Gloria Alonso Másmela, directora del Plan Nacional de Desarrollo desmenuzó el polémico proyecto que ya solo espera la firma del presidente Duque.
Por Rafael Sarmiento Coley
El proyecto inicial que llegó al Congreso de la República pretendía sacarles los $14.5 billones a los pobres y sufridos trabajadores y a los empleados de clase media, quienes históricamente son quienes han llevado del bulto en casi todas las reformas tributarias anteriores. Esos $14.5 billones son el monto de la desfinanciación que, según el Gobierno actual, tiene el plan de desarrollo 2019.

El senador conservador barranquillero Efraín Cepeda, uno de los ponentes de la Ley de Financiamiento, afirmó que la norma está »blindada’ para ‘micos’ tipo ‘bonos de agua’, A su lado la directora de Planeación Nacional Gloria Alonso Másmelo.
Y, como dicen los antioqueños, “del cuero salen las correas”, que traducido al idioma caribeño significa que la parte más delgada del cuero será “para los más pendejos”.
Desde luego, eso ha sido así por el intenso y constante lobby de los dueños del poder económico en Colombia, que representan un 10% de la población colombiana, es decir, 4,6 millones de afortunados detentadores del poder económico en el país. Llámense banqueros, dueños de almacenes de grandes superficies, ganaderos, constructores e industriales de diversas actividades.

El medio centenar de periodistas rodearon a la directora de Planificación Nacional, Gloria Alonso, para que soltara algunas ‘chivitas’. No fue así. Dijo que todo lo había dicho en su muy didáctica conferencia.
Y el resto de los colombianos, 41.4 millones, con derecho al pataleo pero sin voz ni voto a la hora de tomar las decisiones, veía pasar la guacherna y la algarabía de unos ricos cada vez más ricos, y de una clase media nivelándose por lo bajo con la pobresía.
Era la economía del miserabilismo, que imperó en Colombia en los últimos 100 años de este país del Sagrado Corazón de Jesús. Tiempo durante el cual casi todos los gobiernos de turno hablaron de “cerrar la brecha” de dientes para afuera. Porque lo que hacían era recurrir al asistencialismo, a la limosna del ´patrón’ acaudalado que deja caer las migajas de su banquete para que la gleba se como esos desperdicios como sucede con el ‘barril de los marranos’.
Con el fin de explicar qué es y cómo se come el tan mentado Plan de Desarrollo 2018-2022, o Ley de Financiamiento, la directora del Departamento de Planeación Nacional (DNP), Gloria Alonso Másmelo, explicó este jueves en Barranquilla, ante un selecto auditorio que contó con la presencia de académicos, encabezados por el rector de la Uninorte Adolfo Meisel Roca; del Senado, con la presencia de uno de los ponentes de la polémica Ley de Financiamiento, del actual vocero legítimo del conservatismo costeño Efraín Cepeda Sarabia, del gobernador del Atlántico Eduardo Verano De la Rosa, el padre de la regionalización en Colombia, dirigentes gremiales, portuarios, ganaderos y líderes sociales que terminaron por convencerse que “el tigre no es como lo pintan los dueños del poder económico en Colombia”.
Los que más tienen, chillan

Adolfo Meisel Roca, economista e historiador consagrado al estudio del ‘Liderazgo y el futuro del Caribe colombiano’. Su llegada a la rectoría de Universidad del Norte, la más acreditada de la región, ha sido de muy buen recibo por todos los estamentos sociales costeños.
No es posible que personajes multimillonarios como Luis Carlos Sarmiento Angulo, los dueños de las grandes firmas azucareras, palmeras, ganaderas, los cerveceros y gaseoseros, los dueños de los comercios de grandes superficie, no sean conscientes de que si los pobres y la clase media cada vez tienen menos poder adquisitivo, no tendrán a quien vender sus productos, y, por la insensatez de un 10% de la población colombiana, la economía terminará por colapsar y Colombia se convertiría en un Estado no viable. Imposible que la avaricia por acumular más y más fortuna no les permita ver esa realidad. Y es que ya sacaron a la calle a sus perros falderos, los tales voceros de los comerciantes (Fenalco), los de la industria (Andi) y, obvio, los del sector financiero (Asobancaria).
