Se creía que 75 años después la ciudad vuelve al libro. Ahora sabemos que no está tan lejos el tiempo en que la literatura tuvo su propia feria.
Por Chachareros
Adlai Stevenson Samper está pendiente de cuanto catre se mueve en el mundo cultural de América Latina, para él también subirse. A su manera. Ya sea agregando un dato, apoyando una certeza, corrigiendo un error, señalando un despropósito. En esta ocasión que se realizará en Barranquilla, desde este jueves 27 y hasta el domingo 30 de octubre, el primer Festival de Libro y la Imagen anunciado como el retorno a la realización de grandes eventos literarios a la ciudad después de 75 años, Stevenson Samper enseguida recordó que no es tan lejano el regreso a una cita grande con los libros.
«En 1999 y 2000 se hicieron dos ferias del libro del Caribe auspiciados por la Vicepresidencia de Gustavo Bell. En Combarranquilla sede Boston», expresó en Facebook, al tiempo que Miguel Iriarte, un hombre cuyo radar cultural es tan fino como su poesía, agregó: «En el 99 vino como invitado especial el Premio Nobel de Literatura Dereck Walcott y en el 2000 el invitado especial fue el nicaraguense Sergio Ramírez. La primera se hizo en Combarranquilla y la segunda en el teatro Amira de la Rosa. Ya le había comentado eso a Barraza, y en el programa de Radiografías de la palabra el domingo pasado, yo hice esos antecedentes».
Toda esta cháchara sucedió en el Facebook de Paul Brito, quien hace parte de la generación barranquillera de escritores que puso el nombre de la ciudad a sonar en el mundo literario del actual siglo digital. Paul Brito estuvo en la interesante conversatorio titulado ‘De la crónica a la novela’, este jueves 27 a las 7 de la noche, en el auditorio Mario Santo Domingo, de la Aduana, junto a Miguel Iriarte, Álvaro Suescún y Alfredo Baldovino. Mientras tanto, John Better, que también iba a estar en ese conversatorio, presentaba en La Cueva su libro A la caza del chico espantapájaros. Todo esto está sucediendo esta semana en Barranquilla, incluyendo el mini debate chacharero, como un reflejo de que la buena noticia es el retorno de la ciudad a los libros. Tan importante como el retorno al río.
Aquí compartimos la programación completa para que los habitantes de Barranquilla que quieran se unan a la cita.












