Me niego a darle el título de héroe deportivo al primero que cruce una meta, al que levante más kilos o meta más goles.
Por: Andrés Salcedo
Un país como el nuestro, tan lleno de cafres en las cumbres del poder, fabrica todos los días ídolos que esperamos nos rediman de alguna desgracia, individual o colectiva que amarga nuestra existencia y nos acompleja. Pero son héroes efímeros, periódico de ayer, carne de olvido.
Sin importar que no gane la Vuelta, Nairo Quintana merece el título de héroe por el solo hecho de ser un deportista y un ser humano diferente.
Un héroe diferente. El que se niega a entrar en el juego de los noveleros fabricantes de héroes que pululan en Colombia. Y cada día les da una bofetada a los incrédulos y malquerientes. Nairo Quintana: mi antihéroe favorito.