Esos son los que han puesto el grito en el cielo porque, por primera vez, (y, quien lo creyera, por iniciativa de voceros muy representativos del Partido Conservador, el barranquillero Efraín Cepeda y el monteriano David Barguil), han sido los abanderados para colocar las banderillas a los toros más bravos, los que tienen plata hasta para tirar para el cielo. Y en el nivel de los líderes del Estado Región, se ha consagrado como el indiscutible vocero más autorizado para plantear la necesidad de que el país entienda que esta es una Nación de Regiones. Entes territoriales que, por el arraigado centralismo, otorga mayores recursos a quienes tienen más capacidad para presentar buenos proyectos, porque en eso llevan una ventaja injusta a más de medio país, porque son los que a través de la historia han recibido más recursos para superar las necesidades básicas insatisfechas.
Los voceros a sueldo de Fenalco, Andi y Asobancaria, han salido con los argumentos más ruines y absurdos a criticar porque, por primera vez en los anales de los proyectos de desarrollo, les dan un pequeño mordisco a sus suculentas ganancias anuales.
Por eso en esta charla en Barranquilla (en el salón de eventos del Centro Comercial Buenavista), la directora del DNP, Gloria Alonso Másmelo insistió en que este plan denominado ‘Pacto por Colombia-Pacto por la Equidad’ es una estrategia bondadosa y justa para que, en forma decidida y seria, Colombia empiece en serio a cerrar la brecha.
¨Porque, como bien lo dijo el senador Cepeda Sarabia, es “vergonzoso que Colombia esté entre los cuatro países más desiguales del mundo, teniendo tantas riquezas, pero mal distribuidas y poco estimuladas”.
A Cepeda le gusta la propuesta de la ‘Economía Amarilla’ que ha traído al escenario el presidente Iván Duque. Y le aseguró al mandatario nacional que la región que tiene la mayor materia prima, el capital humano y el talento para ese modelo económico, “es la Costa Caribe colombiana, que mueve miles de millones de pesos en eventos como el Carnaval de Barranquilla, el Festival Vallenato, las fiestas de Cartagena, el sector de los servicios médico-quirúrgicos del más alto nivel y prestigio internacional, el comercio, el sector hotelero, los hermosos destinos turísticos…en fin, doctor Duque, aquí lo tiene todo para desarrollar su estratégico modelo de economía naranja, economía limpia, que no contamina ni le causa daño a nadie y es abierta, no es monopólica”.
Hablan el mismo lenguaje
En consonancia con lo expuesto por los diversos expositores en el encuentro en Barranquilla, el presidente Iván Duque aseguró desde otro escenario que “no vamos a incluir ningún gravamen que afecte a la cultura”. Porque esa es la principal fortaleza dde la economía naranja.

Uno de los temas de lo que más se habló en el foro de este jueves en Barranquilla fue de la Economía Naranja, modelo que ha puesto en boga el presidente Duque, con una aliada formidable, Gloria Alonso, directora de DNP, que quiso tomarse la foto con su bella blusa salpicada de color naranja, al lado del periodista Rafael Sarmiento, con su camisa producto de la economía naranja, adquirida con recursos del portal noticioso lachachara.co un proyecto familiar de emprendimiento.
Así, con franqueza, lo puntualizó el mandatario durante el Taller Construyendo País que se llevó a cabo en Cúcuta, Norte de Santander. Además, agregó que ninguna garantía que ya exista en el sector cultural se verá perjudicada en cuanto a las nuevas disposiciones del Gobierno, haciendo referencia al proyecto de Ley de Financiamiento.
“Aunque ya lo dejé claro ante los medios de comunicación, hoy reitero que las garantías que ya tenga el sector cultural en ninguno de los instrumentos se va a ver perjudicada. No vamos a introducir ningún gravamen que afecte el desarrollo de esas normas en favor de la cultura”, señaló el Presidente Duque, durante la versión número 16 de estos Talleres que se vienen realizando a nivel nacional.
