Por Juan Pablo Osman
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El veterano Maicon arrinconó a nuestro James Rodríguez a punta de patadas. Igual hizo Marcelo.[/caption]
Después de la eliminación de Colombia en los Cuartos de Final del Mundial de Fútbol de Brasil, compartí una cháchara en la que expresaba mi punto de vista frente a lo sucedido. En ese texto expresaba que, bajo mi criterio, ante Brasil a Colombia le había faltado competitividad, oficio y experiencia para enfrentar ese tipo de guerras futbolísticas de élite, algo que a los jugadores brasileros les sobraba, a pesar de sus carencias a nivel de juego colectivo en ese torneo. A mi entender, esa fue la gran diferencia entre un equipo y otro, y allí se definió el partido.
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La historia de James ahora es otra, jugando al lado de los mejores en el Real Madrid.[/caption]
Esa reflexión me sirvió de base para expresar que después de la destacada e histórica presentación de Colombia en la cita mundialista, el paso a seguir para que nuestro fútbol continuara su evolución consistía en la llegada de los jugadores colombianos a equipos pertenecientes a la élite futbolística, clubes con grandes infraestructuras de entrenamiento físico, técnico, táctico y psicológico, planteles donde se adquiere enorme competitividad por una sencilla razón: en cada partido que se juega ganar no es una opción, es prácticamente una obligación, una obligación impuesta por el palmarés histórico de esos equipos, así como los presupuestos anuales, las plantillas de jugadores y el peso social de las entidades.
La historia de James ahora es otra, jugando al lado de los mejores en el Real Madrid.[/caption]
Esa reflexión me sirvió de base para expresar que después de la destacada e histórica presentación de Colombia en la cita mundialista, el paso a seguir para que nuestro fútbol continuara su evolución consistía en la llegada de los jugadores colombianos a equipos pertenecientes a la élite futbolística, clubes con grandes infraestructuras de entrenamiento físico, técnico, táctico y psicológico, planteles donde se adquiere enorme competitividad por una sencilla razón: en cada partido que se juega ganar no es una opción, es prácticamente una obligación, una obligación impuesta por el palmarés histórico de esos equipos, así como los presupuestos anuales, las plantillas de jugadores y el peso social de las entidades.
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Juan Guillermo Cuadrado con el uniforme del Chelsea.[/caption]
Las noticias empezaron a llegar y los rumores se volvieron realidades: James Rodríguez llegó al Real Madrid, David Ospina se incorporó al Arsenal inglés, Falcao García aterrizó en Manchester United. El mercado de invierno nos ha traído una noticia más: Juan Guillermo Cuadrado ha sido transferido a los Blues del sur de la capital británica.
Juan Guillermo Cuadrado con el uniforme del Chelsea.[/caption]
Las noticias empezaron a llegar y los rumores se volvieron realidades: James Rodríguez llegó al Real Madrid, David Ospina se incorporó al Arsenal inglés, Falcao García aterrizó en Manchester United. El mercado de invierno nos ha traído una noticia más: Juan Guillermo Cuadrado ha sido transferido a los Blues del sur de la capital británica.Con estos movimientos en el mercado futbolístico es posible afirmar que la Selección Colombia puede llegar a tener una columna vertebral que se desempeña en la verdadera élite del fútbol mundial: Ospina, Cuadrado, James, Falcao. Si revisamos, los cuatro son entrenados por cuatro de los más respetados y laureados entrenadores de la historia del fútbol: Arsène Wenger, José Mourinho, Carlo Ancelotti y Louis van Gaal. Estamos hablando de cuatro clubes que son auténticos íconos futbolísticos, hitos del deporte, referentes mundiales por donde ha pasado un gran porcentaje de los mejores futbolistas de la historia. Jugar en cualquiera de esos equipos representa un nivel de exigencia máximo, son clubes donde un empate o un sub-campeonato saben a poco.
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Falcao junto a Ryan Giggs, leyenda viva de los «Red devils».[/caption]
Si bien el período de adaptación de Falcao ha sido un poco más complicado de lo esperado, creo que entrenarse al lado de jugadores como van Persie, Rooney, Di María, Juan Mata, y ser orientado por un gran estratega como van Gaal y por una leyenda como Ryan Giggs, contribuirán mucho en el fútbol de El Tigre de Santa Marta. Ojalá nuestro gran Radamel sepa aprovechar esta experiencia ya que más allá de controversias, el holandés van Gaal ha demostrado siempre ser un gran estratega, con una personalidad y métodos polémicos a veces, pero con conocimientos y preparación de sobra. Después de haber salido en muy malos términos del FC Barcelona, pasados los años y con la sabiduría que da la distancia temporal, muchísimos aficionados culés han sabido reconocer que el famoso «ciclo virtuoso» del club catalán iniciado con la era Rijkaard/Ronaldinho y extendido hasta la etapa Guardiola, tuvo mucho que ver con una cosecha que en su momento sembró van Gaal, quien fue clave en la formación y promoción de jugadores como Carles Puyol, Xavi Hernández, Víctor Valdés y Andrés Iniesta, quienes a la postre serían pilares en la construcción de la etapa más dorada del club azulgrana.
Falcao junto a Ryan Giggs, leyenda viva de los «Red devils».[/caption]
Si bien el período de adaptación de Falcao ha sido un poco más complicado de lo esperado, creo que entrenarse al lado de jugadores como van Persie, Rooney, Di María, Juan Mata, y ser orientado por un gran estratega como van Gaal y por una leyenda como Ryan Giggs, contribuirán mucho en el fútbol de El Tigre de Santa Marta. Ojalá nuestro gran Radamel sepa aprovechar esta experiencia ya que más allá de controversias, el holandés van Gaal ha demostrado siempre ser un gran estratega, con una personalidad y métodos polémicos a veces, pero con conocimientos y preparación de sobra. Después de haber salido en muy malos términos del FC Barcelona, pasados los años y con la sabiduría que da la distancia temporal, muchísimos aficionados culés han sabido reconocer que el famoso «ciclo virtuoso» del club catalán iniciado con la era Rijkaard/Ronaldinho y extendido hasta la etapa Guardiola, tuvo mucho que ver con una cosecha que en su momento sembró van Gaal, quien fue clave en la formación y promoción de jugadores como Carles Puyol, Xavi Hernández, Víctor Valdés y Andrés Iniesta, quienes a la postre serían pilares en la construcción de la etapa más dorada del club azulgrana.Si a esta columna vertebral colombiana que menciono sumamos nombres como Adrián Ramos, entrenado actualmente en el Borusia Dortmund por uno de los genios del fútbol moderno, el alemán Jürgen Klopp; y Víctor Ibarbo, quien acaba de llegar al legendario AS Roma, podemos afirmar que la Selección Colombia que disputará la Copa América 2015 tendrá mucha más madurez y competitividad que aquella que disputó el Mundial de Fútbol de Brasil 2014.
Definitivamente estamos frente al mejor momento de la historia del balompié nacional, ya no son golondrinas solitarias quienes llegan a equipos importantes del planeta, estamos frente a una primavera futbolística floreciente, una generación maravillosa que ya ha llegado al lugar donde debe estar, ahora estará en sus manos y sobretodo en sus pies y en su cabeza mantenerse, consolidarse, crecer y trasladar todo ese bagaje que adquieran en sus respectivos equipos a la Selección Nacional. De ser así, nosotros, los amantes de este deporte, podremos sentarnos y disfrutar de este círculo perfecto del fútbol colombiano.Cháchara anterior de Juan Pablo Osman: La revolución futbolística: pospuesta
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