De pedalista a excelente dirigente de ciclismo y motociclismo.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Federico Rivera Flórez, no fue un ciclista destacado en el concierto nacional, pero siempre que compitió en las carreteras de la Costa Atlántica nunca dio el brazo a torcer para culminar con gallardía cada competencia. Ese mismo ´fuego en el corazón´ que mostró como pedalista, también lo hizo como directivo de liga de ciclismo del Atlántico, hasta el punto de convertirse en el mejor dirigente en las décadas de los 80 y 90. El Motociclismo, fue otro deporte que le apasionaba.
Hizo de la Vuelta a la Costa una gran carrera ciclística que estaba incluida en el calendario de competencias a nivel nacional con la participación de pedalistas de reconocida trayectoria. Pero, sin duda la gran gesta, de Federico Rivera, fue lograr cumplirle el sueño a los ciclistas pisteros del Atlántico y de la Costa Atlántica de tener un velódromo. Sin duda que Miguel Ángel Bermúdez, Director de Coldeportes y más tarde presidente de la Federación de Ciclismo, fue su gran aliado para hacer realidad ese proyecto que se inauguró el 16 de mayo de 1992.
Sorobabel Gutiérrez y José ´Pepe´ Caballero, dos referentes del ciclismo de la Costa Atlántica, fueron testigos directos de las gestas de Federico Rivera en la presidencia de la Liga de Ciclismo del Atlántico. «Empecé a correr en 1968, pasaron muchos directivos buenos por la liga de Ciclismo del Atlántico, pero siempre he admirado la forma como Federico Rivera gerenció la institución. Manejo la Liga de Ciclismo del Atlántico, como si estuviera en su empresa, era muy hacendoso , carismático y honesto. Hizo buena camaradería con Miguel Ángel Bermúdez,, director de Coldeportes» anota Pepe Caballero.
«Algo que marco a Federico Rivera como dirigente fue que jamás se doblegó ante la adversidad. Los momentos difíciles siempre los supero con la fe del carbonero y su incansable gestión. Sin duda, la estrecha amistad con el mejor dirigente del ciclismo colombiano en la toda la historia, Miguel Ángel Bermúdez, permitió que en Barranquilla se construyera el tan anhelado velódromo inaugurado en el marco de los Juegos Deportivos Nacionales de 1992. A dirigentes como Federico Rivera, la historia no los puede olvidar. Loor a quien lo merece» relata Sorobabel Gutiérrez, sobre las vivencias con Federico Rivera.
Los hijos de Federico Rivera Flórez, Federico y Víctor Hugo, practicaron Motociclismo con significativo éxito. Fue, esa actividad, su otra gran pasión a tal punto que con esfuerzo y tesón construyo la pista de Motociclismo “Federicor” , sede de muchos eventos nacionales e internacionales. Paz en su tumba.














