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Rocky Valdéz se forjó como boxeador en la ‘Carbonera’

La historia del pugilista colombiano podría servir de argumento para que Sylvester Stallone escriba y sea protagonista de la película Rocky VI. (Serie: Rocky III)

Por: Francisco Figueroa Turcios

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Rodrigo Valdéz nació para ser boxeador.

Rodrigo Valdéz nació para ser boxeador, deporte que lo llevó a llenar de gloria a Colombia, al ganar en dos oportunidades el  título mundial mediano.

Desde muy niño peleaba  por cualquier cosa, por el juego de uñita, de botones o del trompo. Había unos que querían ser más avispados que él y  los convidaba a pelear. Rocky no compartía la injusticia.

“Como la mayoría de mis amigos eran boxeadores,  les llevaba los maletines cuando  iban a entrenar al coliseo del Espíritu Santo. Viéndolos practicar me fue naciendo la pasión por el boxeo. Yo llevaba los guantes en la sangre, porque en la calle peleaba a las trompadas  todos los días. Cuando perdía, ahí se venía el problema, porque ese tenía que pelear conmigo tres  ó  cuatro veces más para quedar satisfecho», sostenía Rocky Valdéz

Por iniciativa de Rodrigo Valdéz o del rival de turno a cancelar la pelea, con un; «mierda mano, ya hemos peleado bastante. De ahora en adelante, vamos a ser cuadros».

Raúl Porto Cabrales  fue un gran amigo de Rodrigo Valdéz, al morir el excampeón mundial puso a galopar todos los recuerdos vividos con el pugilista cartagenero.

«Rodrigo Valdéz tenía inclinación por la pelea, era el clásico peleador de la calle y su centro de operaciones estaba en el sector de “La Carbonera” en el mercado, lugar donde se fritaba el pescado y en donde se encontraba doña Coi, madre adoptiva, quien le prestaba uno de sus botes para que él lo utilizara como dormitorio por las noches en la orilla de El Arsenal, el histórico lugar por donde salieron el 5 de diciembre de 1815 la legión de héroes vencidos por el hambre a causa del sitio del Pacificador español Pablo Morillo», relata el periodista Raúl Porto .

Boxeador a la fuerza

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Rocky Valdéz, noqueó  la pobreza

¿Quería Rocky ser boxeador?  Rodrigo Valdéz  confesó  en una ocasión que no era amante a  ese deporte. Su mamá Perfecta Hernández lo ratificó también. Lo mismo hicieron Carmen y Catón, padres adoptivos.

 A Rocky le llega el boxeo por afinidad social. Él observaba a sus amigos que vestían buenas camisas, zapatos finos y relojes de oro por estar en el mundo del boxeo. Sin embargo, no creía, en ese momento sino en el mar con sus tesoros ´dinamitables´. Rocky  entró al mundo del boxeo  por necesidad. Fue su gran despensa. Lo único que tenía a su alcance  era el mar y esa especie de mercado persa de Cartagena.

  De haber dispuesto de otros medios, Rocky no  habría  subido nunca a un ring… Sin embargo,  llevaba un campeón mundial adentro.

Rocky Valdéz recordó así  sus inicios en el mundo del boxeo. “Yo iba al parque del Centenario a ver  boxear. Ahí  me hice conocido. La entrada era a diez pesos. Tenía 15 años y resulta que en una ocasión faltó un peso gallo y Bernardo Caraballo que estaba ahí, dijo que me pusieran a mí a pelear, que yo era su pupilo; y sin pesaje ni nada, me enfrenté a un muchacho del Club de La Esperanza, que no recuerdo cómo se llamaba, y le gané por nocaut en el segundo round. Así empecé a entrar al mundo del boxeo. Después perdí con Orlando Pineda, que era considerado grande, en una eliminatoria para un campeonato nacional”.

Salto al profesionalismo

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Rocky Valdéz enfrenta a Orlando Pineda

Rocky Valdéz era entrenado por la otrora figura del boxeo nacional Eudocio Ramírez, “Cisco Kid”, quien tenía un club identificado con el pomposo nombre de “Getsemaní Boxing Club”. Rodrigo Valdéz  subió al cuadrilátero 25 veces en dos años como aficionado. Ganó 20 y perdió 5 peleas. Según el Hall de la Fama del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Valdéz ganó 68 de sus 73 peleas y 42 fueron  por nocaut en toda su carrera.

«Como en el amateurismo habíamos hecho dos peleas que gustaron, me pusieron a debutar en el profesionalismo contra Orlando Pineda y me pagaron 150 pesos. Gané por decisión. Esa pelea fue el 25 de octubre de 1963 en el Circo Teatro. Mi primera pelea a 10 rounds fue contra el palenquero ‘Jack’ Hernández, que era un veterano y fue muy fuerte para mí, difícil rival, pero le gané por decisión. Eso fue en Barranquilla.

«Después que me enfrenté al venezolano Elías Hidalgo,  fui a Barranquilla, por dos mil pesos, para boxear  contra el bogotano Juan ‘Rudy’ Escobar, a 8 rounds. Hasta el quinto le iba dando una paliza, entonces en el sexto me metió una derecha en la boca y luego me dio con la cabeza y ahí mismo me partió el labio de abajo. El árbitro, a quien yo sé que no le caía bien, no sé por qué, llamó al médico y  paró la pelea. Él parece que no vio el foul y tampoco recogieron las papeletas. Yo no merecí perder”, recordó  Rocky Valdéz en vida.

El árbitro era Edgardo Schemell y el periodista Melanio Porto Ariza en su obra de “El Cóndor del Ring” señala que el labio parecía un colgajo que fuera a caer en cualquier momento. “Un cartagenero derrotado por un cachaco, eso no vale nada”, dijeron sus detractores. “Yo para esa pelea rebajé mucho peso y me sentía débil cuando la detuvieron”, puntualizó el pugilista cartagenero.

Melanio Porto, el ángel de la guardia

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Melanio Porto y Rocky 

Rodrigo Valdéz  estaba en ese entonces con el entrenador Víctor Prieto, “Chico de Hierro”, mientras que Armando “Tata” Villa lo administraba, aunque entre ellos no había nada firmado. Este poseía un rústico expendio de comidas en el antiguo mercado y ayudaba a Rocky con los ‘tres golpes’.

En el combate ante Juan ´Rudy´ Escobar, el cual Rocky Valdéz perdió nocaut técnico sirvió para que Melanio Porto Ariza decidiera ser su apoderado.

Después del combate, Rocky  tenia la cara morada, los ojos hondos. Los labios  casi desprendiéndosele  como si le hubiera prolongado a la mandibula . Sudando mucho, más de lo natural. La saliva pegada a la nariz ,espesa. Una pantaloneta blanca, tinta de sangre . Todavía puestas las vendas,  una gasas usadas y sucias, Y las botas barratas , arrastrándolo, indolente de si mismo .

“Cuando yo bajé del ring se me acercó Melanio  y me preguntó que si  quería que  fuera mi apoderado. Imagínate, a ti que un hombre grande como él en ese momento se te presente con esa propuesta, ¿vas a ponerte a pensar? Yo enseguida le dije que sí, que cómo no, y desde ese instante él se convirtió para mí como un padre.

Me enseñó a hablar, a comportarme, me defendía de los que me atacaban y yo estoy siempre agradecido por todo lo que él hizo por mí», reiteró Rodrigo Valdéz.

Rocky Valdéz continuará viviendo en el corazón de todo el pueblo colombiano, no sólo por su gesta deportiva, sino porque fue un ejemplo de vida. Fue todo un caballero dentro y fuera del ring.

 

 

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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