Se define como lo que ha sido siempre: una tropera, no una periodista de escritorio. Confiesa que ha encontrado un recursohumano joven, deseosa de le suelten las alas para volar.
Por Rafael Sarmiento Coley
A pesar de la cada vez más abundante y grata presencia femenina en las salas de redacción de los medios de comunicación tradicionales, son muy pocas las que en el universo de este oficio llegan al cargo más alto y exigente, como es el de la Dirección.
A nivel internacional se destaca la presencia de la desaparecida Katherine Graham, de la dirección del afamado The Washington Post, célebre por haber puesto en la lupa mundial el caso denominado Watergate, que le costó la salida de la Presidencia de Estados Unidos de Richard Nixon. A Katherine se le recuerda como una periodista de temple y carácter, siempre apegada al periodismo puro y duro, a contar la verdad por encima de todo, y defender la credibilidad del medio por encima de todo.

Erika Fontalvo, la nueva directora de El Heraldo, con Rafael Sarmiento Coley, director de este portal periodístico.
En Colombia el caso más sobresaliente es el de Martha Ortíz Gómez, quien por varios años dirigió el principal diario antioqueño y uno de los periódicos más sólidos del país, El Colombiano.
Ahora el turno le toca a la barranquillera Erika Fontalvo, comunicadora social de la Universidad Autónoma del Caribe. Hizo sus pininos en el Noticiero Atlántico, y de allí pasó a El Heraldo, en la época de la égida de la inolvidable Olguita Emiliani, asistente del director consejero de dicho casi centenario diario, Juan B. Fernández Renowitzky.
De Barranquilla viajó a Bogotá, en donde se destacó en los principales medios radiales y noticieros de televisión. Realizó una brillante carrera de la mano del maestro de maestros Yamit Amad, siempre como una ‘tropera auténtica’, como ella se define.
Desde hace varias semanas está al frente del principal diario de la Costa Caribe colombiana. De manera oficial estará en la bandera del periódico como la primera mujer que lo dirigirá en adelante, a partir del primero de marzo.
“He encontrado un grupo de jóvenes y veteranos muy consagrado, con ganas de hacer esa reportería profunda, humana, hecha con disciplina y enorme sacrificio, y es eso, precisamente, es lo que yo deseaba encontrar”, afirma. Es decir, cayó como mandada del cielo. Porque eso es lo que anhelaba el grupo periodístico y reporteros gráficos –tanto veteranos como jóvenes-, que le soltaran las alas para volar con libertad dentro de los postulados más sagrados del periodismo.
Es joven, y sorprende la enorme sagacidad periodística y el talento que la compaña. Y es grato que sea esa joven barranquillera ‘repatriada’, que haya sido seleccionada por la junta de socios de la casa editorial, para dirigir los destinos en una nueva etapa del periódico fundado en 1933 (empezó a circular en la madrugada del 28 de octubre de ese año), por tres sobresalientes protagonistas del periodismo, la política, la banca, y el derecho: Juan B. Fernández Ortega, Alberto Pumarejo Vengoechea y Luis Eduardo Manotas Llinás.
La nueva directora es una auténtica barranquillera alegre, con una reconocida sensibilidad por los temas sociales, como el caso de meterse en las entrañas de la Sierra Nevada para conocer sus verdades fortalezas y amenazas del momento.
Está casada con el médico Carlo Vallejo, de Mocoa, Putumayo. Tienen dos hijos, Lucía de 11 años, y Alejandro de 7. Sin duda le viene a El Heraldo una etapa de aire fresco, con mucho profesionalismo, humanismo y respeto por el colegaje.











