En algunas ciudades capitales la ley seca se extiende hasta este miércoles a las 6 a.m. para evitar dificultades. El abusivo control excesivo a jugadores de Costa Rica, un irrespeto.
Por Chachareros y Terra
La alcaldía de Bogotá y otras capitales de departamentos prohibieron el expendio de alcohol para evitar desmanes durante y después del partido entre Colombia y Japón en el Mundial Brasil-2014, una medida ya tomada la semana pasada en el juego contra Costa de Marfil.
«Para el partido Colombia – Japón, la Administración Distrital tomó la decisión, a través del Decreto No. 253, de mantener la Ley Seca en toda la ciudad desde las 6:00 am de mañana martes 24 de junio, hasta las 6:00 am del miércoles 25 de junio», indicó el lunes en un comunicado.
En otros departamentos y municipios las autoridades seccionales destacaron que la aplicación de medidas para el anterior choque contra Costa de Marfil el jueves «permitió una reducción en los incidentes de orden público».
El 14 de junio, tras la victoria de Colombia ante Grecia en el debut en la Copa del Mundo -el primer torneo para la selección cafetera en 16 años-, la alcaldía de la capital del país reportó nueve muertos, 150 accidentes de tránsito y 300 riñas.
El lunes, la administración del alcalde Gustavo Petro volvió a invitar a los bogotanos a seguir el encuentro futbolístico en las pantallas gigantes ubicadas en diferentes puntos de la ciudad.
En esos lugares, la alcaldía llamó a «portar prendas con colores patrios, evitar los distintivos de equipos locales» y recordó que «está prohibido el consumo de bebidas embriagantes y alucinógenos y el porte de armas de cualquier tipo».
Además, pidió a la ciudadanía «que se abstenga de utilizar espumas, harina, y agua, pues son las mayores causantes de riñas y violencia que pueden desencadenar en casos de lesionados y homicidios». Por otra parte, decidió aplicar una restricción vehicular.
Este martes, la selección cafetera -ya clasificada a octavos de final- jugó contra Japón en Cuiabá, sin más objetivo que acabar primera del Grupo C.
La comisión antidoping, ¿se pasó de maracas?
Como al perro más flaco se le pegan las pulgas, y como el ladrón juzga por su condición, a la tristemente célebre comisión antidoping de la Fifa –que según datos bastante confiables le ha perdonado “la vida” a más de un país de alto turmequé en el fútbol al descubrir a alguna de sus estrellas pasada de perico- se le dio por pasarse por la faja todo reglamento y, en vez de tomar muestras de dos jugadores, le tomó los orines a siete, con el fin perverso y de mala leche de tener mayores probabilidades de encontrar a uno siquiera con muestras de algún “estimulante” de esos que, sin duda, muchos miembros de la comisión antidoping usan cuando están en sus rumbas privadas. Porque la verdad es que en las fotos tienen una cara de vareteros, de periqueros, que no pueden con ella. La nariz del que sopla polvo blanco se conoce a leguas.
Y muy buena la lección de dignidad que les dio el técnico colombiano de la exitosa y sorprendente Selección de Costa Rica: “yo, antes de director técnico, fui preparador físico, por eso sé cómo se debe preparar una Selección para que resista sin necesidad de usar ningún estimulante prohibido”.
El problema es que en la Fifa hay tanta corrupción, que estos tipos encargados de recoger los orines y revisarlos terminan tan o más corruptos de sus jefes. Recuerden que el presidente de la Fifa y otras directivos aún no han desmentido de manera creíble, la denuncia de un miembro del comité ejecutivo de esa asociación – a quien como que le dieron menos mermelada que a los demás- quien denunció que Qatar había dado 50 millones de dólares por cabeza para ser sede del Mundial. Cuando el río suena…











