Por: José Serrano – Periodismo con altura Cuando a usted algo no le gusta o no está conforme con alguna situación usted protesta y punto, aparte de que es la columna vertebral de toda democracia. Este 21 de noviembre, o sea, pasado mañana un inmenso sector del pueblo colombiano se propone protestar en contra de algunas medidas y políticas que nos vienen afectando grandemente, como por ejemplo el desempleo, la desigualdad en la repartición de la riqueza ya que cada día hay muchos más pobres, el derecho a la educación pública, las pocas oportunidades para los jóvenes, en fin muchas situaciones de inequidad que nos condenan y nos hunden cada día más en la pobreza y en la miseria. Quizás uno de los más importantes paros de los últimos tiempos es el de este 21 de noviembre, es por esto que tanta discusión ha causado en sectores de derecha y partidos como el centro democrático que, pretenden señalar de flojos a todos aquellos que participaremos de esta legítima manifestación en donde lo único que queremos es levantar nuestra voz para que un gobierno indolente nos escuche, así de sencillo y punto. Yo confío mucho en los jóvenes, en los universitarios, en los obreros, en los campesinos, en fin en toda esa franja de colombianos que pedimos que el gobierno nos escuche, seamos visibilizados, nos miren porque queremos decirle que no destruyan, que no acaben el proceso de paz, que la reforma a la pensiones que pretenden imponer nos afecta, que el exterminio de los indígenas nos parte el alma, que la tierra es para el campesino que la trabaja y no para el terrateniente que la engorda y no la explota adecuadamente, que no queremos más falsos positivos, que queremos obreros dignos, que rechazamos con todas nuestras fuerzas la corrupción a cualquier nivel, que el sistema de salud mejore para que no mueran más niños en la puerta de los hospitales, en fin queremos y debemos protestar por una mejor vida, por una vida digna, por el derecho a vivir en paz, por eso y por mucho más este 21 saldremos a la calle, porque la calle es el capitolio del pueblo. Hay regiones de nuestro país como Cauca, Nariño o el Catatumbo azotadas y copadas por los señores de la guerra, en donde no hay Dios ni ley que valgan, y por esas personas que día a día sufren el rigor de la violencia, que viven entre el fuego cruzado que sus niños mueren bombardeados, por esos colombianos como yo, hay que salir a protestar. Sin embargo, hay una caterva de imbéciles satanizando por las redes sociales estas manifestaciones, tratando de crear pánico con noticias falsas y premoniciones de desorden y atentados, cuando a lo que verdaderamente le debemos temer es a esa misma gente que tiene miedo, que tiene temor de perder sus privilegios, que le choca y le da rabia que el pueblo se eduque, que el pueblo despierte, que la ciudadanía proteste; son ellos lo que infiltran las marchas y crean desordenes y violencia, son ellos los verdaderos saboteadores, los verdaderos perversos. Otro motivo para salir a mostrar nuestro descontento y el de muchos trabajadores del país es que en esta semana comienza la discusión del salario mínimo y los expertos opinan que el incremento será de solo el 4%, mucho menor que el del año pasado que fue del 6%, disque porque nuestra economía está boyante, boyante para los bancos que sus ganancias son astronómicas, indignantes, groseras y humillantes, este es otro sector que está en contra del paro del 21; si se da lo del aumento del 4% el salario mínimo subiría de 828.100 pesos a 865.400 pesos, menos de 40.000 pesos, qué falta de respeto con nuestros trabajadores que son quienes generan riquezas. ¿De qué me hablas viejo?… es de todo esto que le estamos hablando presidente.]]>











