastos que vacía el tambor de un viejo revólver en el cuerpo de Gaitán. Muerte instantánea
Homicida, en medio del pánico, aturdido, no sabe hacia dónde correr. Por último intenta refugiarse en una droguería de mitad de cuadra. La turba lo saca en andas y lo vuelve añicos a pellizcos, a navajazos, a machetazos, a piedrazos. En segundos no quedan del desdichado un solo centímetro de su piel intacto.
Gaitán en sus relatos de aquello que se conoce como el Bogotázo confiesa que él trató de organizar a la turba encrespada. Pero imposible. Era un mar enfurecido que destruyó todo cuanto encontró a su paso.
En otra esquina del mismo escenario el entonces estudiante derecho y futuro Premio Nobel de Literatura (1982) Gabriel García Márquez se tragaba los sucesos como si estuviera viviendo una película del más cruel realismo mágico.
Aquello que comenzó al medio día no se sabe cuándo, dónde ni a qué horas terminó. Gabo y Fidel años tras años, cada vez que se encontraban en cualquier parte del mundo, agregaban un pedazo a la historia. Como si alguno de los dos requiriera de mayor esfuerzo para quitar aquí, agregar allá y ponerle emoción a un suceso baladí.
Sin duda, un colombino, Jorge Eliécer Gaitán, marcó un hito en la vida de los dos personajes, el estadista cubano y el novelista colombiano, que en adelante conservarían una amistad inquebrantable.
De nombre completo Fidel Alejandro Castro Ruz (nacido en Birán, municipio de Cueto, provincia de Holguín, Cuba , 13 de agosto de 1926 – fallece en La Habana, el 25 de noviembre de 2016). Fue un militar, revolucionario, estadista y político cubano. Fue mandatario de su país como primer ministro (1959-1976) y presidente (1976-2008). También fue Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1956-2008) y mantuvo el poder como primer secretario del Partido Comunista de Cuba desde 1965 hasta 2011, cuando definitivamente dejó su puesto como líder de su país y transfirió todos los poderes de la nación a su hermano Raúl. Era diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular (desde 1976). Profesionalmente era abogado, doctor en Derecho Civil y licenciado en Derecho Diplomático.
Fidel Castro se inició en la vida pública como político opositor y destacó especialmente tras el asalto al cuartel Moncada en 1953, por el que fue condenado a prisión. Tras ser indultado gracias a la presión de la opinión pública,6se exilió en México, donde planeó la invasión guerrillera de 1956. Llegó al poder tras encabezar la Revolución cubana, que triunfó el 1 de enero de 1959, derrocando a la dictadura de Fulgencio Batista. Fue nombrado primer ministro el 27 de febrero del mismo año por el presidente Manuel Urrutia. Lideró en 1961 la adopción del marxismo por el Gobierno revolucionario, estableciendo el primer Estado socialista de América. Tras la reforma constitucional de 1976, fue elegido presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros. Fue el fundador del Partido Comunista en 1965 y desde entonces, hasta 2011 fue su primer secretario.
El 19 de febrero de 2008, en una carta publicada en el diario Granma, anunció que no se presentaría ni aceptaría el puesto de presidente y comandante en la reunión de la Asamblea Nacional del Poder Popular del 24 de febrero del mismo año.7
En el ámbito internacional, inicialmente trató de establecer buenas relaciones con los Estados Unidos; entabló, luego, estrechos lazos con la Unión Soviética. Después de una serie de expropiaciones a propietarios estadounidenses, los desencuentros con los Estados Unidos desembocaron en el embargo económico contra Cuba. Desde entonces, su relación con la superpotencia ha sido abiertamente antagónica, lo que quedó confirmado tras la fracasada invasión de Bahía de Cochinos en 1961.
Recibió decenas de condecoraciones nacionales y extranjeras.
Debido a su larga gestión y a las características controvertidas de sus políticas, se ha generado un polémico e intenso debate entre opositores y partidarios sobre su Gobierno: desde calificarlo como una dictadura hasta considerarlo la expresión de la voluntad del pueblo cubano.
Falleció en La Habana el 25 de noviembre de 2016 a la edad de 90 años.











