«Si Dios me da licencia, me retiro del periodismo en el 2015», sentenció don Chelo el 9 de noviembre del 2013. Ahora la cosa es a otro precio. Quiere morir al pie de la vieja máquina de escribir.
Por Francisco Figueroa Tucios
No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza, reza el viejo aforismo popular. Este cae como anillo al dedo en el caso del maestro del periodismo José Víctor De Castro Carroll, quien había enfatizado a este portal www.lachachara.co que en el año 2015 se retiraba del periodismo. Aquel anuncio, por venir de quien venía, se tomó como palabra de gallero.
Se acostumbró a ir a pie, a no tomar bus para desplazarse de su casa al periódico El Heraldo o a la emisora Radio Aeropuerto y este 7 de abril, día del cumpleaños de Barranquilla y de su programa radial «Desfile Deportivo», no fue la excepción. Agarrado de uno de los palos del techo de un carro de venta de frutas, estaba en la esquina de la calle 45 con la carrera 39, esperando un bus que lo llevara a su residencia luego de que fuera condecorado por el Concejo de Barranquilla. Enrolladitos, como cucuruchos de maní, llevaba el pergamino y las notificaciones del Concejo.
Parodiando al propio maestro Don Chelo De Castro, le hicimos la pregunta pringamocera: ¿Cuál es la fecha de su anunciado retiro del periodismo?
Una breve sonrisa picaresca y la respuesta que no se hace esperar: «he reflexionado. No me voy a retirar del periodismo. Sueño con morir ejerciendo el periodismo. Morir escribiendo en mi vieja maquina Underwood, que me regaló Juan B. Fernández Renowitzky o en el micrófono haciendo mi programa «Desfile Deportivo». El periodista no se retira, lo retiran». Y a su respetable edad, nos imaginamos que no haya quien cometa la torpeza de ‘retirar a Don Chelo De Castro’ de un periódico o de una emisora.
Por versiones de periodistas que vivieron esos momentos se sabe que en una ocasión un joven paisa que El Heraldo contrató como Editor General, se le metió entre ceja y ceja sacar a don Chelo como columnista del periódico. Según él, era una «columna cavernaria, jurásica y el periódico lo que necesita es contacto con la juventud». Menos mal que los dueños del periódico, que por supuesto tienen más desarrollado el olfato de lo que el barranquillero quiere leer en su periódico, se las tiraron de loco. Siempre que el cachaquito llevaba el tema a la junta todos miraban para otro lado.
Entonces la táctica rastrera, como todo hombre acostumbrado a dar la puñalada trapera, fue aburrirlo. Algunas semanas la columna salía con la letra chiquitica. Y Don Chelo pegó el brinco porque a ese tamaño no podía leer su columna. Le compraron una lupa. Nada. Siguió protestando. El paisa le subió el puntaje de la letra, pero entonces se la montó en una esquina en donde era difícil de encontrar por parte de sus habituales lectores. Finalmente alegó que esa columna era más larga que todas las columnas. Y la redujo a la mitad. Chelo pegó el grito en el cielo. Y uno de los miembros de la junta dijo que don Chelo tenía razón. Que respetaran sus años.
¿Qué pasó? que a los pocos meses al cachaquito lo botaron por malas mañas y pésimos resultados en circulación y venta. Estaba haciendo un periódico para él. No para los barranquilleros. Y Don Chelo una vez más salió triunfante de aquella infama e injusta persecución.
Desfile Deportivo
El maestro Chelo de Castro fundó el programa ‘Desfile Deportivo’ el 7 de abril (día del cumpleaños de Barranquilla) de 1953, inicialmente en Emisora Atlántico, por pocos meses. Luego lo emitió durante 40 años por La Voz de la Patria, más tarde pasó a la banda FM por Uniautónoma Stereo; y actualmente lo realiza en Radio Aeropuerto, de la cadena La Libertad.
«Me autodistribuyo el tiempo para escribir la columna en el Diario El Heraldo y hacer el programa radial «Desfile Deportivo, que hoy 7 de abril cumple 54 años de estar al aire y espero hacerlo hasta el último día de mi vida», recalca.
Cumplió 95 años (nació el 19 de marzo de 1920). Tiene una lucidez y agilidad mental perfectas. Para utilizar un término de los oftalmólogos: está en 20/20 para abordar o eludir cualquier tema o pregunta pringamocera.
«El secreto para estar vivo y cumplir 95 años de edad es que a los 45 años corté el cigarrillo, reconozco que me fumaba dos paquetes y medios de cigarrillo diarios. Y también le dije adiós al licor. Eliminar esos dos vicios me sirvió para tener una mejor calidad de vida», resalta Chelo de Castro. Lo cual es un magnífico consejo para los jóvenes y no tan jóvenes, como Heriberto Fiorillo que sigue amañado con el Viejo Park aunque Claudia Muñoz, su esposa, lucha a brazo partido para que se olvide del Viejo Park.
Barranquilla pujante
Chelo de Castro es una autoridad para hablar de Barranquilla en su cumpleaños 202 de ser erigida en Villa, y sus ojos le brillan de la alegría cuando habla de la Capital del Atlántico. «Barranquilla hoy es una ciudad pujante, ojalá se mantenga la misma dinámica de progreso. Vamos por buen camino. Hoy me siento orgulloso de la ciudad que me vio nacer hacen 95 años. Sin duda que la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe recuperará los escenarios deportivos que es el lunar negro que tiene Barranquilla, pero en poco tiempo los tendremos recuperados».
El maestro Chelo De Castro, espera que se cumpla el sueño de morir ejerciendo el periodismo, quiere ser como los arboles que mueren de pié.