Por su parte la Ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez, ratificó su compromiso con el sector y reiteró la necesidad de construir políticas de la mano con las comunidades para garantizar que respondan a las peticiones reales del sector.
Ojo con la vía Ciénaga-Barranquilla
El gobernador atlanticense Verano De la Rosa fue uno de los principales protagonistas en la realización de una mesa de trabajo para socializar las bases del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 (PND) “Pacto por Colombia, pacto por la equidad”.
Uno de los puntos sobre los cuales alertó Verano De la Rosa es sobre el esperpento que el ministerio del Transporte ha presentado como solución de la crítica vía que conduce de Barranquilla a Ciénaga y desde allí conecta con Santa Marta que ostenta su condición de una perla de la Y, que separa las vías hacia La Guajira, y la que va para Fundación, Bosconia (que es otra Y), que conecta con Valledupar y el sur de La Guajira, y con la zona minera de La Loma, Aguachica, Bucaramanga y llega hasta Bogotá.
El descabellado proyecto del Ministerio es hacer una nueva vía en forma de herradura de mula cerrera, bordeando la inmensa Ciénaga, pero a la vez condenándola a morir porque le cortan el flujo y reflujo de agua salina del mar y el agua dulce que baja de la Sierra Nevada.
“Es un proyecto mucho más costoso que construir un viaducto en el kilómetro 19, que es el único tramo crítico”, opinó el mandatario departamental.
La directora el DNP informó que Atlántico recibirá inversiones por $32,3 billones en los próximos cuatro años. Los recursos públicos para este departamento tuvieron un incremento del 59 %, con respecto al Plan Nacional de Desarrollo anterior.
“Presentamos nuestras bases del plan ‘Pacto por Colombia, pacto por la Equidad’ que le apunta a cerrar brechas, a reducir la pobreza, a reducir la informalidad y a que todos los colombianos tengan igualdad de oportunidades. En esta región hay que hacer precisamente un trabajo en disminución de pobreza y en aumentar las tasas de empleo’”, explicó Alonso.
Sobre los $32,3 billones, el gobernador Eduardo Verano sostuvo que, el monto total, se incluyen recursos por $7 billones que provienen del mismo Departamento y de otros sectores diferentes al Gobierno nacional. “Es muy importante este ejercicio porque nos permitirá verificar cuánto aportaría realmente la Nación en estos 4 años para el desarrollo del Atlántico”.
El mandatario sostuvo que el departamento tiene una lista de proyectos que deben ser priorizados por el Gobierno nacional en temas como vías, agua potable, educación, salud, saneamiento básico, innovación, navegabilidad del río Magdalena y conectividad de la Región Caribe.
“Insistiremos en iniciativas como el Puente de la Hermandad, entre Atlántico y Magdalena; así como en un tren de cercanías, y las soluciones definitivas para el tema de agua potable en departamentos como Magdalena, La Guajira y Sucre. Debemos tener una visión regional”, enfatizó el gobernador.
Recursos en Atlántico
El documento presentado por el DNP prevé que $23,1 billones se destinen para la cobertura y fortalecimiento de la educación inicial, básica, media y superior, además del mejoramiento de la infraestructura hospitalaria, acceso a soluciones de vivienda, entre otros proyectos, que mejorarán las condiciones de vida de los habitantes del Atlántico.
En el pacto por la descentralización y la conexión de territorios, se estima una inversión de $2,7 billones que serán dirigidos a vías secundarias y terciarias; levantamiento, actualización y administración de la información catastral, geográfica y cartográfica y ordenamiento territorial y desarrollo urbano.
Para calidad y eficiencia de servicios públicos, se proyectan $2 billones. Adicional, se prevén recursos para el pacto por el transporte y la logística por $1,8 billones; para el pacto por el emprendimiento y la productividad $584.500 millones, para el de sostenibilidad $551.700 millones y para otros pactos $1,5 billones.











