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El paro finaliza por una llave maestra

Así recibieron varios educadores la noticia del acuerdo entre Fecode y el ministerio que permite reanudar las clases este lunes 11 de mayo. 

Por Jorge Mario Sarmiento Figueroa

Tarcisio Mora.

Tarcisio Mora.

El martes a las dos de la madrugada, después de nueve horas de extenuantes negociaciones, Tarsicio Mora, vicepresidente de Fecode, salió de la reunión con la ministra de Educación, Gina Parody, con vientos de victoria. Pero, apenas habló esta mañana del miércoles ante los medios de comunicación, soltó el clásico aliento del que ha obtenido una victoria pírrica: “Queda una satisfacción, porque esta prueba será diagnóstico-evaluativa”. El dirigente gremial se refería a uno de los tres puntos claves que tenía enfrentados al gobierno y a los maestros y que mantenía en paro a la educación pública desde hacía 15 días.

Sin embargo, decir que es una satisfacción del gremio es generalizar un punto que solo beneficia, y a medias, a una parte de los docentes, que para colmo son los nuevos en llegar en una larga historia de lucha de derechos. Porque ese punto solo obedece a los docentes cobijados con el decreto 1278, es decir, los del nuevo estatuto.

Turcios - diálogos con Fecode

La llave que abrió el candado de los maestros.

El gobierno nacional dio su propio parte de triunfo sin siquiera considerar como pérdida lo de de las evaluaciones. La ministra Parody dijo, casi al mismo tiempo que Tarcisio Mora hablaba, que ella y su equipo están dispuestos a «modificar, cambiar y mejorar las pruebas evaluativas, pero no a eliminarlas». Es decir, la ministra no solo logró reanudar las clases, sino que llevó al mínimo posible las pretensiones de los docentes. Y de remate, se dio el lujo de asumir una postura condescendiente y magnánima, al anunciar que las «sanciones como el no pago a maestros que se unieran al cese de actividades no se aplicarán si se cumplen los acuerdos y se recuperan las clases con actividades como talleres». Osea, le quedaron debiendo.

Este miércoles, los rostros de los educadores públicos eran dicientes. En sus conversaciones se repetía varias veces la palabra ‘decepción’. Habían durado 15 días enfrentando señalamientos y amenazas de la ministra del ramo, habían logrado despertar el debate nacional sobre sus derechos sociales como hacía muchos años no sucedía. En líneas gruesas pedían un aumento del 28%, y lo que obtuvieron fue un incremento del 12% dividido en aumentos anuales de un 3%. «¡Nada! Terminaremos pagando lo que nos negaron en salud con ese aumento del salario», dijo una maestra de escuela de Barranquilla.

Un profesor con 25 años de experiencia y que hoy mira los toros desde la barrera porque tiene un contrato fijo en una universidad de Barranquilla, analiza el tema de las evaluaciones así: «Si yo soy un profesor de colegio y me evalúan para poder subir de escalafón y aumentarme el salario, lo mínimo es que me prepare. Pero supongamos que pierdo la evaluación, sea oral, escrita o como esa. Lo que me ocurre es que me quedo en el nivel en el que estoy. Es decir, al gobierno ni al gremio no le importa si soy o no un mal profesor, porque igual me quedaré con el trabajo así no pase las evaluaciones. Pero además el gobierno tendrá que invertir grandes sumas de dinero en nombrar y capacitar evaluadores, que por supuesto serán elegidos a dedo al ritmo en que funcionen las elecciones políticas».

Según el análisis de este profesor, el nuevo fracaso del levantamiento social de los educadores radica «en un cuento que ya es muy viejo como para repetirlo: los que dirigen a Fecode piensan y actúan con la misma actitud política que el gobierno de turno. Osea que son capataces de los dueños de la finca. Si el gobierno es el que paga es obvio que imponga cuánto va a pagar y cómo va a medir los resultados. Pero si los educadores tomáramos conciencia que somos nosotros los que educamos al pueblo que elige a esos gobiernos, empezaríamos por elegir mejor a los que nos representan en Fecode. Sino, ¿para qué hacer paro para que nos aumenten 20 mil pesos anuales y terminar aceptando unas evaluaciones que no buscan mejorar realmente nuestro nivel de formación?».

Sobre el autor

Practicante del periodismo desde niño, comunicador de profesión, artista por vocación. Email: jorgemariosarfi@gmail.com Móvil: 3185062634
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