CrónicasEspecialesEstilo de Vida

De justiciero del narcotráfico a ser humano ejemplar

Gueber Ariza, después de ser condenado a 20 años de cárcel por cometer más de 200 delitos, encontró la felicidad en la cárcel y en un proyecto de vida de 100 años.

 Por Chachareros – Cortesía de Sentirpositivo.com

[caption id="attachment_32276" align="alignright" width="300"]Gueber Ariza. Gueber Ariza.[/caption]

Gueber Ariza fue condenado a 20 años de prisión –de los que cumplió 12 intramuros- por cometer 200 delitos cuando “trabajaba” como cobrador para narcotraficantes de un cartel de la Costa Atlántica. “Era el cazador y tormento de los narcotraficantes. Cuando arranqué en eso me vieron potencial para, entre los malos, juzgar a los malos” afirma.

Ese Gueber es muy distinto al hombre calmado, paciente y con la bacanería que caracteriza a las personas de la región Caribe, que hoy es. Sus pasos van al ritmo de un tac tac tac tac tac, como si su mente y alma marcaran la clave de una orquesta de salsa.

Gueber Ariza slideA sus 53 años de edad, es atlético y como dirían en mi tierra “come años”. Gueber de su vida cuenta que es integrante de una familia guajira radicada en Cartagena y que era un excelente estudiante; a sus 16 años una de sus tías se llevó a este hombre de tez morena, sonrisa extensa y contagiosa, y quien anhelaba ser odontólogo, a vivir a Barranquilla para que ingresara a la universidad.

Gueber, quien afirma sus frases con un ¿sabes cómo es? mientras se mueve de un lado a otro como un boxeador, relata que durante 7 años tuvo una vida delincuencial enmarcada en los excesos, hasta que en un operativo de la policía –y luego de un tiroteo- fue capturado. “Ese día sentí que olía a formol, pues yo había hecho cosas tan terribles que los policías tenían la intención de matarme. Mientras me llevaban al monte le pedí a Dios que me diera la oportunidad de conocerlo y demostrarle que sería otra persona”. Señala que de inmediato sintió el poder de Dios y que pudo hablarle a los policías de tal manera que éstos cambiaron el rumbo y decidieron entregarlo a la justicia.

Desde ese momento su vida cambió y empezó realmente a ser feliz. “Entendí que la felicidad no estaba en lo externo, y aunque la gente me acusara era libre, entonces empecé a vivir un solo día a la vez y esa felicidad no me la puede robar nadie porque no depende de lo externo, únicamente de mí”. Comprendió que aunque estuviera recluido, su espíritu no estaba tras las rejas.

Mientras estuvo preso, Gueber se dedicó a orar, a abandonar la ira y el rencor. “Yo retomé el concepto de algunos valores y ahora soy una persona en libertad. Lo mío es la vida, el sentimiento, la alegría, la energía y no el pasado”.

Es un hombre agradecido con Dios, la vida y la cárcel pues fue allí donde se casó con Lina Morales, madre de dos de sus tres hijas y quien lo esperó y apoyó todo el tiempo que estuvo preso.

También aprovechó ese tiempo para volver al estudio. Se graduó como auxiliar contable del Sena, hizo cursos de fármaco dependencia, relaciones humanas e interpersonales, logró ganarse la confianza de sus compañeros y ser el secretario de las mesas de convivencia de la cárcel Modelo de Bucaramanga, pero especialmente asegura que estando en este lugar decidió leer y aprender técnicas orientales en las que se apoyó para diseñar un programa basado en las leyes naturales de la gravedad y la tensión dinámica llamado “Hacia los 100 años”, que busca que las personas entrenen sus mentes, espíritu y físico, mejorando así la calidad y expectativa de vida. También contó a Sentir Positivo que en la cárcel aprendió que los seres humanos solo necesitamos un cuadrito, un pequeño espacio para ejercitarnos, que la edad del ser humano se determina por su flexibilidad y que con oración y disciplina se puede llevar una vida feliz y sana hasta los 100 años de edad.

Gueber Ariza 2Gueber en la actualidad trabaja como doble de acción para televisión y películas, coreógrafo de combate escénico y ha actuado en producciones nacionales como El Capo, La Selección, El cartel de los sapos, 3 Caínes, Esmeralda y Diomedes entre otras; internacionales como Narcos que es una producción exclusiva de Netflix, entrenó en combate escénico a los actores de A Puño Limpio. También interpretó el papel de uno de los mineros en la película La Mina, protagonizada por Antonio Banderas, y en este momento se prepara para hacer su primer protagónico.

Además es entrenador personal, enseña técnicas ancestrales de bienestar que espera sean parte del pénsum en los colegios de Colombia en un futuro cercano, ya que según él actualmente se nos enseñan habilidades, artes y oficios para sobrevivir, pero no nos enseñan a vivir realmente, a cuidar nuestro cuerpo y mantenerlo en condiciones óptimas para disfrutar la vida.

Gueber Ariza

Banner de Sentir Positivo

]]>

Noticias relacionadas
ActualidadCrónicasDeportes

Ni en el cine: Weimar Asprilla, el héroe del Santafé que silenció al River Plate en el estadio Monumental

ActualidadCrónicasDeportes

Toto Rubio y Arturo Segovia: cuando el ídolo se convirtió en compañero de ruta

Acción socialActualidadCrónicasEducación

Shakira a través de las manos de Nicole Rentería y Kendry Murillo prometió no soltarle la mano al Chocó a través de la educaciòn

ActualidadCrónicasDeportes

El extraño destino del número 70: Carlos Bacca debutó con el Cali y el reloj marcaba la misma cifra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *