Por: William Castro A.
La agenda cultural realizada por la Alianza Francesa de Barranquilla durante la semana del 23 al 25 de febrero trajo como resultado un viaje intercultural para los asistentes a través del cine, la música y el arte visual. Primero se desarrollaron las jornadas de cineclub en el marco de My Film Frech Festival 2022, con una selección variada de cortometrajes y películas de origen francés; luego y por razones de paro y manifestación de comerciantes en el Atlántico, se tuvo que aplazar el tan esperado regreso del Café-Filó, ausencia que aun así pudo resarcirse la noche del 25 con una Soirée Culturelle, ambientada por la exposición A Nostalgic Series de la artista estadounidense Brianne Loves, y cerrada por voz y cuerda de Dúo del Río, una agrupación que rescata la esencia de ritmos latinoamericanos y del Caribe producto del encuentro cultural de dos lenguas hermanas.
El dúo nace por iniciativa de los músicos Laura Roussey y Omar Rodríguez Salgado, que en 2016 coinciden en la ciudad de Cartagena bajo el halo de una presentación en la que la artista franco-española invitó al cartagenero a acompañarle con su guitarra en una de las piezas selectas de aquella noche amurallada. “Fue amor a primera escucha”, señala Laura, quien entonces siguió en contacto con Omar, hasta dos años más tarde volver a juntarse en Bogotá, donde son alabados por el público del hoy inexistente bar “Río”, cuyo nombre asumieron “en homenaje de ese mágico comienzo…”.
Omar es productor musical de la EMBA (Escuela de Música de Buenos Aires), especializado en música latinoamericana y guitarrista prodigio, que lleva años estudiando las nuevas sonoridades del Caribe colombiano e insular como una simbiosis de sus influencias de origen africano: Soukous, cumbia, jazz, champeta entre otros géneros. Por su parte, Laura es cantante empírica, y ha viajado por el mundo gracias al español impartido por una parte de su familia amante de los boleros de Lucho Gatica y Agustín Lara, motivo por el cual deja su natal Nantes para residir dos años en México, y allí descubrir su pasión por Colombia inserta en un vinilo de nombre “Cartagena”, compendio de los clásicos de Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Totó la Momposina, entre otros baluartes de la tradición y el folklore nacional de los que, confiesa, le retienen hasta día de hoy en el país.
Sobre el escenario tropical de la Alianza, presenta el Dúo su primer sencillo «Bello y breve recuerdo (2018)», un álbum que a pesar de haber sido compuesto antes de toda esta situación pandémica, transmite ese recuerdo de aquellos seres queridos que de repente se marcharon, sembrando sufrimiento en personas como Omar, tras vivir la muerte de su madre. «Por lo que este disco es también un homenaje a ella», señala. Un honor manifiesto en canciones como «Vuelve a mi», «Fiesta de la vida» y «Te amaré», que constituyen el puente hacia la interpretación del tema que nombra esta obra musical.
También hubo otras canciones como “Cual leona fiera”, escrita por Omar para el marco de la convocatoria distrital “Rompiendo Cadenas: una canción a Cartagena” que en 2020 le hizo merecedor de un estímulo; al igual que “Les petites magdalenes”, que bajo la autoría de Laura realiza un homenaje a la obra literaria de Marcel Proust, a manera de un recuerdo de su infancia o “un proceso sinestésico de oler y recordar”.
Así mismo, los covers en francés de “La javanaise” del polifacético Serge Gainsbourg, “Armstrong”, un jazz manouche del cantante Claude Nougaro, y “La Foule” de Edif Piaf, una hermosa canción con innumerables adaptaciones (“Que nadie sepa mi sufrir”, la más famosa en nuestro idioma), de la que existe la anécdota de haber surgido cuando Edif Piaf se cruzó en Argentina con la voz del tanguero Alberto Castillo, quien para entonces interpretaba la versión original en tango compuesta por Ángel Cabral que dejó tuée a La Môme.
Terminado este acto de cierre, decido acercarme a la cantante para preguntarle por qué había elegido tal versión entre un mar de posibilidades, a lo que responde que esta versión tiene un sentimiento de drama que va más allá de las letra en francés, y que de alguna forma le conecta con las demás versiones que conoce en español. “Me siento yo cuando hablo y canto en español”, confiesa, agregando que en nuestro continente ha vivido un nuevo renacer y reconexión con el mundo que para ella simboliza su patria.
Ahorita para su segundo disco, Omar y Laura se encuentran trabajando con mayor madurez en la inclusión de otras composiciones que logren conectar más esos ritmos latinos y caribeños en ambas lenguas, para de esta forma incitar a sus oyentes a ir más allá de la contemplación, ya que, como bien cree el Dúo, la lengua es también una manera de sintetizar los sentidos y ponerse en el lugar del migrante, por lo que si estás enamorado de un idioma, de alguna forma lo estás también de la cultura.











