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Cuanto añoramos a Martín Cañate para el mantenimiento de la cancha del estadio Metropolitano

Sin ser un  famoso futbolista de Junior, es uno de los personajes  históricos  del cuadro «Tiburón».

Por: Francisco Figueroa Turcios

Martín Cañate, gran jardinero

Martín Cañate Cassiani fue, durante veinte años, el responsable de mantener impecable la grama del estadio «Romelio Martínez».

Y del  ´Romelio Martínez´, Martín, pasó durante cinco años a efectuarle el mantenimiento a la cancha del estadio Metropolitano ´Roberto Meléndez´.

Gracias a su carisma y ardua labor logró ganarse el afecto de técnicos, jugadores y afición juniorista que lo consideraron como un referente de la institución barranquilla.
Entró a trabajar  en el Junior el 27 de noviembre de 1972, inicialmente  en oficios varios, recomendado por  su paisano Cipriano Cáceres quien tenía una gran amistad con el gerente del Onceno Rojiblanco, Cecilio  Villalba, ya que él era el jardinero de su familia.
En el año 1973, cuando asumió la gerencia del Junior, el locutor Abel Gónzalez Chávez, lo interrogó sobre sus funciones que desempeñaba y Martín aprovechó para señalarle que su fuerte era jardinero.
Abel, no dudó un segundo  en aprovechar esta fortaleza  de este diminuto palenquero y  le  entregó el reto de mantener impecable la gramillia del estadio «Romelio Martínez», que para esa época lucía reseca. Simón Char,  directivo del Junior,  era un obsesionado con la gramilla del estadio «Romelio Martínez» por lo que iba todas las mañanas a observar  el trabajo que adelantaba Martin Cañate.
«Uno de los secretos para mantener esta grama en perfecto estado es echarle abundante agua, pero había un contratiempo. Revisé la tubería para saber por qué no funcionaba bien. La conclusión fue una tremenda frustración era una tubería vieja, podrida, rota. Le dí el diagnóstico a Don Simón. No me hizo ningún comentario. El día siguiente la comenzaron a cambiar «, recuerda Martín Cañate en entrevista al Portal web La Cháchara.

El secreto para el excelente estado de la grama

A Martín Cañate cuando tenía que nivelar el terreno con un viejo rodillo

Martín Cañate nació con el don para ser un excelente jardinero. Pudo haber sido un campeón mundial de boxeo. O un exitoso beisbolista.

«Pero es que, nojoda, la vida te va guiando por caminos invisibles, y por otra parte a mi, te voy a decir la verdad, no me gustaba esa vaina del boxeo, pese haber nacido en la tierra de tres campeones mundiales: Antonio Cervantes «Kid Pambelé», Ricardo y Prudencio Cardona. Yo digo que por esa vía la vida me hubiera noqueado en el primer combate. Porque eso no era lo mío» reseñó Martín Cañate sobre su proyecto de vida.

Nació el 11 de Noviembre de 1931. en San Basilio de Palenque y murió el 18 de abril en la Capital del Atlántico. A los 10 años se vino a vivir a Barranquilla en el Barrio Bajo Valle,sector donde predomina la población palenquera. Es un pedazo de África en Barranquilla. Es la agrupación de barrios donde vive el grueso de mi gente negra, del afrodesciente luchador y heroico como Benkos Beijó. Él aprendió el arte de jardinero trabajando en la casa de la familia Gómez Negrinis.
Desde cuando Abel González le encomendó la dura tarea de convertir la grama del estadio «Romelio Martínez» en una de las mejores del país, tomó en serio esta misión y a fe que a cabo de poco tiempo lo logró, pero lo más difícil era mantener ese nivel.
«Comencé a trasplantar placa por placa, cuando había la necesidad de hacerlo; en otro sector que estaba afectado por maleza especialmente el coquito, por lo que me tocó arrancar planta por planta para tener el cuidado que saliera con toda la raíz y así tener la certeza que no volviera a nacer.
Rellenaba los huecos, y nivelaba el terreno de juego. Porque ¡ay mi madre que quedara un huequito por ahí y se le fuera el pie a un jugador! Le aseguro que si eso hubiera llegado a suceder a mi me mandan pal carajo». Esa fue la fórmula que utilizó Martín Cañate para poner en optimas condiciones la grama del estadio «Romelio Martínez» y convertirlo en una de las mejores del país.
«Otro secreto  que reveló  Martín es la forma del  corte del gramado que debía hacerse bien temprano antes que saliera el sol, para de inmediato proceder  a regarlo con abundante agua.».
A Martín Cañate cuando tenía que nivelar el terreno de juego le tocaba duro, debido a que lo hacía con un viejo rodillo. «Oiga, ni para qué le cuento, ese puto rodillo sí me sacó callos. Fue en el dominio de dicha mole de hierro donde debí emplear toda sus fuerzas para cumplir mi labor» relató Martín Cañate sobre su ardua labor para mantener impecable la cancha del estadio ´Romelio Martínez´. Añoramos a Martín Cañate para que con su sabiduría mantuviera impecable la cancha del estadio Metropolitano, convertida hoy en la burla a nivel nacional por el estado deplorable en que se encuentra la grama del estadio Metropolitano por la falta de dolientes.
Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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