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De marranos y marraneros

Por Jorge Guebely

“Marrano” según Diccionario Latinoamericano: “El que gasta y gasta dinero para complacer a otro”. “Por conquistarla, Juan se convirtió en marrano de María”, ignominioso ejemplo, inhumana decadencia.

Colombia, marrana tercermundista, nos recordó el exsenador Robledo a propósito de los aviones de guerra. Marrana de grandes marraneros globales, de poderosos capitales internacionales, financieros e industriales.

Nos marranearon el istmo de Panamá con la complacencia de gobiernos conservadores. Nos marranearon con los TLC, ahora nos toca comprar trigo y maíz a Estados Unidos o Canadá. Nos marraneó la multinacional Monsanto, ahora debemos sembrar sólo sus semillas transgénicas. Nos marranean con la marihuana, nos corresponde perseguir consumidores mientras ellos explotan libremente el negocio. Nos marranean porque nuestros gobernantes, auténticos marranos, colindan con la estupidez.

Ni Petro se salva de la marranización, lo insinuó Robledo. Por complacer a poderosas industrias, adquiere aviones de guerra. Aparatos para disuadir enemigos invisibles, combatir el narcotráfico cuyo principal campo de batalla debería estar en otros territorios.

Guerra interminable si no sacia la codicia de los marraneros mayores, si no controlan los mercados del primer mundo. Perpetua si los grandes y ocultos narco-beneficiados no dejaran de lavar dineros sucios en bancos privados, como sucedió (¿sucede?) en el HSBC.

Guerra perversa. Por ella mueren colombianos a balas, unos; por hambre, otros. Por ella, se compran aviones en mitad de nuestra miseria nacional para combatir guerras importadas y complacer a poderosos del armamentismo global.

¿Mercado incontrolable? O sólo fuertes simulaciones para ¿vender aviones? Lucha anti-narcótica sin credibilidad si detrás del enorme mercado en Estados Unidos existen empresarios, políticos, militares, traficantes de armas, según el portal chileno “elciudadano.com”. Si Barry Seal, agente de la DEA, gran capo, negociaba coca con Pablo Escobar a sabiendas de presidentes y expresidentes. Si brokers norteamericanos negocian cantidades de droga sin control alguno.

Nos independizamos del colonialismo español para nacer como marrano. Quizás hasta el mismo exsenador Robledo sea marrano. Por oposición, dispara hoy contra Petro, por su odio patológico. Quizás él también compraría aviones si fuese presidente de un país conmnado a la condición de marrano tercermundista.

Lo dijo Marx: “El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía”. Un conjunto de caporales mayores: los Biden, los Putin, los Xi-Jin Ping, manejando marranos menores en el complejo entramado del mercado global. Todos al servicio de grandes capitales, los grandes marraneros del mundo.

Dura regla de oro: el poder capitalista lo ejercen los capitalistas; no los caporales mayores y, mucho menos, los marranos menores.

jguebelyo@gmail.com

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