Apreciado Mister President. Construya urgentemente el muro en la frontera mexicana para que los mexicanos se protejan de ustedes.
‘Las caricronis de Elías’
Por Jorge Guebely
Ayer subí al Chorro de Quevedo y me encontré con Heriberto, otro ‘ex céntrico’ de la Candelaria. Redactaba una carta de las tantas que redacta cada semana. Me le senté al lado. Vi su escritura elegante, dibujada con letra palmer. Le dije, para iniciar conversación, que él semejaba a Herzog, personaje de Bellow, quien escribía cartas a todo el mundo para descubrir el suyo. Y me respondió: el género ‘pistolar’ es bueno para asesinar tantas estupideces humanas.
Me pidió escuchar la que escribía:
“Apreciado Mister President. Los estilistas colombianos están contentos con su elección porque descubrieron un nuevo peinado para sus clientes. Los calvos también, porque los estilistas le venden muchas pelucas marca Donald. Así, la economía ha mejorado y el desempleo ha bajado, por fin el Dane dirá su primera verdad.
“Los ‘ex céntricos’ colombianos también estamos felices, pero por otras razones: su pésima política nos libera del yugo gringo. Ahora sí ‘América para los norteamericanos’ y los colombianos nos salvaremos de Superman, Batman y el pato Donald. (A propósito, ¿usted es familiar del pato Donald?). Estamos mamados de su cultura tan comercial, tan banal y tan inhumana.
“Ya muchos colombianos no llorarán más en salas de cine, se salvarán de ‘El Titanic’ o ‘La, la land’. Han llorado tanto que ya no tienen lágrimas para llorar a los niños guajiros que mueren de hambre.
“Construya urgentemente el muro en la frontera mexicana para que los mexicanos se protejan de ustedes. Le ruego que construya otros muros en las fronteras colombianas para protegernos de los realitis. Le informo que ahora va comenzar de nuevo ‘Yo me llamo’ y nos toca soportar a Amparo Grisales con la piel erizada. Nadie ha descubierto si tiene la piel erizada o la piel arrugada.
“Nosotros, amablemente, le regalamos muchos colombianos de piel cobriza y conciencia mona: a Dago García para que, con Silvester Stallone, filme ‘El paseo cinco’ en Nueva York; a Andrés Pastrana para que ‘inteligentemente’ ilumine el Big Party; a Álvaro Uribe para que, con los Bush, haga la guerra en medio oriente; a Alejandro Ordóñez para que queme los libros de Bukowski; a Martha Lucía, para que torture a los norteamericanos que no estén de acuerdo con usted, mediante un conversatorio televisado todas las noches; a Germán Vargas, para que coscorronee a los negros que no acojan las leyes de los blancos. Le regalamos políticos intrascendentes y corruptos, porque estamos en permanente subienda…
De pronto, se detuvo y exclamó: “¡Uy! Sin ellos, este país ya no sería Colombia”.











